Ultimátum de Cata a los trabajadores de Edesa para que respalden los recortes

Imagen de la entrada de la fábrica de Garagartza de Edesa Industrial durante una de las primeras concentraciones de la plantilla, en julio.
Imagen de la entrada de la fábrica de Garagartza de Edesa Industrial durante una de las primeras concentraciones de la plantilla, en julio. / LOBO ALTUNA

La dirección sostiene que no puede arrancar septiembre sin cerrar el futuro de la compañía. Los portavoces de la plantilla rechazan el despido masivo y acordarán el lunes en asamblea su postura definitiva sobre el plan

ALEXIS ALGABA SAN SEBASTIÁN.

«La compañía confía en que todas las partes entiendan y compartan la necesidad de adaptar la nueva realidad». La dirección de Edesa Industrial pedía este jueves mediante una escueta nota comprensión ante la necesidad de acometer los ajustes previstos en la compañía para que esta sea viable. Daba la sensación de que el tono de la nota trataba de invitar a los trabajadores a compartir su postura y dialogar para buscar un punto de acuerdo, ya que en la propia comunicación se confirmaba que el martes se celebrará una nueva reunión con el comité. Pero nada más lejos de la realidad. La empresa exigió el pasado lunes a los representantes de los trabajadores que el martes le comuniquen su postura definitiva en torno al plan elaborado por el grupo CNA. «Tenéis que tomar una decisión», trasladó el lunes la compañía al comité, según ha podido conocer DV, en un tono que no distaba mucho de ser un ultimatum en toda regla.

«Ha llegado el momento de decir si vamos para adelante o para atrás», definió gráficamente la situación un miembro del comité después de participar en el encuentro con la dirección de Edesa Industrial -antigua Fagor Electrodomésticos- y conocer que el próximo martes caerán definitivamente de cara todas las cartas de la negociación. La compañía ha transmitido a los trabajadores que no pueden demorar más la toma de una decisión y que ante la posible amenaza del concurso de acreedores -la empresa lleva desde comienzos del mes de julio en preconcurso buscando un acuerdo para refinanciar su deuda- quiere comenzar septiembre o activando el plan previsto por las buenas, en el caso de que los trabajadores lo acepten, o por las malas, presentando sin dilación un ERE de extinción para los cerca de 220 empleados de los que prevé desprenderse.

El planteamiento de la compañía sigue siendo el mismo que se les presentó a los trabajadores a inicios de este mes. El Grupo CNA contempla solo mantener activas las producciones rentables y cerrar el resto de fábricas. Lo que propone el grupo catalán es que Edesa Industrial solo fabrique en el País Vasco ollas a presión, termos y calentadores a gas, obviando lo que se supone era «la joya de la corona», el negocio de cocción (los hornos) y lavado, lo que daría al traste con la planta de Garagartza.

Junto a esto, CNA propone ajustes también en los servicios centrales. Un recorte de empleo que, en su conjunto, dejaría la actual plantilla de 350 personas en unas 130 y que supondría el cierre de la fábrica principal de la compañía. La firma catalana asegura que existen inversores dispuestos a poner 12 millones si se lleva a cabo el tijeretazo que propone.

¿Y el plan industrial?

El comité sigue desconfiando de la propuesta que ha presentado por la dirección de Edesa Industrial. Entienden que algunas producciones es más rentable realizarlas en países con menores costes, pero no advierten que la propuesta de la compañía presente un plan industrial de garantías. «Pensamos que industrialmente hay más posibilidades que las que expone la empresa en su oferta por lo que seguiremos pidiéndoles un plan», reiteran fuentes del comité.

Lo que sí comparten los propios trabajadores con la firma es la necesidad de que las incertidumbres sobre el futuro terminen ya que «llevamos dos meses así y no creemos que a nadie le interese alargar porque sí la situación». La plantilla recibió esta semana la segunda parte de la nómina correspondiente al mes de julio y, probablemente, para la empresa volverá a ser un problema verse a inicios de septiembre sin poder abonar la mensualidad a los empleados que no están inmersos en el ERTE activado hasta octubre (que afecta a 147 de los 350 empleados de la compañía).

Por ello han convocado la asamblea con los trabajadores para la mañana del lunes, de la cual saldrán con la postura definitiva que defenderán en la reunión del día siguiente. «Vamos a exponer a los trabajadores la información que tenemos y entre todos decidiremos la dirección que tomar», señalan desde el comité.

En este momento apenas se mantienen activas «muy parcialmente» las líneas de calentadores de gas y de ollas, con lo que solo unas 30-40 personas de la plantilla se encuentran trabajando.

Más

Fotos

Vídeos