Los pensionistas buscan blindar la subida del IPC con una movilización masiva el sábado

Concentración ante el Ayuntamiento de San Sebastián. /EFE
Concentración ante el Ayuntamiento de San Sebastián. / EFE

Las plataformas vascas reclaman que el incremento del 1,6% se haga «con o sin presupuestos»

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Como el pelotari que se encuentra la bola llovida y se coloca en el cuadro tres para rematar el tanto de volea. Así se encuentran las plataformas de pensionistas vascos de cara a la movilización convocada para el próximo sábado. Saben que sus reivindicaciones han calado en el grueso de la sociedad, que su reivindicación ha provocado que los Presupuestos del Estado incluyan ciertas mejoras y que cada lunes las plazas de decenas de municipios vascos se siguen llenando reclamando pensiones más dignas. Pero si aciertan con el remate en esa bola tan clara y llenan las calles de las tres capitales vascas en la que, en principio, puede ser la última gran movilización antes de verano, saben que el poso que vaya a resultar perdurará un buen tiempo.

«Que sirvan para que se asusten en La Moncloa», apuntaban ayer los pensionistas en San Sebastián y en Bilbao, en un nuevo lunes de concentraciones ante los consistorios de ambas ciudades. Un lunes algo más especial quizás ya que se iniciaba la rampa de despegue hacia la tercera manifestación en los últimos dos meses -la segunda en los últimos 21 días-. Las asociaciones llevan tiempo coordinándose para conseguir que la movilización social no se desinfle, espaciando las grandes marchas y centrando el mensaje en reivindicaciones concretas: garantía de revalorización sobre el IPC, derogar el factor de sostenibilidad y pensiones mínimas de 1.080 euros. Pero llevan tiempo con el día 26 marcado en rojo en sus calendarios, ya que después, hasta la fecha, no hay prevista ninguna otra movilización a gran escala.

Quizá sea la última manifestación convocada por las plataformas hasta después del verano y seguirá siendo respaldada por todas las asociaciones, una vez que Agijupens rectificó su primera decisión de no participar en la misma y anunció el pasado viernes que tomaría parte de la marcha prevista en San Sebastián. Para dicha convocatoria, las plataformas guipuzcoanas esperan superar la afluencia registrada en la última convocatoria del pasado día 5. En dicha movilización se reunieron entre 15.000 y 20.000 personas, según apuntó la Guardia Municipal. De momento, avanzan que en los distintos municipios se han cerrado «decenas» de autobuses para acudir puntuales a la cita. Pero para que los asistentes puedan contar con distintas opciones de transporte público para llegar hasta el centro de la capital guipuzcoana, desde Duintasuna adelantan que se está trabajando en que se puedan ofrecer servicios especiales de tren durante la tarde del sábado para facilitar la llegada, sobre todo, de las personas de más edad.

Además, la de San Sebastián no será la única manifestación que se convocará en Gipuzkoa este próximo día 26, ya que la asamblea de los hogares del jubilado de Eibar ha aprobado, como en anteriores ocasiones, convocar una manifestación propia para los pensionistas de la comarca. Eso sí, la movilización en la ciudad armera partirá a las 12.00 horas del mediodía, por lo que no coincidirá en hora con la de Donostia, que será a media tarde, y así el que lo crea oportuno podrá desplazarse a la capital del territorio -o a Bilbao- para sumarse al resto de movilizaciones.

Proteger el acuerdo

En la antesala de la cita del sábado, las capitales vascas, y un buen puñado de municipios más, volvieron a celebrar ayer su particular concentración en favor de unas pensiones «dignas», en las que se coló la preocupación por la posibilidad de que el mantenimiento del artículo 155 por parte del Gobierno pueda hacer saltar por los aires el acuerdo PP-PNV por los Presupuestos que incluye ciertas mejoras para el colectivo de pensionistas.

Los miles de jubilados y pensionistas concentrados ante los consistorios de Donostia, Bilbao y Vitoria reclamaron que el Gobierno aplique la subida del 1,6% para las pensiones este año acordada entre el PP y el PNV «con o sin 155, con presupuestos o sin ellos».

Durante las concentraciones se dio lectura al manifiesto acordado en la reunión del pasado 17 de mayo, en el que señalan que, «tras este mes de continuas y masivas movilizaciones, nos encontramos con la propuesta del acuerdo entre PNV y PP, ante la que concluimos que el sistema público de pensiones requiere visión a largo plazo y medidas estables que no pueden estar sujetas a coyunturas de negociaciones presupuestarias».

En ese sentido, las plataformas de pensionistas advierten de que con el acuerdo entre jeltzales y populares «no se recupera el poder adquisitivo de las pensiones perdido desde 2013, y, sobre todo, hay una negativa al reconocimiento de una pensión mínima de 1.080 euros y no se deroga el factor de sostenibilidad». «Mienten cuando nos dicen que no hay dinero para afrontar los retos demográficos y el aumento de la esperanza de vida, porque hoy hay más riqueza de la que había antes de la crisis, pero su distribución es más injusta», denuncian.

En San Sebastián, casi un millar de personas se concentraron ante la fachada principal del Ayuntamiento, en torno a una pancarta que pedía subidas vinculadas al IPC y una pensión mínima de 1.080 euros, además de un «sistema público vasco», firmada por «Nosotros, los pensionistas de Donostia». Ante el consistorio, la portavoz, María Serrano, leyó el citado manifiesto en el que se lamentó que España gaste en pensiones «cuatro puntos menos del PIB que la media de los países de su entorno como Francia, Italia y Portugal».

Posteriormente, los participantes en la asamblea recorrieron en una manifestación las principales calles de San Sebastián coreando lemas como: 'Si tocan las pensiones, no tienen nuestro voto' y 'Pensión digna, ahora y siempre', hasta llegar al Boulevard, donde concluyó la protesta.

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