Las pesquerías nórdicas animan el negocio de los astilleros vascos

La botadura del 'Norwegian Gannet' despertó la curiosidad de decenas de zumaiarras. / MICHELENA

Balenciaga en Zumaia y Murueta en Erandio botan sendos buques factoría para empresas pesqueras de Noruega y Groenlandia

A. A./A. B. SAN SEBASTIÁN.

La bajada del precio del petróleo provocó que los astilleros vascos tuvieran que reinventarse hace un par de años. Algunos como Balenciaga, especialistas en buques 'off-shore', veían como el bajo precio del crudo abría un paréntesis en sus construcciones para dicho mercado ya que la inversión en este tipo de barcos se detuvo. ¿Qué hacer? Seguir la cadena. Si el precio del combustible baja, seguramente será buen momento para avivar la inversión en transporte de pasajeros y mercancias y en la pesca, ya que los costes se reducen. En este último sector se enmarcan las dos botaduras que vivieron ayer sendos astilleros vascos. El propio Balenciaga en Zumaia, y el de Murueta en Erandio.

Por un lado, Balenciaga puso en el Urola el primer salmonero que se mueve con motor híbrido, contratado por la firma noruega Hav Line Gruppen. Por otro, Murueta echó a la ría del Nervión el primero de los dos buques factoría para faenar en el Ártico que le encargó el armador groenlandés Royal Greenland. Curiosamente, en ambos casos se trata de buques de muy alta tecnología contratados por compañías del Norte de Europa, donde también hay importantes astilleros, lo que dice mucho a favor de la competitividad de las firmas vascas.

A eso de las seis de la tarde, coincidiendo con la pleamar el 'Norwegian Gannet', salmonero de 94 metros de eslora, posaba su panza en la ría de Zumaia. La expectación, coincidiendo con el buen tiempo, fue máxima, ya que en pocas ocasiones se han botado barcos que casi han copado la capacidad completa de la grada zumaiarra (100 metros).

La embarcación tiene todas las condiciones para ser uno de los buques con mayor tecnología y respeto al medio ambiente que ha salido de los astilleros vascos en los últimos años. Los operarios de Balenciaga llevan desde el pasado ejercicio componiendo el puzle de este barco-factoría que tendrá la capacidad para cargar y procesar 1.000 toneladas de salmón en cada singladura. El buque responde a un nuevo concepto en el sector de la acuicultura, que busca mejores y más eficientes diseños para reducir costes de operación y minimizar el impacto ambiental. El interior del buque, además, está diseñado por la firma getxotarra Oliver Design.

El 'Norwegian Gannet', que será entregado a finales de verano, contará con una tripulación de 53 personas, y dispondrá de una capacidad para cargar y procesar 1.000 toneladas de salmón en cada singladura (150.000 toneladas al año). Si la construcción y puesta en funcionamiento sale según lo previsto, el armador noruego ha abierto la posibilidad de encargar un segundo buque con las mismas características, destinado a operar en las mismas piscifactorías del Mar del Norte.

El barco botado a la misma hora por Murueta, bautizado con el nombre 'Sisimiut', de 82 metros de eslora, está destinado a la pesca del fletán negro. Va equipado con la tecnología necesaria para realizar todo el ciclo del pescado: captura, descabezado, fileteado, envasado, empaquetado y congelación. Incluso permitirá aprovechar la cabeza, espinas y vísceras para elaborar harina y aceite de pescado. Este barco y su 'gemelo', también encargado por Royal Greenland y que se dedicará a la pesca de la gamba, proporcionan carga de trabajo a la compañía hasta 2019.

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