Más de 260.000 empleos destruidos en un solo día

Imagen de una oficina de empleo. / Archivo

El fin del verano registró el peor agosto desde 2008

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

El fin de la temporada estival habitualmente trae malas noticias para el mercado laboral, pero este mes de agosto ha terminado con mayor virulencia, puesto que registra los peores datos de los últimos años (con 46.000 parados más y 180.000 ocupados menos) y un pésimo récord en cuanto a afiliación diaria mensual. Y es que en un solo día, es decir, en apenas 24 horas, se destruyeron 266.362 empleos, precisamente en un mercado laboral en plena recuperación que no se puede permitir esto, puesto que, tras Grecia, es el país de la UE más castigado por el elevado nivel de desempleo. Fue el pasado 31 de agosto, cuando la Seguridad Social registró 313.141 bajas y apenas 46.779 altas, según los datos publicados este lunes por el Ministerio de Empleo; de esta manera se convierte en el día que más trabajo se ha destruido en toda la serie histórica, que data de 2008.

Los dos últimos récords se han registrado en los últimos dos meses, puesto que este 31 de agosto desbanca al pasado 30 de junio, cuando se perdieron 257.014 puestos de trabajo al darse de baja en esas 24 horas 341.334 personas, casi 30.000 más que el 31 de agosto, pero en esta ocasión el número de altas fue mayor: 84.320.

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Con estos datos se pone de manifiesto la fragilidad del mercado laboral actual, marcado por su alto grado de estacionalidad, por lo que registra unos niveles de contratación récords pero no demasiado buenos en cuanto a duración y calidad. Concretamente, en agosto se firmaron 1,5 millones de contratos, lo que supone una subida del 5,83% respecto a 2016, pero de ellos poco más de 115.000 eran de carácter indefinido, lo que representa apenas el 7,5%. Y de los 1,4 millones temporales, casi medio millón ni siquiera eran a tiempo completo, sino parcial. Y eso pese a que el crecimiento interanual de la contratación indefinida casi duplica a la temporal: 9,7% frente a 5,5%.

Si los datos de la afiliación a la Seguridad Social del 31 de agosto son evidentemente preocupantes, la media de este octavo mes del año tampoco es buena. El sistema perdió 179.485 ocupados, la mayor caída en un mes de agosto desde 2008, y el número total de inscritos descendió hasta los 18.309.844.

La mayor reducción se produjo en el sector de la educación (56.906), pero también destaca el descenso en la industria manufacturera (20.618) y la construcción (17.410). Esto viene a poner en evidencia que más de la mitad de la caída de la afiliación en agosto es consecuencia de unos contratos temporales por los que se da de baja a los trabajadores durante el parón de actividad de las vacaciones para volverles a contratar a la vuelta del verano. Así lo manifestó el propio secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, quien explicó que "estamos convencidos" de que esta caída en estos tres sectores "se recuperará en su totalidad e incluso será superior en el mes de septiembre". De esta manera, quitó hierro a los datos insistiendo en que se trata de un "comportamiento típico y previsible" de un mes de agosto, cuando el descenso "viene a ser una constante en la serie histórica y es mayor cuanto más actividad y crecimiento de la afiliación se viene registrando".

Es cierto que si el análisis se hace a nivel internanual, el empleo continúa creciendo a una velocidad de crucero, ya que hay 609.849 afiliados más en los últimos doce meses, lo que supone un ritmo del 3,45%, pero también cabe resaltar que se ha reducido ligeramente respecto a los cinco meses anteriores. Y lo que también es un hecho es que por primera vez en 44 meses se rompe la tendencia al alza de la afiliación en términos desestacionalizados y una vez descontado el efecto calendario desciende en casi 15.000 ocupados. La explicación está en que "los sectores que tradicionalmente impulsan el empleo en agosto no han mostrado la fortaleza de otras ocasiones, mientras que los sectores que pierden afiliados en dicho mes han tenido el comportamiento habitual", tal y como argumenta el centro de estudios Randstad.

Casi 3,4 millones de parados

Y mientras el empleo cae, el paro aumenta. El número de parados registrados en las oficinas de los Servicios Públicos de Empleo Estatal (SEPE) aumentó en agosto en 46.400 personas, el mayor incremento en dicho mes desde 2011. Así, el número total de desempleados registrados sube hasta los 3.382.324, aunque continúa estando en el nivel más bajo de los últimos ocho años.

Si se analizan los datos en términos desestacionalizados, éste también tiene un comportamiento negativo, puesto que también ha subido en 11.437 personas, una cuarta parte del total. Así, el descenso del paro en términos interanuales se desacelera hasta un 8,52%. En los últimos doce meses se ha reducido en 315.172 personas y en los ocho primeros meses del año ha disminuido en 302.650.

Por comunidades autónomas, el paro registrado subió en diez regiones y bajó en siete, principalmente en Canarias (-850), Cantabria (-831) y Galicia (-746). Por sectores económicos de procedencia de los trabajadores, el desempleo solo disminuyó en la agricultura (-7.044 personas menos) y en el colectivo sin empleo anterior (-3.203). Sin embargo, se incrementó con fuerza en el sector servicios, donde se elevó en 41.559 parados por el fin de la campaña estival, y también en la industria (7.277) y la construcción (7.811), debido a la falta de actividad que registran estos sectores en agosto.

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