Roberto Larrañaga: «Con una reforma fiscal como esta se podrá invertir más y también subir los salarios»

Roberto Larrañaga, presidente de Confebask, en las oficinas de la patronal vasca en Bilbao. /Manu Cecilio
Roberto Larrañaga, presidente de Confebask, en las oficinas de la patronal vasca en Bilbao. / Manu Cecilio

El empresario cree que los 6.000 empleos que Confebask vaticinó si el tipo de Sociedades bajaba al 24% se empezarán a apreciar en el año 2019

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDABilbao.

Roberto Larrañaga Oyanguren (Eibar, 1958), presidente de Confebask, se felicita por el camino que ha tomado la reforma fiscal en Euskadi, y recuerda que con un Impuesto de Sociedades más suave la empresa vasca será mucho más competitiva.

- En esta reforma fiscal por fascículos y tras haberse quejado ustedes del primer pacto PNV-PSE, parece que les ha venido Dios a ver en forma de PP, ¿no cree?

- Bueno, como dice, la música del nuevo pacto suena bien, ahora falta el capítulo final, el acuerdo definitivo. Yo soy optimista, pero debo ser prudente. Parece que sale adelante lo que nosotros, más que pedir, argumentábamos en base a la necesaria competitividad. El 28% nos dejaba fuera y el 24% nos mete dentro.

- ¿Qué sorpresas da la aritmética política, verdad?

-Pues sí. Yo que tengo ya unos años he de decir que las sorpresas pueden ser en uno u otro sentido. En este caso, en Álava no salían las cuentas y bueno... Lo importante es que tenemos unos políticos que tienen la suficiente flexibilidad para llegar a acuerdos. Quizás en otros lugares las posturas hubieran sido mas radicales.

- ¿Aún a riesgo de terminar alguno poniéndose colorado?

- Yo veo la parte positiva, la capacidad de flexibilidad y de generar estabilidad.

- Habiendo sido tan beligerante el PSE con los tipos del Impuesto de Sociedades, ¿hacían falta esas alforjas para este viaje?

- Eso se lo tiene que contestar el PSE. Yo ni entro ni salgo ahí.

- ¿Tan mala era la primera versión de la reforma?

- Para nosotros, sí. Era perder una oportunidad histórica. No solo nos dejaba con el tipo más alto sino que por las deducciones nos situaba con la presión más alta. Lejos de mejorar, empeoraba la competitividad.

- ¿Ahora, lo uno por lo otro o se ha dulcificado la presión fiscal?

- Tenemos que hacer aún un análisis del impacto de las nuevas deducciones; un asunto que me preocupa sobre todo son las de I+D+i, y lo digo porque las empresas vascas son las que más invierten de todo el Estado. Pero creo que la foto, que antes era claramente contraria a la atracción de inversión, es ahora otra muy distinta. Ahora somos más atractivos.

«El 28% nos dejaba fuera, y el 24% nos mete dentro y nos hace más atractivos a la inversión»

- ¿Esperaban la baja del tipo nominal de Sociedades en la primera versión del acuerdo?

- Sí. Nosotros planteamos a todos los partidos nuestra posición. Entendíamos que se toparan, como en el resto del Estado, algunas deducciones, pero la contrapartida tenía que haber sido la bajada del tipo. Siempre entendimos que se podían limitar las bases imponibles negativas porque hay que mantener el Estado de bienestar y una recaudación y un presupuesto suficientes para afrontar los gastos de la sociedad vasca, pero...

- ¿Son muchas las empresas que se aplican deducciones?

- El 83% de las empresas en Euskadi paga el tipo nominal, con lo que estamos contentos, puesto que esta reforma va a favorecer a ese porcentaje del empresariado vasco.

- Ustedes dijeron que con un tipo de Sociedades en el 24% las empresas vascas invertirían 600 millones y crearían 6.000 puestos de trabajo. ¿En cuanto tiempo? Ahora toca cumplir.

- El efecto económico se verá en 2019. Lo que siempre hemos dicho es que el dinero que se queda en la caja de la empresa, que es mayor con una reforma fiscal como ésta, se puede destinar a inversión o a crear empleo, y también a subir salarios. Además, tú, como empresa, ya tienes esa incertidumbre despejada, con lo que puedes tomar tus medidas.

- El CRL afirma que en Euskadi se ha perdido poder adquisitivo durante la reciente crisis...

- A ver, esos datos hay que estudiarlos. Por la pirámide poblacional y las jubilaciones, que ha habido muchas, es lógico que los salarios medios bajen, puesto que se descuelgan sueldos altos y entran otros más modestos y sin antiguedad. Sobre los salarios, vuelvo a las matemáticas, que me gustan mucho: si hay más dinero hay más posibilidades, de invertir y también de subir salarios. Aunque no piense que esto es el maná.

«Tenemos unos políticos que tienen la suficiente flexibilidad para llegar a acuerdos»

- Otro Larrañaga, en este caso Jabier, el diputado foral de Hacienda de Gipuzkoa, dijo que los tipos no eran lo importante para las empresas y que su crítica era más bien ‘de imagen’.

- Se ha demostrado que no era postureo sino un tema importante. Así lo están reconociendo ahora todos.

- ¿Quien parecía no tener demasiadas ganas de bajar los tipos era el consejero de Hacienda, Pedro Azpiazu, no le parece?

- Él, como es lógico, se maneja en términos de recaudación, y las cosas hay que valorarlas siempre en su contexto. Hoy está claro que está consolidado ese incremento de la recaudación en Euskadi.

- ¿Era más sencillo todo cuando solo había un partido en el Gobierno Vasco?

- Sería más sencillo para ese partido el tomar sus decisiones. Para nosotros, no necesariamente.

- El jueves se aprobaron en el Congreso la Ley del Concierto y el Cupo más contestados de la historia. ¿Qué le parecen esos ataques?

- Voy a ser benevolente y voy a pensar que esos ataques son por ignorancia y no por mala fe. El Concierto es un derecho, recogido en la Constitución y avalado por la Unión Europea que tiene ventajas e inconvenientes. Nosotros no tenemos acceso a esa financiación a tipo cero a la que han acudido otros, por ejemplo.

- No parece que se vaya a crear inflación de aquí a algún tiempo. Así que si hablamos de subir sueldos, ¿con referencia a qué? ¿Al IPC?

- A mí no me gusta referenciar los salarios al IPC, que no controlo. ¿Qué tiene que ver la subida del petróleo con el sueldo de un trabajador? Si tengo la subida fija, a mí, como empresario, eso me ofrece mayor seguridad. También entiendo que el trabajador no quiera perder poder adquisitivo. Al final se trata de negociar.

«No me gusta referenciar los salarios al IPC; ¿qué tiene que ver el sueldo con el petróleo?»

- Para eso harían falta más convenios...

- Nosotros no somos contrarios a firmar convenios.

- Quedan 7.000 empresas y 48.00o empleos perdido en la crisis. ¿Se recuperarán?

- El modelo económico ha cambiado. Esas 48.000 coinciden, y solo es una coincidencia, con lo perdido en la construcción. Según vayamos recuperando otros sectores sí creo que se remontará, no en número pero sí en porcentaje.

- ¿Cree que dulcificar el Impuesto del Patrimonio en Gipuzkoa devolverá al territorio a alguna fortuna de las que se fueron?

- Es difícil que regrese lo que se fue. Lo que hay que intentar es que no se vayan, así no tienen que volver. No sé si regresarán o no; es una decisión personal.

- ¿Tienen sentido las sempiternas particularidades territoriales? ¿El que Bizkaia y Álava vayan a tener fondos que no existirán en Gipuzkoa y que los guipuzcoanos puedan desgravar el apoyo a los emprendedores pero no así el resto de vascos, no?

- No. Lo lógico es que los tres territorios estuvieran armonizados en todo.

- ¿Sabe usted algo de aquel fondo público-privado promovido por el Gobierno Vasco para invertir en empresas estratégicas vascas?

- No. No sé nada. Yo, al menos, no he recibido nada.

- En cualquier caso, parece que está costando sumar apoyos o inversores privados a esa iniciativa, ¿no?

- Lo que conozco, lo conozco por los medios.

- Se acerca el primer aniversario del Acuerdo Interprofesional. ¿Qué balance hace? ¿Se han firmado muchos convenios desde que se firmó ese pacto para dar preeminencia al ámbito vasco frente al estatal?

- Ya sabe que con los sindicatos que no son la mayoría sindical vasca sí se firma. No sé el número, pero le voy a decir una cosa. Como no se firmen convenios, hay una sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (sobre el acuerdo marco de Hostelería de Euskadi) que dice que si hay uno anterior, sea de donde sea, prevalece el anterior. Así que en la medida en que no firmemos, ese Acuerdo Interprofesional va a tener poco valor.

- ¿Por qué llegó ese acuerdo marco a los tribunales?

- Lo firmamos con ELA y LAB, pero CC OO y UGT de Madrid lo impugnaron. Lo que dice la sentencia, que no entra en el fondo, es que prevalece al más antiguo.

- Ya, pero habrá que firmar convenios. Y para eso hace falta la voluntad de todos.

- Con otros sindicatos, firmamos. Pero con ELA y LAB, muy pocas veces.

- Más allá de esa sentencia, ¿qué balance hace Confebask de ese Acuerdo Interconfederal?

- El balance es positivo, claro, pero el pacto no facilita que se firmen más o menos convenios. Solo dice que se priorizarán los vascos.

- Ha defendido usted recientemente, y de forma vehemente, la política industrial del Gobierno Vasco...

- Bueno, de la misma forma que decíamos que la reforma fiscal no nos gustaba, tenemos que decir que la política industrial, sí. Sobre todo frente a esos ataques de algunos partidos políticos o las centrales sindicales nacionalistas que son atacar por atacar. El Plan de Industrialización favorece la actividad.

«No sé nada de aquel fondo para invertir en empresas vascas; a mí no me ha llegado nada»

- ¿Fuera de Gipuzkoa, donde tiene su origen, hasta qué punto ha calado la Nueva Cultura de Empresa en el conjunto de Euskadi?

- Esto es un proyecto a largo plazo. No hablamos de cambiar las cosas de un día para otro. Hay que ir trabajando poquito a poco. Es verdad que en Gipuzkoa ha calado más, pero lo ha hecho en todo el país. Tenemos el ejemplo de Bridgestone, que recoge conceptos como determinada retribución variable.

- Pero los sindicatos siguen siendo el interlocutor...

- Por supuesto. Lo que decimos es, simplemente, que hay que hablar de otras cosas más allá de jornada/salario...

- Confebask y sus asociadas insisten en que el escaso tamaño de las empresas vascas es un verdadero problema. ¿Cuál es su papel en este desafío?

- Convencer a las empresas.No es nada fácil, pero es necesario. Estamos en un proyecto pero reconozco que no es fácil. Es un cambio de cultura. Lo que está claro es que se puede crecer mediante muchas fórmulas, como fusiones, colaboraciones o grupos de empresas. También tenemos ‘campeones ocultos’ que son líderes con su tamaño.

- Pero no todo el mundo es un ‘campeón oculto’...

- Por eso mismo. Muchas empresas van a tener que crecer. De la manera que sea.

- ¿Se corre el riesgo de perder centros de decisión o arraigo ante la llegada de compradores de fuera?

- Que lo compre alguien de fuera no significa perder. Ha habido casos y siguen funcionando perfectamente.

- Hablo del arraigo. De que las decisiones se toman a miles de kilómetros de aquí...

- Eso puede ocurrir, pero si aquí somos productivos las decisiones que tomen serán buenas para nosotros. Hay alguna multinacional que tiene en Euskadi su centro más competitivo del mundo.

- ¿Hay mucha empresa vasca en venta?

- No creo. Otra cosa es que haya muchos que quieran comprar empresas vascas.

«Con los sindicatos que no son mayoritarios en el País Vasco sí que firmamos convenios»

- La organización que preside insiste en la importancia de la formación dual. ¿Cómo va la negociación con el Ministerio de Empleo para dar carta de naturaleza a los contratos de universitarios bajo ese formato dual?

- Existe ya un contrato, aunque limitado en cuanto a los perfiles que piden las empresas, que ampara a la FP, pero no a la Universidad. Lo que queremos es ampliar esa figura. Llevamos mucho tiempo con ello, hemos hablado con la ministra, Fátima Báñez, pero aún no hemos tenido respuesta.

- También se refieren a la demografía como un problema. No va a haber gente suficiente para trabajar en Euskadi. ¿Qué se puede hacer?

- Vamos a tener una demanda muy cualificada. La demanda que podamos atender con gente de aquí, lo haremos con gente local; si no es suficiente, habrá que traer trabajadores de otros sitios. Seguramente, acabaremos importando talento. Lo que tenemos que conseguir es que los chavales se formen bien.

«Estaría bien intentar captar empresas que salgan de Cataluña de forma voluntaria»

El responsable de la patronal vasca luce su perfil más pragmático sobre el éxodo de empresas de Cataluña, y recuerda al Síndic que cada cual ha de pelear por lo suyo.

- ¿Temen Confebask o sus asociadas que lo que está sucediendo en Cataluña termine pesando en el despegue económico de Euskadi?

- No.

- ¿De verdad?

- De verdad. Hasta este momento no hemos detectado ningún ‘input’ que nos haga pensar en ello. Por tanto, a corto plazo, entiendo que no. Y cuando digo a corto plazo digo que no sé qué acontecimientos se pueden producir allí.

- En cualquier caso, lo que es evidente es que el primer cliente del País Vasco es España, que ya ha reconocido que el ‘procés’ le restará algunas décimas de PIB el próximo año...

- El principal cliente es España, pero también lo es la Unión Europea. Piense que España representa un tercio, con lo que la cuota que nos pueda corresponder será pequeña.

- ¿Es usted partidario de intentar captar o atraer a Euskadi a empresas que salgan voluntariamente de Cataluña?

- Yo entiendo que políticamente que no se pelee por ellas, pero todo lo pueda ser atraer inversión a Euskadi tampoco consideraría que está mal.

- ¿Y dicho al revés? ¿Estaría bien intentar atraer a esas empresas?

- Sí, creo que estaría bien intentar captarlas. Recuerde que nosotros somos atractivos para cualquiera. Pero, insisto, hablo de las que abandonan voluntariamente Cataluña no de convencer a alguien que está allí.

- El Defensor del Pueblo catalán, el Síndic de Greuges, denunció ante Bruselas el acuerdo sobre peajes eléctricos en Euskadi alcanzado entre los Gobiernos vasco y central. Un pacto que iba a ahorrar 100 millones de euros al año a nuestras empresas. ¿Pecamos de ingénuos con el asunto catalán?

- Ellos están en un tramo que supone una desventaja competitiva, pero cada uno ha de luchar por sus intereses. Nosotros hemos peleado por nuestros intereses. Si se sienten agraviados, que peleen, pero que no intenten que se les quite lo suyo a los demás. Conviene no olvidar que las empresas vascas también tiene desventaja de costes energéticos con las francesas o las alemanas, contra lo que no podemos hacer nada; pero, hombre, lo logrado en el Estado...

- ¿En qué estadio se encuentra esa denuncia?

- Creo que lo primero que tenemos que saber es si se acepta o no la denuncia del Síndic, a la que creo que se han sumado algunas pequeñas patronales catalanas.

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