La igualdad de género y las pensiones centran las reivindicaciones sindicales

La manifestación de LAB en San Sebastián/Lobo Altuna
La manifestación de LAB en San Sebastián / Lobo Altuna

Las centrales vascas celebran un Primero de Mayo plagado de exigencias de equidad. ELA, LAB, CC OO y UGT comparten mensajes sobre brecha de sexos, empleo digno y críticas al PNV y a Urkullu, aunque siguen sin coincidir en sus movilizaciones un año más

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Tantas reivindicaciones como manifestaciones. Con una frase tan simple se puede describir lo que fue el Primero de Mayo en Euskadi. Miles de personas se dividieron en las marchas celebradas en las tres capitales vascas y en Pamplona. Miles de voces que circularon tras pancartas distintas pero que repetidamente voceaban el mismo mensaje. Bilbao podría considerarse como el eco sonoro de esa confluencia, con tres cabeceras convocadas por ELA, LAB y, en conjunto, CC OO y UGT. Los gritos en contra de la sentencia sobre la 'La Manada', en favor de unas pensiones dignas, denunciando la precariedad laboral e incluso, contra las políticas del PNV y su pacto presupuestario en España con el PP podían escucharse a la misma hora a un lado y a otro de la capital vizcaína.

Más reinvindicaciones en tono general que en años precedentes y menos conflictos laborales abiertos que en ediciones anteriores, cuando las manifestaciones se dividían en colores que evidenciaban las distintas crisis en sectores o empresas concretas. Apenas quedan huellas de lo que fue el verde de las trabajadoras de las residencias de Bizkaia el pasado año; el naranja de los empleados de ArcelorMittal de Zumarraga anteriormente; o el rojo de los excooperativistas de Fagor Electrodomésticos. Sin embargo, las manifestaciones registraron una afluencia similar a las del pasado año, tanto las celebradas en Bilbao, como las convocadas por CC OO-UGT y LAB en San Sebastián.

Hubo casi un pacto no escrito entre sindicatos para que la exposición de motivos para estas movilizaciones se iniciara con el rechazo rotundo a la sentencia condenatoria contra 'La Manada', el grupo de cinco hombres que abusó sexualmente de una joven en los San Fermines de Pamplona en 2016. «Esa chica ha sido violada dos veces, una en San Fermines y otra al no recibir la justicia que reclamaba», denunció el secretario general de ELA, Adolfo 'Txiki' Muñoz al inicio de su alocución. En la misma línea de rechazo al dictamen se pronunciaron el resto de centrales y acompañaron esta protesta con gritos de 'No es abuso, es violación'.

Todos los sindicatos mostraron su rechazo a la sentencia contra 'La Manada'

Matute y Urruzuno representaron a EH Bildu por primera vez en la marcha de CC OO y UGT

Si existió algún color que se repitiera en las manifestaciones, ese fue el morado, en favor del movimiento feminista que tomó impulso el pasado 8 de marzo y que clama por la igualdad de oportunidades y el fin de la brecha laboral y salarial entre hombres y mujeres. Las centrales vascas insistieron en seguir profundizando en esta línea que «nos interpela a todos».

Los sindicatos esperan que el impulso social registrado para dar pasos en la dirección de ir cerrando la brecha de género permita que el problema no se enquiste de una manera similar a la precariedad laboral, una batalla que, a tenor de los datos publicados en las últimas encuestas del INE siguen agravándose en Euskadi. De ahí que el lema conjunto de CC OO y UGT fuera 'Es tiempo de ganar' y que la secretaria de LAB, Garbiñe Aranburu, repitiera en numerosas ocasiones durante su intervención en Bilbao la palabra «precarización». Las centrales vascas piden «de una vez» que «tras tres años de recuperación», el crecimiento económico se refleje en la calidad de los contratos que firman los vascos y en sus retribuciones. «O hay modificaciones, o habrá movilizaciones», expuso la secretaria general de CC OO, Loli García. Aranburu fue más allá y avanzó un paro de dos horas para el 30 de mayo en todos los sectores en contra de la precarización.

La quiebra del Diálogo Social

Esa convocatoria llega en plena efervescencia por la ruptura del Diálogo Social tras el acuerdo sobre empleo y cualificación que el Gobierno Vasco cerró con Confebask el pasado mes. Una «deslealtad», según reiteraron CC OO y UGT, que no descartan regresar a la mesa si se retira el texto pactado entre Ejecutivo y patronal. Las centrales estatales compartieron por primera vez marcha con representantes de EH Bildu; Oskar Matute y Unai Urruzuno participaron en la manifestación.

Mucho más críticos con la labor del lehendakari y el pacto alcanzado con el PP para los Presupuestos del Estado se mostraron ELA y LAB. Muñoz denunció que Urkullu ejerce «un liderazgo autoritario al servicio de la patronal» y aseguró que «el sindicalismo está obligado ahora más que nunca a tener un pensamiento político». Aranburu, por su parte, definió como «iguales», los «proyectos a favor del capital de PNV y PP», y afirmó que los jeltzales, coincidiendo con la escenificación del fin de ETA del próximo sábado, «tienen la cabeza más cerca de Madrid que de Kanbo».

Los sindicatos también ven «insuficiente» para la revalorización de las pensiones el acuerdo presupuestario de Madrid y piden que «dejen de ser objeto de mercadeo político».

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