El paso de temporales a fijos cae un 5% en Gipuzkoa, mientras sube en Euskadi y España

Un operario maneja una puerta en una fábrica de furgonetas.
Un operario maneja una puerta en una fábrica de furgonetas. / EFE

En España, la conversión de contratos inestables a duraderos crece el 21%, según datos del Servicio Público de Empleo (SEPE) manejados por Randstad

JULIO DÍAZ DE ALDA SAN SEBASTIÁN.

En plena remontada del empleo y cuando la discusión sobre si la salida de la crisis económica se está cimentando en relaciones laborales más o menos estables está más viva que nunca, la estadística, siempre caprichosa, arroja un dato cuando menos curioso respecto al mercado laboral guipuzcoano. En este caso, el hecho diferencial del territorio surge en el apartado referido a la conversión de contratos de trabajo temporales en indefinidos. ¿Y cómo sale Gipuzkoa en esa foto? Pues, la verdad, mal; tanto en comparación con el resto de Euskadi como con el conjunto de España.

La sorpresa se evidenció ayer al publicar la empresa de recursos humanos Randstad un informe sobre este asunto en el que resaltaba que, en el primer semestre de este año -y con datos del Servicio Público de Empleo (SEPE)-, el número de contratos temporales convertidos en indefinidos en el País Vasco ascendió a 13.055. Un guarismo que supone un incremento interanual del 31,7% respecto a los 9.916 del mismo periodo de 2016 y, al tiempo, la cifra más alta desde el año 2008.

Frente a ese empuje en el conjunto de Euskadi, los datos guipuzcoanos (4.397 conversiones de contratos temporales en indefinidos frente a los 4.638 del año pasado) revelan un desplome interanual del 5,2%. La sorpresa es aún más intensa si se tiene en cuenta que en toda España sólo Jaén registra junto a Gipuzkoa una caída; en este caso, el 2,3%. En el resto del Estado, el paso de relaciones laborales temporales a estables afectó a 346.655 contratos, con un incremento sobre el primer semestre de 2016 del 21,2%.

Para hacerse una idea del comportamiento de esta figura laboral a lo largo de la crisis en el País Vasco basta pensar en un valle o en una letra 'u'. Y es que en 2007 -el máximo histórico- se tornaban en estables 18.276 contratos temporales (6.041 en Gipuzkoa); un fenómeno que fue amainando conforme la crisis golpeaba con mayor dureza y que tuvo su mínima expresión en 2014, con 6.954 contratos tornados en Euskadi y 2.151, en Gipuzkoa.

Desde ese momento, la conversión se fue animando, con crecimientos en el conjunto de la comunidad autónoma del 23,4% en 2015 y del 15,5% un año después. El estudio de Randstad también analiza el peso de los contratos temporales convertidos en indefinidos dentro del total de estos últimos. En Euskadi uno de cada tres pactos estables proviene de una conversión; concretamente, el 35,1%, sólo 0,8 puntos porcentuales menos que la media estatal, que está en el 35,9%. En Gipuzkoa, esa cifra es el 34,8%.

Cosa de hombres

La estadística del SEPE revela también que de los 4.397 contratos temporales convertidos en indefinidos entre enero y junio en Gipuzkoa, la parte del león corresponde a relaciones laborales protagonizadas por hombres, que copan el 59,6% del total, con 2.626 casos, frente a las 1.772 relaciones que tienen a una fémina como protagonista (40,4%).

¿Y de qué tipo de contratos temporales estamos hablando? Pues de muchos como, por ejemplo, de obtra o servicio (1.258 en el territorio), de los de eventuales por circunstancias de la producción (2.458), de interinidad (187) o de, por ejemplo, prácticas (287). Por sectores, este tránsito tiene especial peso en la industria, que ha protagonizado 1.003 casos, seguida del comercio o reparación de vehículos (861) o la hostelería, con 691 casos hasta junio.

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