Los rostros de la reactivación del empleo en Gipuzkoa

Yamid Martínez trabaja de camarero en el establecimiento Garbera Sagardotegi-Jatetxea.
Yamid Martínez trabaja de camarero en el establecimiento Garbera Sagardotegi-Jatetxea. / IÑIGO ARIZMENDI

Yamid, Sara o Ainara son tres de los varios miles de guipuzcoanos que han encontrado trabajo en los últimos meses

IRIS JÁCOME QUEREJETA SAN SEBASTIÁN.

Yamid, Sara y Ainhoa son tres jóvenes guipuzcoanos que han encontrado empleo en los últimos meses en Gipuzkoa. Son el reflejo de una evolución del mercado laboral muy dinámico, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) publicada este jueves. Hasta el punto de que la cifra de parados ha descendido en 8.100 personas en el segundo trimestre en relación con el primero, lo que ha dejado la cifra total de parados en 26.500, y lo que es más llamativo, la tasa de desempleo en el 8,18%, el segundo mejor resgistro desde finales de 2008.

Un descenso que se ha materializado también en el aumento de la ocupación en 9.600 personas, hasta las 297.600. DV ha querido poner cara y ojos a esta recuperación del empleo y lo ha hecho con tres jóvenes que esperan que el futuro les depare más oportunidades. Los tres han encontrado un trabajo temporal en el sector servicios, el que ha registrado un mayor aumento de la ocupación en el último trimestre, tal y como viene ocurriendo desde la salida de la crisis. Aunque en este caso también se ha sumado con fuerza la industria e incluso la construcción y la agricultura.

Los tres jóvenes, al igual que muchos de su edad, se resignan por ahora a tener contratos temporales «y raspados», aunque esperan que no siempre sea así y los puestos se estabilicen. De hecho, algunos se ven obligados a buscar un segundo trabajo o a seguir estudiando.

Yamid Martínez cobró su primer sueldo a los dieciocho años cuando estaba estudiando en el instituto. De esto hace ya diez años y, precisamente comenzó a trabajar de camarero en la misma cadena de comida 'Garbera Sagardotegi- Jatetxea' en la que está empleado ahora. Fueron muchos años de experiencia. Tantos que, tan solo tuvo que precisar de dos meses de paro. Ahora, tras su vuelta de Australia, donde ha trabajado a lo largo de dos años como cocinero, ha decidido volver al mundo de la hostelería vasca. De hecho, esta es su tercera semana de trabajo en la cadena de comida situada en el centro comercial de Garbera.

Su vinculación no está del todo definida, porque está cubriendo una baja de la que desconoce su duración, pero su grado de satisfacción es «muy alto» ya que su sueldo supera los mil euros mensuales. «De hecho, cuando volví de Australia antes de buscar en cualquier otro sitio probé aquí, porque estuve muy agusto», asegura el joven. En su caso, vive con su novia, que tiene un trabajo estable.

No es el único al que el mercado laboral le ha sonreído. La donostiarra Ainara García de Noriega, que tiene 26 años, estudió comercio y marketing y, luego administración. Además, puso en práctica sus conocimientos en una empresa de estética, donde prolongó posteriormente su estancia laboral, pero una vez concluído este contrato tuvo la suerte de que le llamaran enseguida desde la marca textil Levi's. Por lo que nunca ha estado en el paro. Tras el proceso de selección y sin experiencia previa en tienda, Ainara fue la seleccionada. Su incorporación fue hace una semana y su contrato de 36 horas semanales es temporal, aunque deberá pasar un periodo de prueba de dos meses, pero contará con un salario bruto de 900 euros. «Me gustaría dedicarme a la administración, pero mientras, con este trabajo puedo pagarme mis caprichos», porque sigue vivendo en el domicilio familiar.

Ainara García de Noriega ha encontrado trabajo como dependienta en el comercio Levi's

Sara Landa Arrieta es otra de las afortunadas. Ella se siente una privilegiada: a sus 26 años nunca ha estado en el paro. Desde que terminó bachillerato no ha vuelto a estudiar, pero cuenta con una extensa experiencia en diferentes establecimientos como dependienta. Tras su paso por las diferentes marcas textiles, desde hace algo más de dos meses trabaja en la zapatería Doors con una nómina de 500 euros mensuales brutos por jornadas de veinte horas semanales, aunque está buscando algún trabajo complementario. «En un futuro quiero estudiar algo, no me gustaría dedicarme siempre a este oficio». Mientras, vive con sus padres y sigue buscando un trabajo que por ahora le permite pagar sus caprichos».

Sara de la Rica.

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