El Gobierno Vasco invita a los empresarios a devolver a las plantillas el esfuerzo demostrado en la crisis

José Luis Herrador, José Miguel Ayerza, Markel Olano, Pello Guibelalde, Arantxa Tapia, Ainhoa Aizpuru y Javier Zarraonaindia, ayer en Tabakalera. / FOTOS: MIKEL FRAILE
José Luis Herrador, José Miguel Ayerza, Markel Olano, Pello Guibelalde, Arantxa Tapia, Ainhoa Aizpuru y Javier Zarraonaindia, ayer en Tabakalera. / FOTOS: MIKEL FRAILE

La patronal guipuzcoana celebra el éxito de su apuesta, basada en la confianza, y espera que «esa ola se convierta en tsunami» entre las compañias del territorio | En el cuarto aniversario de la iniciativa de Adegi, la consejera asegura que «ese es el camino»

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN

. La patronal guipuzcoana celebró ayer en el patio de Tabakalera el cuarto aniversario de la llamada Nueva Cultura de Empresa; una apuesta por la confianza y la transparencia como eje central de la vida de las empresas que se ha demostrado exitosa y que poco a poco va calando en el territorio. Así lo resaltó el presidente de Adegi, Pello Gibelalde, quien se felicitó por la «ola» de adhesiones a esta filosofía y comprometió todo el esfuerzo posible por parte de la organización para que ese movimiento «se convierta en un tsunami». «De ello depende en buena medida el futuro de Gipuzkoa», aseguró. La consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, celebró también la aceptación de un programa que, recordó, al ser planteado en un momento de crisis, hubo quien lo interpretó «como un ejercicio de escapismo o una salida fácil para los empresarios». Algo que, remachó, «se ha demostrado que no era así». «Hoy, nadie pone en duda que este es el camino», sentenció. «Constatamos que se ha mantenido, y que en estos momentos, cuando la economía va un poco mejor y se genera riqueza, la estrategia sigue vigente y eso le da credibilidad».

Junto al aplauso evidente a la Nueva Cultura de Empresa -movimiento que ha sido adoptado por Confebask y por el que se interesan otras patronales españolas-, Arantxa Tapia envió un muy sutil aviso a navegantes. En la línea expresada recientemente por otros miembros del Gobierno y también por el propio lehendakari Urkullu, la consejera resposable de la política industrial invitó a las empresas a, de algún modo, devolver a sus plantillas los esfuerzos realizados en la crisis ahora que, por fin, la dejamos atrás.

«Esta es una estrategia a largo plazo, y si las empresas en este modelo han sabido adaptarse mediante flexibilidad en horarios y turnos a los pedidos y los resultados que había entonces (en los malos tiempos), y eso es un mérito evidente, hay que continuar también cuando los resultados son mejores», advirtió.

«Los mandos intermedios son la piedra angular para lograr el éxito»

Usando como el mismo 'leit motiv' que Adegi, el de la trainera como ejemplo de esfuerzo compartido frente a la soka-tira del enfrentamiento, la consejera sentenció que «tenemos que ir juntos en la trainera en una mar embravecida y también en una mar en calma».

En Adegi recogieron el guante y expresaron a la consejera su intención de redoblar la apuesta por la Nueva Cultura de Empresa; un viaje hacia la confianza en las organizaciones que «permita alcanzar acuerdos para adaptarse a las nuevas circunstancias» y que «hace que las empresas sean más competitivas y puedan seguir creando empleo y riqueza», afirmó Guibelalde.

Liderazgo honesto

El aniversario -cuya puesta en escena reunió a un selecto grupo de empresarios del territorio y contó también con la participación del diputado general, Markel Olano, y de la responsable foral de Promoción Económica, Ainhoa Aizpuru, así como con el subdelegado del Gobierno en Gipuzkoa, José Luis Herrador- sirvió para poner el foco en los mandos intermedios. Personas que, como subrayó el presidente de Adegi, constituyen «una piedra angular para alcanzar el éxito del equipo».

Y para dar ejemplo de la aplicación práctica y de los resultados de la Nueva Cultura de Empresa subieron al escenario varios responsables de la firma zumaiarra GKN, una de las más punteras empresas del sector de la automoción en el mundo y también una de las primeras que se atrevió a 'subirse a la trainera'.

Presentados por Jon Karla Lizeaga -que como dinamizador de personas y equipos está revolucionando Adegi-, Eugenia Iraola (responsable de Desarrollo de Personas), Dani Azkue (director de Producción), Koldo Lizarazu (director de Mantenimiento e Inversiones) e Iñigo Zaldua (director de Recursos Humanos) pusieron cara a esa apuesta por otra forma de trabajar y de potenciar a los mandos intermedios.

Aunque Zumaia es hoy un referente dentro del grupo GKN, Lizarazu recordó que también hubo momentos malos en lo peor de la crisis, cuando, súbitamente, se perdió un pedido importante y las ventas cedieron un 30%. «Había posibilidades de cerrar, pero no desesperamos», añadió. Pero salieron adelante aferrados a esa nueva filosofía y, relató Azkue, apoyados en «una visión compartida de la empresa, un liderazgo honesto basado en la comunicación y una apuesta sincera por la participación mediante encuentros con los trabajadores para revelarles la realidad de la empresa».

Iraola subrayó que «esa confianza se construye día a día». «No hay varitas mágicas, pero, quizás, la clave ha sido que hemos realizado el mejor esfuerzo que hemos podido para convertir encargados que funcionaban como bomberos apagando fuegos en líderes», explicó. Los responsables de GKN reconocieron que la fábrica de Zumaia «es cara» pero que «se atreve a hacer lo que nadie en el grupo». Zaldua concluyó la intervención invitando a todos los presentes a conformar «una trainera inmensa para remar al unísono, haya o no olas en la mar».

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