La marea de los pensionistas se aviva

Se extiende a más comarcas guipuzcoanas, mientras las capitales continúan concentrando a muchísimos jubilados

Cientos de personas se concentraron junto al Ayuntamiento de Tolosa./IÑIGO ROYO
Cientos de personas se concentraron junto al Ayuntamiento de Tolosa. / IÑIGO ROYO
PILAR ARANGUREN

Cuando aún resuenan los ecos de la gran movilización del pasado sábado en las capitales vascas y también en el conjunto del Estado, los pensionistas no bajan la guardia, sino todo lo contario. Quieren mantener viva la llama de sus reivindicaciones e incluso pretenden darle más aire extendiendo las protestas y concentraciones a otras comarcas y localidades. Ese es el caso de Gipuzkoa, y es que ayer a las ya tradicionales movilizaciones que se celebran todos los lunes en numerosos municipios se sumó una nueva, la de Tolosa, convocada por diversas plataformas de la zona, y lo hace además con vocación de continuidad y de progaparse por toda la comarca. En Donostia, Bilbao y Gasteiz miles de pensionistas también volvieron a enarbolar la bandera de sus reivindicaciones.

«Desgraciadamente no va a ser una lucha corta, va a ser larga», destacaban ayer en Tolosa María Luisa Lizarza y Joxe Agustin Arrieta, que ejercieron de portavoces durante la concentración, que reunió a varios cientos de personas ante el Ayuntamiento de la villa papelera pertrechados con paraguas. Pero ni la lluvia –tal y como ocurrió el pasado sábado en Donostia, donde el mal tiempo se conjuró contra los pensionistas– puede con un movimiento que «ha venido para quedarse».

«Esto no ha hecho más que empezar», señalaban los portavoces tras agradecer el gran apoyo cosechado el pasado sábado, «no solo de pensionistas, sino también de jóvenes y mujeres, que nos dieron una gran lección el pasado 8-M».

La convocatoria de Tolosa la realizaron las plataformas Harizpe, Iturriza, Beti Gazteak, de Amaroz; Bizi Nahi, de Ibarra, y Duintasuna. La concentración tenía vocación de asamblea, por ser la primera, aunque los convocantes llegaron con los deberes hechos –tres reuniones previas– y con la propuesta de reunirse todos los lunes, aunque en esta ocasión la próxima cita será el 9 de abril, una vez pasadas las vacaciones de Semana Santa.

También informaron que se crearán grupos de trabajo en otras localidades de la comarca para extender la marea de concentraciones a todos los rincones. Asimismo, María Luisa Lizarza indicó que se presentarán mociones en los ayuntamientos de Tolosa y de Ibarra para recabar el apoyo de sendas corporaciones.

Durante su alocución, Lizarza recordó las reivindicaciones de las plataformas de los pensionistas: Rechazar la revalorización del 0,25%, que las prestaciones se actualicen con el IPC, que la pensión mínima sea de 1.080 euros y un sistema propio de pensiones.

Joxe Agustín Arrieta animó, por su parte, a los pensionistas a «mostrar nuestro enfado a toda la sociedad, pero con inteligencia, en paz y sabiendo que la justicia está de nuestro lado». Mostró su satisfacción por la «gran respuesta» del sábado pero alentó a seguir con las movilizaciones, poque «todavía no hemos logrado nada». Aunque enfatizó que el Gobierno «está noqueado, no sabiendo qué salida darle a todo esto».

Aglutinar todas las fuerzas

Arrieta abogó por ir dando pasos «unidos y de manera solidaria», aglutinando todas las fuerzas posibles. Consciente de que entre los pensionistas hay «diversidad de opiniones sociales y políticas», animó a «ir todos juntos en defensa de unas prestaciones dignas y justas».

Pero volvió a incidir en que la concentración de ayer «no es más que el comienzo. Animad a otros a venir, tenemos que sensibilizar a todas las personas. Hay que llevar esta movilización a las 28 localidades de la comarca, a los hogares, hay que abrir esta dinámica a toda la sociedad».

La concentración, que se inició a las doce del mediodía, concluyó veinte minutos después con un cerrado aplauso. Entre los asistentes se encontraba Mila C., una pensionista de 67 años que se acercó para «reivindicar el derecho que se nos ha negado después de tanto años cotizando, sobre todo como mujer, que nos encontramos en una situación más precaria». Mila es una jubilada forzosa, que tuvo que abandonar el mercado laboral con dos años de antelación sobre lo previsto, «con la consiguiente penalización».

Nekane Berriotxoa, que pertenece a la plataforma Duintasuna, recordaba que en enero hubo una primera convocatoria que no tuvo continuidad, aunque indicó que viendo la fuerza que estaban cogiendo las movilizaciones, diferentes asociaciones de la zona decidieron hacer algo. «El sábado estuvimos en Donostia y eso nos ha dado muchos ánimos para seguir», comentaba esta pensionista que también está convencida que la «lucha irá para largo. Tenemos que mantenernos firmes porque seguro que lo logramos. Esto es imparable».

Angel O., de 75 años, natural de Zumárraga y vecino de Tolosa, también tenía muy claro que la movilización es necesaria «porque nos están tomando el pelo. El 0,25% de revalorización es una miseria cuando el IPC va a subir este año un 1,6%. Pretenden mangonearnos, engañarnos diciéndonos que se suben, pero estamos perdiendo año a año poder adquisitivo». Este tolosarra de adopción se mostraba indignado. «Parece que con la derecha te dan algo, pero con la izquierda te quitan más. No se puede admitir y más cuando ellos tienen unos sueldos muy altos y han metido la mano a la hucha de las pensiones». «Ya no hay marcha atrás», sentenciaba.

Carmen, otra recién jubilada de la zona, señalaba: «Estoy aquí sobre todo por nuestros hijos».

Un clamor que ayer se repitió en otros muchos munipios guipuzcoanos: Zumarraga, Urretxu, Zumaia, Bergara, Azpeitia, Zarautz, Irun –han convocado una manifestación para el 14 de abril– y Hernani. En Donostia, la protesta se tuvo que trasladar a los arcos de la Diputación por la intensa lluvia. Algunos participantes acudieron con silbatos, que no dejaron de sonar.

En Bilbao, miles de pensionistas hicieron otra exhibición de fuerza tras la masiva protesta del sábado, que concitó a más de 100.000 personas, según los convocantes. Ayer, una de las portavoces, Andrea Uña, recordó que los jubilados están «muy cabreados y más tras la respuesta dada por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, condicionando la subida de las pensiones mínimas y de viudedad a la aprobación de los presupuestos.

UGT amenaza al Gobierno con una huelga general

Los sindicatos también alertan al Gobierno de que las movilizaciones continuarán hasta que el Ejecutivo dé marcha atrás en «los recortes de las pensiones» . Pero UGT va más allá y ayer advirtió que «si hace falta se llegará a la convocatoria de una huelga general». Lo dijo la secretaria de Políticas Sociales, Empleo y Seguridad Social de UGT Confederal, Mari Carmen Barrera, durante su intervención en una jornada sobre la defensa de las pensiones celebrada en Bilbao. Valoró que Euskadi sea el territorio que «más se está movilizando» y anunció la celebración de otra gran protesta para el mes de abril. Pero advirtió que si el Ejecutivo aprueba los presupuestos con el 0,25% «tendremos que amenazar con la máxima movilización que pueda convocar un sindicato».

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos