La manzana de sidra y el txakoli disparan un 10,9% la renta agraria en Gipuzkoa

Manzanas de sidra en una explotación de Usurbil./MIKEL FRAILE
Manzanas de sidra en una explotación de Usurbil. / MIKEL FRAILE

ENBA señala que la evolución del sector en Euskadi en 2017 fue «prudentemente optimista», con una actividad en fase de «estabilidad» pero en «la zona baja de rentabilidad»

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

El año pasado fue un buen ejercicio para el sector agropecuario vasco y, en especial, para el guipuzcoano, aunque con matices en función de los subsectores. Los datos generales de Euskadi invitan, según indica el sindicato ENBA, a una valoración «prudentemente positiva».

La renta agraria se incrementó en Euskadi un tímido 1,6%, un registro pulverizado por Gipuzkoa, donde se disparó hasta el 10,9%. Iñaki Goenaga, presidente de ENBA, atribuye el magnífico resultado obtenido por nuestro territorio a la «impresionante» cosecha de manzana de sidra y al empuje del embotellado de txakoli. En el sector ganadero, sin embargo, el sindicato constata «una estabilidad que, si tenemos en cuenta los bajos precios, nos permite hablar de estancamiento».

LOS DATOS

Subsector ganadero | 2,5%
Los precios en el vacuno de carne subieron un 2,5%, en tanto que en el de leche bajaron un 0,2%.
Subsector forestal | 0,4%
La producción se incrementó un 29% por la tala de pinos insignis, pero los precios bajaron un 0,4%.

El incremento de renta en Gipuzkoa se ha concentrado en unos pocos sectores. En el área agrícola, la fruta contabilizó un aumento de los precios del 2,2% y del 39,9% en la producción, provocada esta última como hemos señalado por la magnífica cosecha de manzana de sidra. En el sector vitivinícola, los resultados fueron óptimos gracias a la campaña de 2016. Sin embargo, la cosecha de txakoli de 2017 ha presentado una merma del 11%, pero con una mejora de los precios del 2,7%.

En el área ganadera se constata una cierta mejora en el vacuno de carne (3,6% de incremento de la producción y 2,5% de los precios) y una importante subida del cerdo (25,7% y 10,7% respectivamente). En el vacuno de leche, se registró un pequeño alza de la producción (0,4%) y un ligero descenso de los precios (-0,2%). En los huevos, la subida fue del 10%.

Por lo que se refiere a la actividad forestal, se incrementaron las cortas, especialmente de pino insignis, con el resultado de un aumento del 29% en la producción y una ligerísima bajada de precios (-0,4%).

Los datos de 2017 son positivos, pero desde ENBA no se echan las campanas al vuelo. «El sector se halla en líneas generales en un momento de estabilidad, pero con una rentabilidad baja». Goenaga explica que entre las razones que propician este hecho se encuentra «la tendencia a la alimentación barata impuesta por las grandes cadenas de distribución. Los márgenes para nosotros son tan escasos que impiden la inversión necesaria para seguir trabajando y, menos aún, una rentabilidad que facilite el relevo generacional». No obstante, el presidente del sindicato reconoce que la apuesta realizada por las cadenas estos últimos años fomentando el producto local «es altamente positiva».

Respecto a la venta de leche en las grandes superficies por debajo del coste de producción, como gancho promocional, ENBA señala que «aunque hay excepciones, constatamos un mejor comportamiento. Ahora bien, es cierto que una gran parte de la leche ofertada en los lineales se vende a unos precios bajísimos, incluso por debajo de 60 céntimos, asfixiando al conjunto de la cadena y poniendo en grave riesgo el futuro del productor».

Evolución de los mercados

Respecto a las previsiones para el presente año, Goenaga señala que es difícil adelantar si la renta agraria crecerá o disminuirá. «Los altibajos en el área vegetal dependen básicamente de la climatología, mientras que el área ganadera está condicionada por la evolución de los mercados, los acuerdos comerciales de las cooperativas con los distribuidores y en la evolución del consumo en sectores tan importantes como la leche y la carne de vacuno».

Si ampliamos la perspectiva a los últimos treinta años, ENBA señala que la renta agraria «ha subido nominalmente en precios corrientes un 76% pero, lamentablemente, la renta real, una vez deducido el efecto de la inflación, baja en un 39%. Por tanto -subraya Goenaga- podemos decir claramente que el poder adquisitivo de los baserritarras ha descendido».

ENBA celebrará su asamblea anual el domingo en Urnieta (Salesianos), donde presentará un informe detallado sobre la trayectoria del sector primario en 2017 y se analizarán las propuestas para 2018. El acto lo abrirán a las 11 de la mañana el alcalde de la localidad, Mikel Pagola; el director foral de Agricultura, Xabier Arruti y el viceconsejero Bittor Oroz. En el trancurso del mismo será galardonado el programa de ETB Sustraia.

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