Los proveedores centran su preocupación en las «duras» exigencias de Siemens

Íñigo Urkullu saluda a Rosa García, en presencia de Joe Kaeser./JON BERNÁRDEZ
Íñigo Urkullu saluda a Rosa García, en presencia de Joe Kaeser. / JON BERNÁRDEZ

La 'guerra' con Iberdrola no les preocupa en exceso, pero sí la bajada drástica de precios que «imponen» los alemanes a los componentes que compra Gamesa

FERNANDO SEGURASAN SEBASTIÁN.

El enfrentamiento entre Siemens e Iberdrola por Gamesa está siendo seguido con lupa por los 770 proveedores vascos de la multinacional alemana. No es para menos. Estas empresas suministraban componentes para Gamesa y ahora lo hacen para la compañía resultante de la fusión, de ahí que cualquier conflicto que afecte a la nueva eólica les ponga en alerta. Resulta lógico, dado que el año pasado facturaron 420 millones a Siemens Gamesa, de los que 116 fueron ingresados por los 300 proveedores de Gipuzkoa.

La 'guerra' entre los dos gigantes, si bien provoca interés en el sector, de momento no les preocupa en exceso. Un distanciamiento un tanto curioso si tenemos en cuenta que Iberdrola, entre las razones que esgrime para el enfrentamiento con los alemanes, es la defensa del arraigo de la compañía en Euskadi y, por tanto, de su cadena de suministradores. Sin embargo, como señala el CEO de una de las empresas guipuzcoanas proveedora en su día de Gamesa y ahora de la fusionada, «esta pelea la estamos viendo desde la barrera. Las luchas internas de poder son algo tangencial para nosotros. El verdadero problema se encuentra en la bajada de precios que nos exige Siemens Gamesa y que nos está dejando sin margen de beneficio».

Los datos

770
proveedores tiene Siemens Gamesa en Euskadi, a los que el año pasado compró piezas por valor de 420 millones de euros.
2.000
millones. La eólica prevé reducir sus costes en 2000 millones de euros en tres años, en parte ajustando las compras a proveedores.

Esta fuente explica que la situación creada es similar a la resultante tras la fusión entre Acciona y Nordex. «El problema para los antiguos proveedores surge porque se encuentran con la competencia de los que ya trabajaban para las compañías que se hacen con la mayoría de las acciones. En nuestro caso, son los alemanes los que mandan y éstos cuando llegan se hacen con el control total. Siemens ha impuesto a Gamesa su cadena de proveedores, como si fuera una filial, una situación que se contradice con el acuerdo de fusión, en el que se indicaba que se respetaría la cadena de proveedores de Gamesa».

Este CEO añade que la multinacional está colocando a la industria eólica vasca en grave riesgo. Explica que los concursos para la adjudicación de parques eólicos ha pasado de un sistema tarifario a otro de subasta, de manera que se lleva el gato al agua el promotor que presenta un coste más barato en la producción de energía. «Este sistema ha provocado que los turbinistas tengan que fabricar sus máquinas a un precio menor y, en consecuencia, nos exigen a sus proveedores una bajada de costes excesiva. Nos estamos quedando sin márgenes».

La opinión de este CEO es corroborada por otro empresario del Goierri, aunque con matices. Si bien coincide plenamente en que la exigencia de bajada de precio es «brutal», señala que no percibe que la eólica fusionada esté priorizando de forma generalizada a los proveedores de Siemens en detrimento de los de Gamesa. «El impacto depende del producto que fabrique cada empresa. Sí están sufriendo las que fabrican componentes que ya existían en el portfolio de Siemens, como mutiplicadoras o reductoras. Sin embargo, las compañías integradoras, como la nuestra, no tienen este problema, porque la alemana no dispone de este producto».

Un tercer proveedor, situado en la muga con Bizkaia, resume su malestar en que a la eólica «solo le interesa el precio. Nosotros pensamos que se puede negociar, pero si te compensan con contratos a largo plazo, pero de eso no quieren ni oir hablar. Nos tienen acogotados».

«Una gran oportunidad»

Siemens Gamesa niega que tras la fusión se haya priorizado a los proveedores alemanes y señala que el volumen de compras en Euskadi sigue siendo similar al existente antes de que naciera la nueva eólica.

Respecto a los precios que exigen a los suministradores, el plan estratégico presentado en febrero preveía una reducción de costes de 2.000 millones de euros en tres años, un ajuste que sin duda repercutirá en la industria auxiliar. Markus Tacke, CEO de Siemens Gamesa, preguntado en aquella ocasión por este periódico por este impacto, respondió que «estamos en un mercado competitivo y trabajamos estrechamente con nuestros proveedores. Queremos a los mejores y ellos podrán aumentar su volumen si nos ayudan en el objetivo de reducción de costes. Tenemos que ser más rápidos y más inteligentes, también los proveedores». Se puede decir más alto, pero no más claro: toca ajustar precios.

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