«Se pueden bajar los impuestos y recaudar más. Nosotros lo que no queremos es pagar más que los demás»

Roberto Larrañaga - Presidente de Confebask

El 'jefe' de los empresarios vascos rechaza que los nuevos contratos estén teñidos de precariedad y reclama flexibilidad como alternativa eficaz frente a la temporalidad

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

Roberto Larrañaga Oyanguren (Eibar, 1958), presidente de Confebask, rechaza la confrontación que enarbolan los sindicatos nacionalistas, mientras critica que se busque a las empresas como fuente de recursos vía reforma fiscal.

-El Gobierno Vasco ha reactivado la mesa de Diálogo Social, y confía en que no haya «ausencias».

-Nosotros hacemos una valoración positiva de la mesa que se hizo en la anterior legislatura, con lo que la continuidad de la misma también la vemos positiva. Estamos pendientes de que nos convoquen. Vamos a acudir e intentaremos aportar. La experiencia nos dice que ELA y LAB no suelen acudir; está en su mano.

-La consejera San José también ha instado a las empresas a crear empleo, mientras ha alertado sobre el peligro de que la precariedad se instale entre quienes acceden al mercado laboral. ¿Se sienten interpelados en este sentido?

-Mire, este año se van a firmar entre 70.000 y 75.000 contratos indefinidos. El coste laboral medio en Euskadi es el más alto, con la jornada laboral más corta.

-Eso ya sucedía antes.

-Ya, pero la rentabilidad de las empresas está bajando. Lo que tengo claro es que esa precariedad de la que hablan no es tal. Este año cerraremos con 18.000 personas más inscritas en la Seguridad Social. Y si no logramos llegar al 10% de paro este año, sólo nos faltarán unas décimas. Se crea empleo y se creará más y mejor todavía. Primero hay que definir qué es precariedad. ¿El trabajo temporal, que siempre lo ha habido? Hoy hay una tasa de temporalidad menor que antes de la crisis.

-Quizás es que antes se aspiraba a 1.000 euros al mes y hoy a 900...

-Esto es oferta y demanda. En estos momentos la oferta está subiendo y la demanda, bajando, con lo que se conseguirá tener sueldos mejores. Antes de la crisis ya pasó eso.

-¿Es cierto que los empresarios tienen miedo a contratar?

-Bueno, hablemos de prudencia. Un contrato, con la legislación española, es adquirir un pasivo laboral. Y la gente tiene memoria. Nadie contrata por que le dén una subvención.

-¿Qué necesitan las empresas?

-Flexibilidad. Ahora, al no tenerla, tenemos que usar la temporalidad como flexibilidad.

-¿Puede concretar, por favor?

-La flexibilidad hay que pactarla en cada empresa, en cada convenio. Hablamos de tener una bolsa de horas de la que tirar en picos de trabajo.

-El reciente congreso de ELA ha dejado dos mensajes: abordar la alianza con LAB y practicar un sindicalismo muy político con la huelga como instrumento principal. ¿Cómo se le queda el cuerpo?

-Que se reafirmen en su estrategia de confrontación y de no diálogo, pues, evidentemente, no se te queda buen cuerpo. Es una filosofía que no sé a dónde les llevará, pero que como país no tiene futuro. Yo prefiero el acuerdo y al buscar cómo generamos empleo, qué necesidades tienen las empresas o en qué condiciones vamos a contratar a la gente. De eso les oigo hablar poco.

-¿Cómo está el ambiente en las empresas de Euskadi?

-No notamos ninguna conflictividad que, de hecho, está en mínimos. Y la que hay está más en los ámbitos públicos que en los privados. En Michelín estaban en contra del acuerdo que firmaron CC OO y UGT y luego se adhirió el 98% de la plantilla.

-¿Cómo marcha la Nueva cultura de Empresa?

-Está calando. Una de las cosas que promovemos es una retribución basada en resultados. Se acaba de firmar en Mercedes una paga variable así que puede suponer un incremento de hasta el 5%, que unido a lo pactado puede llevar el alza anual al 6% o 7%. Eso es lo que aconsejamos. Hablar de flexibilidad, de colaboración, de formación o de proyecto común...

«La oferta está subiendo y la demanda, bajando, así que habrá mejores sueldos»

«Los costes energéticos en Euskadi se han resuelto sobre el papel, pero no en la factura»

«A mí no me constan ciberataques en Euskadi a las empresas; yo al menos no los conozco»

«Los salarios han subido un 1% en el ámbito público y están subiendo un 1,5% en el privado»

-¿Va a ser la empresa el nuevo terreno de juego entre patronal y sindicatos? Y si es así, ¿qué pasará con los convenios sectoriales?

-Yo creo que tiene que haber de todo. Hay empresas que por su estructura necesitan tener un paraguas. Al final, lo que buscamos también con la negociación es tener un marco estable. Aunque a algunas empresas les vendrá mejor negociar dentro, lo que no tiene porqué ser excluyente. Pueden convivir las dos cosas. Podemos pactar en el sector una horquilla de horas y que luego cada empresa coja lo que necesite.

-Eso de la bolsa de horas suena a empresa grande y no a pequeña.

-No, no, no. Eso suena a ajustar, a tirar de ella cuando necesites. ¿Cuál es la alternativa a la flexibilidad, la temporalidad?

-También el Gobierno Vasco les invita a subir los salarios...

-¡Y a subir los impuestos!

-Ya, pero ¿qué le parece que el Gobierno Vasco les apriete con esto?

-Me sorprendió la declaración del Parlamento Vasco recomendando, ya que no puede imponer, que haya una subida de salarios generalizada. No son ellos los que tienen que recomendar ese tipo de medidas.

-Pero habla del Parlamento y no del Ejecutivo...

-Bueno... hablo del PNV, del PSE... El único que no lo aprobó fue Podemos porque no le pareció suficiente. ¿Subida de salarios? El que pueda, sí. En mi sector, la construcción, ¿cree que estamos para una subida, con una inversión pública rozando el cero?

«Necesitamos cualificación, y eso los chavales lo entienden»

Larrañaga resalta la importancia de la formación y confirma que Confebask prepara un homenaje a los empresarios golpeados por ETA.

-Confebask está volcada en la formación dual pero ¿quizás es más ágil para adaptar los programas la FP que la universidad?

-Nosotros llevamos trabajando este tema con las tres universidades vascas mucho tiempo. Lo que es importantísimo, y estamos en ello con Madrid, es el contrato de prácticas dual universitario, que hoy se tienen que hacer empresa a empresa y que a las pymes les cuesta mucho.

-Parece que las necesidades de la empresa corren más que los planes de formación.

-Hay que crear perfiles distintos. Habrá formaciones que necesiten dos años y otros, tres. El modelo es Alemania.

-¿La falta de perfiles cualificados genera inflación salarial y pelea entre las empresas?

-Sí. Como se suele decir, tenemos que generar cantera.

-¿Qué piden los jóvenes cuando se les contrata?

-No creo que pidan cosas distintas a las de antes. Ya han pasado los años de expansión y de entrada rápida en el mercado. Hoy estamos en condiciones similares a las de cuando yo me incorporé.

-¿Qué deberes impone la llamada Industria 4.0?

-No vamos a ser un mercado de mano de obra. Necesitamos cualificación, y eso los chavales lo están entendiendo.

-El reciente Día de la Empresa de Adegi sirvió para homenajear, por primera vez, a los empresarios guipuzcoanos asesinados por ETA. ¿Cómo lo vivió?

-Fue muy emotivo. A todos nos ha tocado, en mayor o menor medida, vivir esa situación.

-¿Prepara Confebask algo en la misma línea?

-A propuesta de Cebek, y cuando Adegi ya estaba preparando el suyo, el comité ejecutivo aprobó hacer un acto de recuerdo a todos los empresarios vascos que han sufrido la lacra del terrorismo. Asesinados, secuestrados, extorsionados... Lo haremos en otoño. Es el momento de hacer ese reconocimiento a gente que ha sufrido mucho.

-¿Una asignatura pendiente?

-Sí. Puede ser. Puede ser.

-¿Se ha tardado demasiado?

-Esto lleva su proceso. Hubo un alto al fuego, luego un desarme. Esto ya no tiene vuelta atrás. ¿Que el reconocimiento en sí podía haber sido un poco antes o durante? Pues quizás sí, pero en esto no hay que mirar al pasado sino al futuro y hacer lo que tenemos que hacer.

-Hay quien recuerda que el sector público también es generador de empleo y de salarios...

-Claro. Han subido un 1% los sueldos y en la empresa privada, el 1,5%.

Fiscalidad

-¿Le apetece hablar de impuestos?

-(sonríe) Nosotros queremos pagar impuestos.

-¡Estaría bueno!

-Lo que no queremos es pagar más que los demás, más que nuestros competidores. Hay que jugar en igualdad de condiciones. Proponemos una fiscalidad que se pueda usar como una herramienta de reactivación económica. Eso está inventado. Me parece muy bien que la fiscalidad sostenga el Estado del Bienestar, como dicen ellos, pero no tengo por qué pagar más. Nosotros mediante las cotizaciones a la Seguridad Social, de empresa y trabajador, contribuimos a asuntos sociales como las pensiones de viudedad u orfandad, que poco tienen que ver con la empresa.

-Hablamos de una reforma fiscal en Euskadi no en el Estado.

-Ya, pero yo hablo de la fiscalidad de la empresa. Un 30% de lo que facturamos se va en cotizaciones o cargas fiscales.

-¿Y hace falta la reforma vasca?

-Lo primero es que no hay que ligar impuestos con necesidad de ingresos. Como en las empresas y las familias, si gastas más de lo que tienes, tendrán un problema.

-¿Si suben la fiscalidad a la empresa se puede frenar la recuperación?

-El dinero que, vía impuestos, sale de la empresa no va destinado ni a inversión ni a empleo. A partir de ahí, saque sus conclusiones.

-¿Temen realmente que suban los tipos del Impuesto de Sociedades?

-No. Sería lastrar más la competitividad de la empresa.

-¿Donde están los tipos reales?

-En el 20%, aproximadamente; también más altos que en otros lugares. El 83% de nuestras empresas paga el tipo nominal. Aunque también es cierto que el 10% paga más del 90% de la recaudación total.

-¿Y que eliminen las deducciones?

-Gran parte de los 33.000 millones en bases negativas ya se han compensado. Una de las cosas que se dicen, nosotros no lo sabemos, es que pueden toparse las bases negativas.

-Eso es lo que ha hecho Montoro, que ha generado pérdidas en muchísimas empresas...

-Sí. Es difícil afrontar pagos cuando aún tienes bases negativas.

-¿Sería un mal menor?

-Pues, sí. La verdad.

-Las Diputaciones no quieren tocar la fiscalidad de las empresas. ¿Le da eso cierta tranquilidad?

-Sí, claro. A mí me gustaría que la bajaran, pero... He escuchado al ministro Nadal que quizá es hora de bajar los impuestos.

-¿Se podrían bajar en Euskadi?

-Se pueden bajar los impuestos y recaudar más. La inversión y el empleo generan actividad que, a su vez, genera más recaudación.

-Siempre piden ustedes medidas para reactivar la economía. Dígame, por favor, dos concretas.

-Hay mucho que trabajar. Por ejemplo, el absentismo, que está subiendo. O los costes energéticos, que se han resuelto sobre el papel pero no en la factura. Eso lo quiero yo ver

-¿Teme que el acuerdo entre el PNV y el PP quede en nada?

-Los acuerdos se firman para cumplirse. Pero lo que sí sé es que estamos en desventaja. Confío en que reciba el visto bueno de Bruselas; si no, sería un palo.

-¿Es un problema la ciberseguridad para las empresas vascas?

-Como concepto general, claro que es un peligro. Cuando te roban la primera vez piensas que puede suceder todos los días.

-¿Pero existe en Euskadi?

-Yo no conozco. A mí no me consta que haya habido ciberataques. No loz conozco.

-¿Tiene entonces Euskadi dimensión para albergar dos centros de ciberseguridad?

-No voy a entrar en la polémica. Sé que Gipuzkoa está trabajando en uno y que todo lo que sucedió en mayo aceleró la decisión del Gobierno Vasco de montar el suyo.

-Dice Adegi que Euskadi tiene mucho ‘know-how’ pero le falta márketing. ¿Coincide en eso?

-Siempre hemos dicho que hacemos las cosas muy bien pero nos vendemos mal. Llegamos regular al mercado. Se ha avanzado, pero seguimos teniendo nuestro carácter introvertido, que también hace que nos falte tamaño. Aunque tenemos el ratio más alto de Europa de ‘campeones ocultos’.

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