El recorte en la compensación de pérdidas siembra la inquietud entre las pymes

El consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, con los responsables forales del ramo en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava./EFE
El consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, con los responsables forales del ramo en Gipuzkoa, Bizkaia y Álava. / EFE

En el Estado, las firmas que generan un negocio de entre 10 y 20 millones se pueden beneficiar del 70%, mientras que en Euskadi habrá un tope del 50% para las medianas

ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

El puzle fiscal que diseñan en sus despachos PNV, PSE y PP comienza a traducirse en un rompecabezas de difícil solución para decenas -por no decir centenares- de pymes vascas. Pongamos un ejemplo práctico.

Usted es dueño de una compañía la cual tiene una cifra de negocio de alrededor de 15 millones de euros al año. Como la mayoría de empresas, sufrió el embate de la crisis, lo que se tradujo en años de estrecheces y varios ejercicios de pérdidas acumuladas. El viento de la recuperación roló la trayectoria del negocio que ha comenzado a navegar otra vez con mucho esfuerzo en la dirección idónea. Cada año ha cumplido con las cuitas fiscales pertinentes. Llegó al inicio de la crisis rascándose más el bolsillo y desde entonces abonó una factura mucho más reducida ya que los resultados han sido malos. Ahora los números están en la senda de recuperar parte del tiempo perdido y con tres años seguidos registrando beneficios. Y además, aquellos ejercicios con pérdidas le han permitido salvarse de tener que pagar el Impuesto de Sociedades, lo que le ha facilitado incorporar más personal, invertir en I+D y recuperar parte del músculo financiero que le permitió pervivir durante la crisis y que ahora figura estrangulado.

Compensación de bases

Limitaciones
Del actual 100%, la compensación de bases imponibles negativas se reducirá al 50% para grandes y medianas empresas, y al 70% para pequeñas y micropymes.
Otras singularidades
Límite de 15 años y sin una base de compensación mínima.
Topes:
Del 50% para compañías con una cifra de negocio entre los 20 y los 60 millones. Un techo del 25% para las que facturan más de 60 millones. Y un 70% para las que registran una cifra de negocio por debajo de los 20 millones.
Otras singularidades
Sin límite de ejercicios y con una base de compensación mínima de un millón de euros.
Limites
El 70% para pequeñas y pymes. El resto, al 50% y al 25% como en España
Otras cuestiones
Límite de 15 años y una base de compensación mínima de un millón de euros.

Pero la reforma fiscal que se presenta y de la que acaba de ser informado -a apenas 30 días de que se cierre el año y entre en vigor- le ha dejado helado, sobre todo por la letra pequeña, más alla de que el tipo nominal baje 4 puntos en los próximos dos ejercicios.

A partir del próximo año deberá tributar por, al menos, el 50% de los beneficios que obtenga. No hay reducciones por pérdidas anteriores que valgan y que le eviten cumplir con en fisco en la Campaña de Sociedades de 2018. No hay otra opción, ni medida transitoria. La reforma fiscal busca «mejorar la efectividad del Impuesto de Sociedades y recaudar más» y siente que a usted le ha tocado la 'chinita' de pagar el pato.

Asesores fiscales anticipan que este límite provocará la revisión de inversiones en I+D o en nuevos empleos

Con las modificaciones previstas las restricciones en este capítulo serán mayores que en el Estado

«Muchas empresas no tenían previsto en sus cálculos de los próximos tres años pagar por el IS y querían rehacer el colchón perdido durante la crisis», explica el socio asesor de Sayma, Victor Etxeberria. Los asesores fiscales consultados por no tienen duda de que esta medida incluida en la propuesta de 're-reforma' fiscal supone un «serio revés» para buena parte de las empresas que componen el tejido económico. «Pueden poner en entredicho parte de las inversiones previstas y la creación de empleo», sostiene Etxeberria.

Expliquemos las bases que propician ese malestar e inquietud entre las pymes vascas. Actualmente, las bases imponibles negativas -pérdidas de años anteriores- pueden ser compensadas sin límite con las rentas positiva de los siguientes ejercicios con el límite de 15 años desde que se produjeron esas pérdidas. En el anteproyecto de norma acordado el 31 de octubre por PNV y PSE, se contemplaba la limitación de esa compensación al 60% de la base imponible positiva en el caso de las grandes empresas y las medianas y del 80% para micro y pequeñas empresas. Pero lejos de mantener ese recorte, el nuevo pacto que se está negociando con el PP recoge que la limitación para grandes compañías y medianas baja al 50% (entendida como empresa mediana la que suma una cifra de negocio entre los 10 y los 50 millones al año), y el de las pequeñas al 70%.

«Esto puede hacer, sin duda, que la recuperación de muchas empresas se ralentice», afirma el socio asesor de Cialt Juan José Etxeberria. Y es que con los cambios en este capítulo de la norma no solo suponen una zancadilla para los negocios que siguen cargando la pesada mochila de la crisis -las nuevas empresas y las que no han sufrido pérdidas no se verán afectadas- sino que colocará a Euskadi en la posición más restrictiva de todo el Estado en este tipo de compensaciones.

Además

En España, la reforma puesta en marcha a finales de 2015 redujo al 50% la compensación de bases imponibles para las compañías con una cifra de negocio entre los 20 y los 60 millones. A las que facturan más de 60 millones se les reduce el límite hasta el 25%, pero las de menos de 20 millones pueden compensarse un 70% de la base liquidable positiva. Y en Navarra, la reforma presentada por el cuatripartito deja en un 70% el límite para pymes, mientras que se aplican para el resto los topes del 50% y del 25% como en el Estado.

Así, podemos ver que las pequeñas empresas tendrán los mismos límites en todos los territorios, pero que existe un grupo de compañías medianas, las que suman una cifra de negocio de entre 10 y 20 millones de euros, para las que el límite en Euskadi será 20 puntos más restrictivo que en el Estado o Navarra, y teniendo en cuenta que en el País Vasco más de 9 de cada 10 empresas son pymes, el perjuicio comparativo resulta evidente.

Pero no queda ahí la cosa. La norma tanto del Estado como de Navarra deja una ventana que sirve para respirar a muchas compañías. Esta no es otra que el mínimo establecido por el que todas las empresas se puedan reducir cada año hasta un millón de euros de la base imponible del IS a través de la compensación de pérdidas. Un millón sin límite, de forma que muchas, sobre todo pequeñas empresas, se salven de pagar por sus beneficios y la compensación del 70%, del 50% o del 25% se aplique a partir de los 1.000.001 euros de beneficio. Una posibilidad que la norma actual de Euskadi ni la reforma contemplan.

«Sinceramente, esperábamos que en el periodo de enmiendas o de análisis se pudiesen plantear algunas cantidades mínimas de compensación, sobre todo para las pequeñas empresas», explica Victor Etxeberria. Al perjuicio directo que provoca la reducción de los límites, se añada que los créditos fiscales generados por las pérdidas pasadas también estaban calculados en la contabilidad de las empresas a un tipo del 28% (del 24% en el caso de las pymes). La compensación, sin embargo, se realizará ahora -si se aprueba la reforma- con un tipo entre dos y cuatro puntos más bajo -dependiendo del año en que se aplique-, lo que supondrá la pérdida de una parte de la rebaja esperada en la factura de las empresas.

¿Podría suponer la marcha de empresas para compensar las pérdidas en otros territorios? Los expertos señalan que, en principio, no, ya que es «muy complicado» que otras administraciones se avengan a que esas compañías se descuenten de sus facturas fiscales las pérdidas contraídas con otras haciendas.

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