El CRL resalta el avance en la negociación en Álava, donde tienen más peso CCOO y UGT

Tomás Arrieta./JORDI ALEMANY
Tomás Arrieta. / JORDI ALEMANY

En ese territorio, un 50% de los trabajadores tiene convenios sectoriales renovados frente al 26% de Bizkaia y el 10% de Gipuzkoa

ANA BARANDIARANBILBAO.

El Consejo de Relaciones Laborales (CRL) desgranó ayer, durante la presentación de su tradicional informe anual, los puntos negros del mercado vasco de trabajo y situó entre ellos el estancamiento que se mantiene en la negociación colectiva, pese al acuerdo firmado en enero para blindar los convenios vascos. El presidente del organismo, Tomás Arrieta, no quiso atribuir las responsabilidades de este bloqueo pero sí apuntó como hecho ilustrativo que en Álava se están consiguiendo claros avances y que constituye una excepción. «Habrá que analizar qué está ocurriendo allí», se limitó a responder.

¿Qué diferencias puede haber en Álava? Pues desde luego hay una mayor presencia de los sindicatos CC OO y UGT, que defienden a ultranza la negociación colectiva sectorial. No obstante, también hay que decir que varios de los últimos convenios firmados -entre ellos el del transporte de mercancías de ayer mismo- han sido suscritos por las cuatro principales centrales, incluidas ELA y LAB. El caso es que allí, sumando estos pactos y el extraestatutario sellado en la industria siderometalúrgica, el 50% de los trabajadores tiene el convenio sectorial renovado frente al 26% de Bizkaia y el 10% de Gipuzkoa, según fuentes del CRL.

Arrieta aseguró, además, que ELA «está negociando» y se mantiene en varias mesas de ámbito sectorial. Asimismo, añadió, «el hecho de que firmara el acuerdo de enero supone un grado de razonable de compromiso con la firma de convenios en Euskadi». Ese puede ser un elemento que invita al optimismo pero hay otros que no; por ejemplo, el alargamiento de los procesos de negociación hasta los 526 días frente a los 206 de 2005. También resulta inquietante la ralentización en el aumento de convenios de empresa, lo que demuestra que «no pueden cubrir el agujero que deja la falta de acuerdos sectoriales».

«El PIB ha recuperado el nivel pre-crisis pero se han perdido 75.000 empleos. Es preocupante» RECUPERACIÓN ECONÓMICA

«La pérdida de peso de la industria afecta a la calidad del empleo, que ha caído de forma significativa» PRECARIEDAD

El primer punto negro del mercado laboral vasco que Arrieta resaltó fue la desconexión entre economía y empleo, dado que el PIB ya ha regresado a niveles precrisis pero se han perdido 75.000 puestos de trabajo desde 2008. «La recuperación económica se ha dado a costa de una reducción significativa del empleo y eso nos preocupa», aseveró.

Reestructuración

No solo eso. Añadió que, además, se ha producido una reestructuración del peso de los sectores en la economía vasca, al ganar posiciones los servicios en detrimento de la industria. «Es algo que tiene relevancia en las calidad del empleo nuevo», señaló. Según los datos aportados por el CRL, el empleo vinculado a la industria se ha reducido del 24,4% en 2008 al 20,4% actual y el de los servicios ha aumentado desde el 64,2% al 72,1%.

No sé sabe hasta qué punto influye esta reestructuración pero lo que el organismo constata es «una disminución relevante de la calidad del empleo» en todos los parámetros con los que se mide. Uno de ellos es la temporalidad, que se está agravando de forma preocupante. Lo demuestra la creciente rotación, con una ratio de 3,14 contratos por persona en un año. Además, el 49,9% de los contratos temporales tiene una duración igual o inferior al mes. La proporción de trabajadores indefinidos está disminuyendo y se sitúa en el 71,8% frente al 77% de antes de la crisis.

Otro factor que se identifica con baja calidad es la contratación a tiempo parcial debido a que, en su mayoría, no es voluntaria. Arrieta destacó que «la precariedad por jornada reducida tiene rostro femenino», ya que son las mujeres las que acaparan este modalidad, que el año pasado supuso el 40% de los contratos firmados y que ya representa el 23% en el balance acumulado.

A la temporalidad y la contratación a tiempo parcial se suma la caída en los salarios, provocada por el descenso en las remuneraciones de las nuevas contrataciones. Es ya sabido que son las personas que se incorporan al mercado laboral las que están sufriendo con mayor virulencia la devaluación de los sueldos.

Tampoco el descenso progresivo del paro - en el 11,4%, según la PRA- debe dar pie a grandes celebraciones porque tiene 'gato encerrado'. Y es que la principal causa de esta caída es la disminución de la población activa porque los trabajadores mayores (más hombres que mujeres) se jubilan. En el último año, de la reducción de 34.400 parados, 20.000 se debe a menor población activa.

Por último, el CRL advierte de que la conflictividad ha repuntado en los cinco primeros meses de este año. El Preco intervino en 2016 en 613 procedimientos, 40 más que en el ejercicio anterior.

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