Euskadi es la segunda autonomía con más trabajo a tiempo parcial

Euskadi es la segunda autonomía con más trabajo a tiempo parcial

Casi el 17% de los ocupados vascos no está a jornada completa, aunque entre las mujeres el porcentaje escala hasta el 26,7%

LUIS LÓPEZ

Hay controversia sobre si es algo bueno o algo malo, pero Euskadi es la segunda comunidad donde más incidencia tiene la contratación a tiempo parcial. En concreto, el 16,8% de los ocupados vascos no desempeña su actividad profesional a jornada completa. Es una proporción bastante superior a la media estatal (14,8%) y sólo superada por la Comunidad Valenciana (17,3%). Como siempre, la parcialidad castiga mucho más a las mujeres (el 26,7% de las vascas la sufren) que a los hombres (8%).

La pregunta es, ¿se puede hablar de ‘sufrir’ la parcialidad, o habría que cambiar el chip para ‘disfrutar’ de la parcialidad? El asunto lo estudia la empresa de recursos humanos Randstad en un análisis de los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA). Está claro que en España el trabajo a tiempo parcial no es ninguna bendición, porque en el conjunto del país el 57% de los trabajadores que están en esta situación desearían tener un empleo a jornada completa. Así, queda claro que parcialidad, al menos ahora y en el conjunto de España, viene a ser sinónimo de precariedad. Se trata de una de las secuelas de la crisis, porque antes, en 2007, la parcialidad forzosa sólo era del 31%.

¿Qué ocurre en Euskadi? Aquí la encuesta del INE no hila tan fino y no ofrece porcentajes de parcialidad no deseada. Pero Valentín Bote, director de Randstad Research, cree que la situación es diferente al resto de España. Es decir, que aquí hay más gente que trabaja menos horas porque quiere.

Las cifras

16,8%
de los ocupados vascos trabaja a tiempo parcial, mientras que la media española es del 14,8%.
57%
de los españoles que están a jornada parcial querrían estar a tiempo completo.

Según su argumentación, en los países con mercados laborales más sólidos la jornada parcial es mayoritariamente deseada: la gente opta por trabajar menos (y cobrar menos) para disfrutar de más tiempo libre. Los datos de Eurostat referidos a 2016 lo confirman: en el conjunto de la UE la parcialidad forzosa está en el 27,7%. Es decir, la mitad que en España. El resto de trabajadores a tiempo parcial, casi las dos terceras partes, están voluntariamente en esa situación.

Dos maneras de verlo

En el caso español llama la atención que Euskadi esté como segunda autonomía con más parcialidad, acompañada por delante de Valencia, y por detrás por Andalucía (16,2%). Y es llamativo porque, de ese modo, los tres primeros puestos los copan dos comunidades donde el mercado laboral es flojo y mantiene altas tasas de desempleo, y otra, Euskadi, cuyo mercado de trabajo es uno de los más sólidos de España. Esa circunstancia lleva a Bote a sospechar que en el País Vasco la parcialidad forzosa tiene menos protagonismo que en el conjunto de España. Dicho de otro modo, que el mercado laboral vasco se parecería más al de los países europeos más avanzados que al español y que, por lo tanto, aquí hay más parcialidad porque también hay más gente que quiere trabajar menos para cuidar a sus hijos o disfrutar de la vida.

El razonamiento no es compartido ni de lejos por los sindicatos, que desde hace años vienen denunciando el aumento de la parcialidad como sinónimo de precariedad. Es más, el Gobierno vasco está llevando a cabo una campaña masiva en la que analiza todos los contratos a tiempo parcial que se firman en Euskadi porque sospecha que hay una alta incidencia del fraude. Esto es, que se contrata a gente por horas para, al final, hacer una jornada completa pero al precio de una parcial.

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