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El trabajo temporal en España supera la media de la UE y crece a más ritmo el empleo parcial

La ministra de Empleo, Fátima Báñez.
La ministra de Empleo, Fátima Báñez. / EFE
  • En 2017 habrá 3,4 millones de parados más en el mundo hasta alcanzar los 201 millones en total, según un informe de la Organización Internacional del Trabajo

  • Además, los desempleados de larga duración han crecido durante la crisis hasta suponer el 47,8% de las personas sin empleo

Reducir la dualidad del mercado laboral es uno de los principales retos de España. Sin embargo, de momento parece lejos de conseguirse. Así, mientras que en el segundo trimestre de 2016 el empleo temporal en la UE se había estabilizado en el 14,3% del empleo total, la situación en España era superior al 20%, según el informe ‘Perspectivas Sociales y del Empleo en el Mundo’ publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). De hecho, de los empleos creados en el último año el 90% eran de carácter temporal y menos del 10% indefinidos.

Asimismo, el documento confirma que los empleos a tiempo parcial son cada vez más prominentes. Así, entre el segundo trimestre de 2015 y 2016, casi el 22% de los puestos de trabajo creados en la UE eran a tiempo parcial, mientras que la proporción era un poco superior al 18% entre 2013 y 2015. Sin embargo, los mayores incrementos en la incidencia del empleo en este tipo de trabajos en los últimos años «se han producido en los países del sur de Europa». En este sentido, la OIT señala que entre 2008 y 2015, «la proporción de empleo a tiempo parcial en el empleo total aumentó en más de cuatro puntos porcentuales» en Italia y España. El problema es que una gran preferiría un empleo a tiempo completo.

A nivel mundial, la OIT advierte que el “decepcionante” rendimiento económico registrado en 2016 como las perspectivas por debajo de la tendencia para 2017 “generan preocupación” sobre la capacidad de la economía para crear una cantidad suficiente de empleos y mejorar la calidad de los puestos de trabajo en el caso de quienes ya tienen una actividad. Asimismo, también pone en cuestión que los beneficios del crecimiento sean compartidos de manera inclusiva. “En todo el mundo, los países afrontan el doble desafío de reparar los daños provocados por la crisis y de crear oportunidades de empleo de calidad para los nuevos participantes en el mercado de trabajo”, señala el documento.

En este sentido, el informe prevé que la tasa de desempleo mundial registre un modesto incremento y pase del 5,7% en 2016 al 5,8% en 2017. Este aumento supone 3,4 millones más de personas desempleadas en todo el mundo, con lo cual el desempleo total superaría los 201 millones en 2017. La OIT achaca este aumento del desempleo mundial al “deterioro de las condiciones del mercado de trabajo en los países emergentes”. Por el contrario, se prevé que en los países desarrollados el desempleo se reduzca en 2017 (670 000 personas menos) y que la tasa pase del 6,3% al 6,2%.

Desaceleración en Europa

En cuanto a Europa, el estudio estima que el desempleo seguirá disminuyendo. Sin embargo, advierte de que la proyección es que “este ritmo de mejora se reduzca”. “Hay señales de que el desempleo estructural está empeorando”, señala el documento. Así, pone como ejemplo los elevados niveles de desempleo de larga duración en comparación con los niveles registrados antes de la crisis. En la UE la proporción de personas en situación de desempleo que buscan trabajo desde hace doce meses o más alcanzó el 47,8% durante el segundo trimestre de 2016, mientras que en el mismo trimestre de 2012 este indicador se situaba en el 44,5%.

Por otra parte, el informe denuncia que 1.400 millones de personas en todo el mundo tienen un empleo “vulnerable”. Es decir, con acceso limitado a sistemas contributivos de protección social. De hecho, casi la mitad de los trabajadores de los países emergentes tienen empleos vulnerables. En los países en desarrollo, cuatro de cada cinco trabajadores están en esta situación. La OIT espera que la cantidad de trabajadores con empleos vulnerables en todo el mundo aumente en 11 millones cada año. Asimismo, el informe denuncia que las las brechas de género también se observan en las diferencias de remuneración, sobre todo en países menos desarrollados y emergentes.

Para tratar de impulsar la creación de empleo la OIT apuesta por un “esfuerzo coordinado centrado en brindar estímulos fiscales” como, por ejemplo, un incremento de la inversión pública según el margen fiscal de cada país para impulsar la economía mundial. “Esta medida podría reducir el desempleo mundial en 0,7 millones en 2017 y en 1,9 millones para 2018”. Además, el informe asegura que estos esfuerzos podrían apaciguar los miedos de un crecimiento reducido y, por lo mismo, incrementar la demanda de inversión.

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