La reforma fiscal situará a Gipuzkoa como el territorio más atractivo para las empresas

Acceso a la sede central de la Hacienda Foral en Errotaburu, en Donostia. /MICHELENAGráfico
Acceso a la sede central de la Hacienda Foral en Errotaburu, en Donostia. / MICHELENA

El Impuesto de la Riqueza le retraía al cuarto puesto estatal del Índice de Competitividad Fiscal. La recuperación del escudo fiscal por el pacto PNV-PSE llevará al territorio a superar a Bizkaia, Álava y Madrid en capacidad de atraer compañías y profesionales

ALEXIS ALGABA SAN SEBASTIÁN.

«Ustedes ya saben lo que eso significa». Así respondía hace unas semanas el diputado de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga, a la pregunta de EH Bildu sobre la razón por la que se preveía que el próximo ejercicio cayese la recaudación por el Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas, el rebautizado Impuesto de Patrimonio cuya reforma recoge el acuerdo alcanzado el martes por el PNV y el PSE, que pondrá fin a esta singularidad fiscal guipuzcoana armonizándolo con el resto de territorios.

Los hay que nunca han querido atender a la alerta de los asesores fiscales, que señalaban que los mayores patrimonios del territorio analizaban al detalle este tributo y optaban en muchos casos por mudarse a otras comunidades, lo que no solo conducía a una reducción directa en la recaudación por este gravamen, sino que en algunos casos también suponía la marcha de Gipuzkoa de una empresa, ya que en la mayoría de los casos los grandes patrimonios se asocian a compañías de renombre y negocios importantes. Ahora se ha confirmado que este tributo no solo ha supuesto un hándicap para las empresas guipuzcoanas, sino que también era considerado un punto negativo por los inversores que se planteaban instalarse en el territorio.

Así lo refleja el primer Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF) que elabora la Unión de Contribuyentes, en el que Gipuzkoa se sitúa como el cuarto territorio de España con mayor atractivo desde el aspecto de la fiscalidad para atraer empresas y profesionales. Gipuzkoa cuenta con una media de 6,75 puntos sobre diez y se posiciona por detrás de Álava (7,1), Bizkaia (7,04) y Madrid (6,83). Nuestro territorio, como ven, apenas se deja una décima respecto a los vecinos vascos y a la capital del Estado, pero esas décimas tienen una razón de peso: el Impuesto de Patrimonio.

La composición de este índice mide la política fiscal de las comunidades teniendo en cuenta los tramos autonómicos de los grandes impuestos y los tributos cedidos a las regiones, entre otras variables. El estudio no contempla el Impuesto de Sociedades -también objeto de modificaciones en el acuerdo fiscal del martes- y diferencia asímismo las especificidades de las tres haciendas vascas, de ahí que cada territorio tenga finalmente una evaluación distinta. Y como el Impuesto de Patrimonio tiene esas particularidades que lo hacen diferente de un territorio a otro, en esa comparativa es donde salía perdiendo Gipuzkoa.

Así, de la suma de 16 comunidades y tres territorios vascos, las compañías calificaban el gravamen de patrimonio guipuzcoano con un 5,21, en el puesto 14 del ránking, solo por delante de Extremadura, Aragón, Cataluña, Navarra y Comunidad Valenciana. Un aprobado raspado que contrasta con el 7,68 de media que registra Álava o el 8,18 de Bizkaia. A partir de enero del año próximo, quedará armonizado en los tres 'herrialdes' tomando como referencia las tablas vigentes en Álava.

La encuesta registra las valoraciones a los tipos y tramos impositivos según tres patrimonio diferentes, por un lado, con 800.000 euros; en segundo lugar, con 4 millones de euros, y en tercero, con 15 millones. Mientras que en Álava y Bizkaia, al tener un mínimo exento de 800.000 euros, los encuestados valoran con un 10 el tributo, en Gipuzkoa, que tiene una exención de 700.000, la nota se queda en el 7,85. En el segundo tramo, la valoración para Gipuzkoa es de un 5,69 y en el de más de 15 millones, la puntuación es de un 5,58, por delante incluso de Álava y Bizkaia, y en tercer sobre el resto de comunidades.

Suspenso del escudo fiscal

Como era de esperar, la mejor evaluación en lo que respecta al Impuesto de Patrimonio la registra Madrid, donde este gravamen se suprimió. Pero no es por la evaluación de los tramos impositivos por los que Gipuzkoa registra una puntuación tan baja, sino por otra figura clave y que los actuales responsables de la Hacienda foral llevaban queriendo recuperar desde que tomaron el relevo a EH Bildu: el escudo fiscal. La ausencia de esa salvaguarda fiscal, que tiene por misión que el Impuesto de Patrimonio no alcance límites confiscatorios, lleva a puntuar con un 0 ese epígrafe en la lista, lo que nos convertía en la única comunidad o territorio con esa nota.

La ausencia hoy del escudo fiscal lleva a puntuar con un 0 ese epígrafe en la lista, la peor nota del Índice

Tanto en Álava como en Bizkaia, la vigencia de ese escudo lleva a que ningún contribuyente esté obligado a pagar cada año, por la suma de IRPF y Patrimonio, una cantidad superior al 65% de sus ingresos.

Las fuentes consultadas por este periódico no albergan ninguna duda de que Gipuzkoa se situará en el podio de atractivo fiscal con la recuperación de esa figura del escudo fiscal y la armonización a la baja del mínimo exento. Cuestiones ambas que se corrigen en la reforma fiscal que han cerrado el PNV y el PSE, y que en opinión del diputado general del territorio, Markel Olano, será «muy positiva» para el territorio.

Alinear esas cuestiones debe llevar al territorio a la cabeza de este ránking, que será actualizado anualmente por el equipo de la UC que dirige la economista Cristina Berechet. Y es que en la valoración del resto de tributos, los territorios vascos salen reforzados comparativamente hablando. La evaluación del IRPF deja a Euskadi como la mejor comunidad del Estado con una puntuación de 8,51 puntos. La valoración más alta -con un 10- la registran las especificidades de deducciones, mínimo personal y familiar, deducción por familia numerosa y los tramos y tipos impositivos para las rentas bajas.

Euskadi también se sitúa en primer lugar del Estado en cuanto a atractivo fiscal en el Impuesto sobre Hidrocarburos y los gravámenes propios de la comunidad. Además figura en segunda posición en Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, y se sitúa en cuarto lugar en lo que respecta al controvertido a nivel estatal Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Extremadura, con 4,72, y Cataluña, con 4,75, son las únicas comunidades que suspenden en esta primera evaluación del Índice Autonómico de Competitividad Fiscal (IACF), con el País Vasco (con Bizkaia y Álava por encima del 7), Madrid (6,83) y Canarias (6,49) como las más competitivas fiscalmente.

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