Tapia pide a Siemens Gamesa celeridad en la presentación del plan estratégico

Trabajadores de Siemens Gamesa se dirigen a las oficinas de la empresa en Zamudio. / REUTERS
Trabajadores de Siemens Gamesa se dirigen a las oficinas de la empresa en Zamudio. / REUTERS

La consejera mostró ayer su satisfacción por la renuncia a los despidos y ofreció la colaboración del Gobierno Vasco

FERNANDO SEGURA SAN SEBASTIÁN.

La tensión se ha relajado, al menos de momento. La decisión de Siemens Gamesa de meter en el cajón el expediente de despido de 272 empleados en España ha devuelto la alegría a centenares de familias que veían su futuro negro. También ha calmado los ánimos en la consejería de Desarrollo Económico. Su titular, Arantxa Tapia, mostró ayer su satisfacción, pero al mismo tiempo reclamó a la multinacional que presente de forma «urgente» el plan estratégico que está elaborando.

La forma en que Siemens Gamesa ha gestionado el ERE ha provocado un monumental enfado de la consejera, quien se ha sentido engañada por la multinacional. La compañía informó a Tapia de que el impacto en Euskadi sería mínimo, cuando el misil apuntaba a 48 empleados de Zamudio.

Tapia criticó ayer que «los bandazos informativos y el lío de datos» provocó «incertidumbre y cierta desconfianza». De hecho, la multinacional cesó por sorpresa la semana pasada al director de recursos humanos de la compañía, Xabier Bengoetxea, a quien atribuye el conflicto generado con la consejería.

«Se ha cambiado la actitud y asumido la necesidad de relacionarse de forma directa y transparente con los trabajadores»

Tapia se mostró partidaria de pasar página. «Se ha dado un cambio de actitud y han asumido la necesidad de trabajar de forma transparente. El Gobierno Vasco cree en el futuro de esta empresa. Queremos contribuir a mantener la credibilidad que tenía esta compañía. Hay un camino por recorrer juntos».

Prejubilaciones

El ERE supuso un batacazo inesperado porque cuando se fusionaron las dos eólicas, todo fueron parabienes. El lunes, también de forma sorpresiva, la compañía aparcó el ERE. No renuncia a reducir la plantilla en 272 puestos, pero acepta conseguir el objetivo mediante medidas no traumáticas.

DV volvió a preguntar ayer a la multinacional por las razones del giro, obteniendo la siguiente respuesta: «No se daba el clima adecuado para la negociación». La compañía añadió que se había mantenido la primera reunión con los sindicatos para abordar las citadas medidas no traumáticas. ¿Cuáles serán éstas? «El objetivo -respondieron - es definir un plan centrado en prejubilaciones, bajas incentivadas e intercambialidad, es decir, que puedan acceder a estas últimas personal de centros no afectados, en los casos que se pueda sustituir por alguien de una planta que sí lo esté». UGT adelantó que un 30% de los trabajadores estarían en condiciones de prejubilarse. El número de empleados que se acoja a cada fórmula se irá perfilando en las siguientes reuniones. Las próximas tendrán lugar el jueves y viernes de la semana que viene en Sorraguren.

Si bien la multinacional no aclara las razones del cambio de actitud, parece evidente que el enorme enfado que levantó el ERE en los gobiernos vasco y navarro habrá influido en el giro dado. Al fin y al cabo, los 272 despidos previstos en España (48 en Euskadi y 107 en Navarra) son una minucia dentro del plan de prescindir de 6.000 trabajadores en todo el mundo. En la compañía ha pesado más destensar las relaciones y procurar salidas pactadas, en lugar de enfrentarse a una enorme conflictividad social -los sindicatos habían convocado una huelga indefinida a partir del día 15- y tener de uñas a los ejecutivos vasco y navarro.

Tampoco hay que olvidar que el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha sido muy crítico con la gestión realizada tras la fusión. La eléctrica vasca posee el 8% de las acciones de la multinacional. Siemens Gamesa ha registrado 135 millones de pérdidas en seis meses y un retroceso de un 50% de su valor en Bolsa, desde los más de 22 euros de abril hasta los 10,15 con los que cerró ayer. La retirada del ERE no ha tenido un reflejo positivo en el parqué. El lunes, cuando se conoció la noticia, la acción bajó un 2,67% y ayer un 0,64%. Con todo, ha registrado una mejoría desde el 27 de noviembre, cuando marcó el mínimo del año con 9,21 euros.

Bien sea por unas razones u otras, salvo que la negociación de las medidas detalladas anteriormente descarrile, parece que este conflicto se ha apaciguado, al menos temporalmente, porque algunas fuentes indican que la multinacional solo se ha comprometido a no aplicar salidas traumáticas hasta 2020.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos