El Parlamento Vasco se enzarza respecto a la política industrial del Ejecutivo

Iker Casanova muestra una foto de la reunión del Gabinete de Urkullu con Confebask en verano./EFE
Iker Casanova muestra una foto de la reunión del Gabinete de Urkullu con Confebask en verano. / EFE

PNV, PSE y PP muestran su preocupación por la situación de algunas empresas, mientras EH Bildu y Podemos arremeten contra el Gobierno Vasco

DV Y AGENCIASSAN SEBASTIÁN

. La difícil situación que están atravesando diversas empresas vascas fue objeto de análisis y debate ayer en el Parlamento Vasco a raíz de una proposición no de ley presentada por EH Bildu, que se mostró muy crítico con el Gobierno Vasco. Una iniciativa que solo contó con el apoyo de Elkarrekin Podemos, por lo que no salió adelante, mientras que sí lo hizo otra planteada por el PNV y PSE, que contó con el respaldo del PP. En la misma se insta a los diferentes niveles de la Administración y a las direcciones y propietarios de las empresas afectadas a que utilicen todos los elementos a su alcance para mantener la actividas de las plantas. Se exhorta también al Departamento de Desarrollo Económico, que capitanea la consejera Tapia, a revisar cuantos acuerdos contractuales, ayudas o subvenciones mantenga con las empresas afectadas ante la amenaza de deslocalización o de destrucción de empleo.

En el curso del debate, el parlamentario de EH Bildu Iker Casanova contrapuso las cifras oficiales con la «cruda realidad», la ofrecida por los trabajadores de La Naval, CEL, Fagor-CNA, Xey, Ofita, Ingemar y General Electric. Puso el acento en los «fallos en la labor de seguimiento» del Gobierno Vasco para «prever las consecuencias de problemas que eran evidentes».

Al tiempo, criticó al gabinete de Urkullu por el «seguidismo» que a su juicio hace de la patronal, hasta producirse situaciones de auténtico «vasallaje» en las que en vez de «liderar» la búsqueda de soluciones, se limita a actuar «al dictado de los empresarios». Como prueba, esgrimió una fotografía del pasado verano del lehendakari y el grueso de su Gobierno con la cúpula de la patronal Confebask en la sede del Ejecutivo autónomo. Ahora que está tan de moda la figura de los mediadores, abundó, puede que el lehendakari «necesite un mediador para recomponer su relación con los sindicatos».

«El Gobierno de Urkullu hace un seguidismo a la patronal hasta convertirse en auténtico vasallaje» Iker Casanova, EH Bildu

«Están pintando un panorama trágico con un discurso oportunista, y el país no se está hundiendo» Luis Javier Tellería, PNV

En la misma línea se pronunció Jon Hernández, de Elkarrekin Podemos, quien habló de «mucha foto y propaganda».

El parlamentario jeltzale Luis Javier Tellería comandó la defensa del Gobierno Vasco y los ataques a Bildu por un discurso que calificó de «oportunista que mira únicamente a la situación coyuntural de unas pocas empresas para dibujar un panorama trágico» y responsabilizar al Ejecutivo de ello. «El país no se está hundiendo», resumió Tellería, quien sí admitió que la Administración está preocupada, trabaja para minimizar los daños y tiene un plan industrial. Y como demostración, esgrimió fotografías de las múltiples reuniones mantenidas por la consejera Tapia con empleados de empresas en crisis.

Por su parte, Susana Corcuera (PSE) incidió en el compromiso de su partido con las empresas en crisis. El popular Antón Damborena, aunque apoyó a nacionalistas y socialistas en la iniciativa parlamentaria frente a la abanderada por Bildu y Podemos, también censuró al Gobierno por no ofrecer «explicaciones» al Parlamento y por su «falta de rumbo» en política industrial.

Representantes de los trabajadores de empresas en crisis observaron con atención al debate desde la tribuna de invitados. «Escuchamos palabras bonitas», pero «vemos pocas acciones» del Gobierno PNV-PSE. «Venimos aquí y te pasan la mano por el lomo, pero de momento ni mesa de negociación con los gobiernos central y vasco y los sindicatos ni nada de nada», resumieron tras producirse las votaciones.

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