Siemens Gamesa aplaza al lunes la concreción de los despidos en España

Siemens Gamesa aplaza al lunes la concreción de los despidos en España

Dice que debe tratar el ajuste con el comité de empresa europeo, mientras los sindicatos en Euskadi cargan contra la firma con el foco puesto en el Gobierno

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

Siemens Gamesa ha inyectado este miércoles nuevas dosis de la peor de las incertidumbres posibles entre sus 4.500 trabajadores en España, 700 de los cuales desempeñan su labor en Euskadi. La firma alemana ha mantenido -por video conferencia- una reunión con los sindicatos de la que, en principio, se esperaba que arrojara algo de luz sobre el impacto en el Estado de esos 6.000 despidos que ha anunciado efectuará en los próximos tres años. Las centrales sindicales, desde Sarriguen (Navarra), Zamudio y Madrid, se han quedado sin esa información tan importante cuya aportación ha sido retrasada por la multinacional hasta el próximo lunes, en el marco de un nuevo encuentro. La razón esgrimida por la firma pilotada por Markus Tacke ha sido que aún se debe tratar el ajuste con el comité de empresa europeo. Un silencio que ha disparado las críticas de los representantes sindicales en Euskadi.

Antes de ese fallido encuentro, la dirección de la compañía alemana ha mantenido una cita con responsables del departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno Vasco, dirigido por Arantxa Tapia. La propia consejera ha explicado que Siemens Gamesa ofreció al Ejecutivo de Iñigo Urkullu «cumplida información sobre todo lo que se le solicitó».

«Hemos obtenido cumplida respuesta a todas las cuestiones que hemos planteado, hemos analizado posibilidades de trabajo a futuro y, a partir de ahí, le toca a la empresa trabajar, hablar y comunicar, en primer lugar a los trabajadores»,ha apuntado Tapia que, como hiciera la víspera el consejero portavoz, Josu Erkoreka, ha reclamado de la empresa la mayor transparencia posible.

Las claves

Retraso
La multinacional pilotada por Markus Tacke pide tiempo y convoca una videoconferencia el lunes
Gobierno Vasco
Tapia, sin desvelar ningún detalle, asegura que la empresa mantiene al corriente al Ejecutivo
Centrales nacionalistas
ELA y LAB lamentan la falta de información y recuerdan que Lakua aplaudió la absorción

A pesar de esa suficiente información aportada desde la cúpula de Siemens Gamesa, la consejera ha preferido guardar un perfil de prudencia y respeto a los sindicatos, que aún tenían pendiente su propia reunión. De este modo, Tapia no ha revelado detalle alguno sobre lo transmitido desde la firma.

Más allá del desconocimiento evidente sobre el eventual impacto (la compañía emplea también a 1.600 personas en la vecina Navarra), Erkoreka afirmó la víspera que, en base a los primeros contactos, el hipotético golpe laboral a Euskadi sería «mínimo».

Sea como fuera, los sindicatos han salido en tromba para cargar, evidentemente, contra los despidos y las formas de la multinacional, pero también (en el caso de las centrales nacionalistas) contra la política industrial del Gobierno Vasco. ELA, que ha asegurado que «luchará por mantener todos los empleos en Gamesa y por defender a la red de proveedores en Euskal Herria», ha afeado a Tapia que aplaudiera el aterrizaje de los alemanes en Gamesa. «La empresa y los responsables institucionales carecen de credibilidad; estos últimos deben asumir como propio nuestro objetivo de preservar el empleo», ha afirmado la central en un comunicado.

LAB, por su parte, ha calificado de «vergonzoso» el que la empresa anunciara al tiempo que despedirá al 23% de su fuerza laboral en todo el mundo y que mantiene su intención de pagar dividendo a sus accionistas. «El ajuste es una decisión gravísima que no vamos a aceptar y que, hay que tenerlo en cuenta, se produce pocos meses después de que la fusión entre Gamesa y Siemens se saldara con el aplauso de las instituciones vascas», ha denunciado. Tras rememorar que en 2016 el fabricante de aerogeneradores con sede en Zamudio logró beneficios récord, la central aseguró que el motivo para la alianza no fue otro que el de que «unos pocos accionistas se embolsaran 1.047 millones».

CC OO de Euskadi ha denunciado que la alemana haya tardado solo seis meses en mostrar su verdadera cara y ha lamentado que las sinergias de la fusión sean en realidad despidos.

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