«Queremos una oportunidad»

Los demandantes de empleo formaron largas colas a la espera de entrevistarse con las empresas participantes en la feria.
Los demandantes de empleo formaron largas colas a la espera de entrevistarse con las empresas participantes en la feria. / ARIZMENDI

La Feria de Empleo de la Cámara reunió a demandantes y empresas

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

Entre nervios e ilusión. Así transcurrió la mañana de ayer para las doscientas personas que acudieron a la Feria de Empleo organizada por la Cámara de Gipuzkoa en su sede donostiarra. La jornada comenzó a las diez y se cerró a las dos de la tarde. En esas cuatro horas los demandantes de empleo, la mayoría jóvenes recién titulados en carreras técnicas, tuvieron la oportunidad de entregar su curriculum y entrevistarse con los responsables de las 21 empresas participantes en el evento, entre ellas CAF, Erreka, Orona, DanobatGroup o National Nederlanden.

«Queremos una oportunidad». Esta era la frase que más se repetía entre los jóvenes que esperaban frente a los stands de las empresas, expectantes ante una breve entrevista de la que podía depender su futuro. Este era el caso de Ramón Sierra, un ingeniero donostiarra de 22 años que, tras dos trabajando en Chile, ha decidido volver a casa. «Allí me coloqué en lo mío y me iba bien, pero ya era hora de regresar. Llevo dos meses sin trabajo y creo que la feria puede darme la oportunidad de encontrarlo. Es una buena ocasión, porque hay empresas importantes y guipuzcoanas, lo que estoy buscando».

Íñigo Navarro también hizo las maletas y, como en el caso de Ramón, ha dado por concluida su etapa de emigrante. Cursó estudios de informática en el centro Nazaret y mediante una beca de Lanbide consiguió un empleo en Italia. «Los dos últimos años he estado fuera. En Italia me ha ido muy bien, pero la familia y los amigos tiran mucho. Así que decidí probar suerte cerca de casa». Íñigo es optimista. «No llevo mucho tiempo aquí, así que no sé realmente cómo está el tema del empleo, pero parece que no pinta mal». Respecto al sueldo al que puede aspirar, se muestra realista. «No tengo mucha experiencia laboral, así que no estoy en condiciones de exigir mucho».

Lucía Rua, de 21 años, se licenció recientemente en Administración y Dirección de Empresas. Durante la carrera realizó prácticas en la fábrica de Arcelor Mittal de Olaberria y en una asesoría. «Estoy aquí porque quiero conocer las salidas laborales que hay en Gipuzkoa. Me gustaría formar parte de una empresa que me ofreciera la oportunidad de seguir formándome, que tenga buen ambiente de trabajo y, a poder ser, buenas condiciones laborales».

Ibón -no quiere que se publique su apellido- de 33 años y residente en Ondarroa, no ha dudado en acercarse a la Cámara a la búsqueda de su oportunidad. Estudió Ingeniería de Telecomunicaciones en Bilbao y, pese a ser una carrera con fama de bajo índice de desempleo, en el caso de este vizcaíno no se ha cumplido el pronóstico. «Igual es culpa mía porque no sé qué puerta tocar. Por eso estoy aquí, porque hay muchas puertas. Hasta ahora he realizado prácticas en México y el año pasado cursé un master. Tengo la esperanza de encontrar un trabajo, el mercado laboral se está abriendo. Espero que la suerte cambie».

Doscientos candidatos acudieron a la feria, cien de ellos con cita previa para ser entrevistados

La mayor parte de las firmas interesadas en seleccionar personal eran industriales

Entre los demandantes no solo predominaban los 'jóvenes sobradamente preparados'. También había desempleados maduros, con experiencia y además reciclados a base de cursillos, pero todavía sin reengancharse a la vida laboral.

Este es el caso de Begoña Sarasibar, de 45 años. «Para nosotros, los que tenemos una cierta edad, resulta supercomplicado encontrar empleo». Begoña trabajó catorce años en la misma empresa, hasta que llegó un ERE y decidió marcharse. «Busco trabajo de lo mío: recepcionista, telefonista... Se me da bien hablar por teléfono».

Begoña ha realizado todo tipo de cursillos en Lanbide. Solo ha conseguido colocarse días sueltos a través de una empresa de trabajo temporal. «Para los mayores de 45 años es muy difícil encontrar empleo. No te toman en cuenta, aunque tengas experiencia. Prefieren gente joven, pero no pierdo la esperanza».

Los empleadores

Pero, ¿qué buscan los que están al otro lado de la mesa, los que deciden quién firma un contrato y quién deberá seguir a la búsqueda de tan preciado trofeo?

Nekane Zufiaurre (Indar) responde que su empresa se interesa tanto por jóvenes como por profesionales con experiencia. Los primeros tendrán la oportunidad de «formarse», en tanto que de los segundos se espera que «aporten conocimientos concretos».

Amaia Martiarena (Salto) destaca que el formato de feria resulta óptimo. «Las vías tradicionales, como internet, no son tan efectivas últimamente para los perfiles que nos interesan. Somos una empresa tecnológica y buscamos ingenieros electrónicos, informáticos y de telecomunicaciones». Respecto a la edad, indica que «nos da igual. Hay veces que el proyecto exige gente con experiencia y en otras ocasiones gente con ganas de aprender».

En el Grupo Sarralle inciden en la importancia de la actitud. Así lo afirma Marta García. «Queremos personas con ganas de trabajar. Lo que más nos cuesta es encontrar gente que se quiera comprometer con la empresa. Las personas a las que estamos entrevistando aquí las vemos motivadas». García apuesta por el formato de ferias para la selección de candidatos. «Una entrevista de diez minutos te puede decir mucho más que un curriculum por internet. Nuestro sector demanda empleo. Hemos traído quince vacantes, la mayoría de ingeniería, pero también para el departamento de compras y en taller».

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