ELA reclama que se destine la mayor recaudación a gasto y no a pagar deuda

Muñoz acusa a las Haciendas vascas de penalizar las rentas de trabajo y de permitir el fraude fiscal

C. LARRAKOETXEA BILBAO.

El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz, reclamó ayer a las Administaciones vascas que hagan uso de sus competencias y den un giro radical en la política fiscal, para que no se mantenga la penalización de las rentas de trabajo frente a las rentas de capital y se promueva una lucha real contra el fraude fiscal (que a su juicio no se hace porque no interesa). Todo esto debería estar orientado a disponer de más recursos económicos para financiar el gasto público.

Muñoz también arremetió contra la «Regla de Gasto», legislación aprobada en el Congreso por el PP, con el apoyo del PNV, que afecta a todas las administraciones públicas - incluídas Gobierno Vasco, diputaciones forales y ayuntamientos- porque determina que los incrementos recaudatorios haya que dedicarlos casi en su totalidad a la amortización de deuda y no a aumentar el gasto social.

Adolfo Muñoz realizó estas declaraciones durante la presentación del informe anual que hace ELA sobre 'Fiscalidad y Presupuestos 2018' de los Gobiernos Vasco y Navarro, acompañado del responsable del Área Social, Mikel Noval; y el responsable del Gabinete de Estudios, Iñaki Zabaleta.

Las conclusiones del estudio, en línea con las de los años anteriores, es que «se recauda poco y mal». Según los responsables de ELA, Euskadi tiene una de las presiones fiscales más bajas de Europa, concepto en el que incluyen la recaudación fiscal de las Haciendas forales, más los impuestos municipales y las cotizaciones a la Seguridad Social. En este sentido colocan el índice de presión fiscal medio en Euskadi en un 31% del PIB vasco, cuando la media europea estaría en el 38,7%. El sindicato criticó que en lugar de incrementar la presión fiscal para «equipararnos con Europa», la última reforma del Impuesto sobre Sociedades «baja cuatro puntos el tipo nominal», una medida que «no tiene nada que ver con la competitividad de las empresas», sino que «va directamente a dar respuesta a lo que quieren las empresas: pagar menos impuestos».

Si se equiparase el índice vasco al europeo, según ELA, se lograrían 5.052 millones en ingresos adicionales. El sindicato apuntó que la actual política fiscal no cumple las funciones que debería tener porque «ni se recauda lo suficiente para afrontar el necesario incremento del gasto social, ni la recaudación se hace de forma justa». «Eso lo saben los que nos gobiernan y lo hacen queriendo. No tiene nada que ver con argumentos técnicos», manifestó Noval.

Muñoz añadió que «no hay ningún elemento más opaco en nuestra sociedad que las decisiones en políticas fiscales, que las toman en un círculo cerrado los representantes de la patronal y los responsables de las Haciendas y del Gobierno Vasco».

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