«Entre 30 y 40 empresas pueden cerrar por el concurso de acreedores de La Naval»

Trabajadores saliendo de La Naval en julio.
Trabajadores saliendo de La Naval en julio. / P. URRESTI

El comité y los trabajadores del astillero sienten «impotencia y rabia contenida»

IVIA UGALDE BILBAO.

El desenlace parecía anunciado pero ayer, al hacerse oficial, cayó como un jarro de agua fría a los empleados de La Naval. «Hay malestar, rabia contenida e impotencia por lo que está por venir». Txema Belón, delegado de UGT en el comité, así lo percibió al encajar con una «preocupación total» la entrada en concurso de acreedores porque «cuando se inicia un proceso de este tipo se sabe cómo se empieza pero no cómo se acaba». Las primeras consecuencias, advirtió, las podrían sufrir ya «entre 30 o 40 empresas pequeñas de la Margen Izquierda» que trabajan para el astillero y «pueden desaparecer» por la situación a la que se ha llegado.

Convencido de que el momento que atraviesa La Naval «puede convertirse en algo muy grave», Belón informó de que el comité ya ha adoptado los primeros pasos. Ayer, tras recibir una llamada telefónica de Andoni Ortuzar, acordaron reunirse el próximo lunes con el presidente del PNV. Ese mismo día se entrevistarán también con la secretaria general del PSE, Idoia Mendia, y esperan cerrar encuentros con el resto de formaciones. De esas citas y de las conclusiones que extraigan del encuentro del próximo día 7 con la junta de accionistas dependerá el calendario de acciones a seguir.

Para Belón está claro que «se han tomado decisiones erróneas». «Ingeteam y Murueta tienen toda la responsabilidad por no haberse preocupado lo suficiente. Han estado desaparecidos en combate y tampoco acudieron a la ampliación de capital. No comprendemos a qué obedece esa actitud de los mayoritarios, que son los que tienen más responsabilidad en este astillero», lamenta. Esa circunstancia, explica, es la que ha llevado a los empleados de La Naval a sentir «incertidumbre y mucho enfado por una situación que ellos no han creado».

- ¿Esto se podría haber evitado?

- Rotundamente sí, si se hubiera gestionado esta empresa de una manera diferente. No puede ser que con carga de trabajo hayamos perdido todo el capital que teníamos, cercano a los 60 millones.

Aunque no descarta que el inversor asturiano Manuel del Dago pueda salir al rescate como prometió porque «hasta ahora no ha dicho lo contrario», Belón no siente ahora mismo «ningún optimismo» en torno al futuro de La Naval, aunque cree que aún se está a tiempo de salvarla, «pero hace falta hacerlo ya y ver de qué manera».

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