El País Vasco encabeza el aumento de despidos colectivos hasta junio

Trabajadores de Nicolás Correa de Itziar, durante una de las protestas que protagonizaron antes de que se materializara el ERE de rescisión.
Trabajadores de Nicolás Correa de Itziar, durante una de las protestas que protagonizaron antes de que se materializara el ERE de rescisión. / LUIS MICHELENA

La cifra de trabajadores con contratos rescindidos casi se duplica en los seis primeros Euskadi es una de las cinco comunidades en las que ha crecido el número de despedidos, hasta alcanzar los 597

PILAR ARANGURENSAN SEBASTIÁN.

Los problemas que están atravesando Fagor-CNA, Muebles Xey, La Naval y otras empresas vascas -hasta una treintena están en el radar del Gobierno Vasco, según indicó recientemente la consejera Arantza Tapia- han vuelto a traer a primer plano las dificultades que tienen todavía algunas compañías para poder garantizar su supervivencia. Y aunque algunas fuentes insisten en que son solo unos pocos casos y que la mayoría del tejido empresarial goza de buena salud, hay estadísticas que ponen de relieve que en esta salida de la crisis o recuperación no consolidada todavía hay algunas empresas que se ven obligadas a realizar ajustes de plantilla para tratar de sobrevivir o incluso quienes se ven forzadas a echar la persiana.

La consecuencia directa es que la cifra de trabajadores afectados por despidos colectivos está repuntando en Euskadi hasta el punto de que es la comunidad en la que más crece porcentualmente en el primer semestre. Según los datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en los seis primeros meses del año, un total de 597 empleados vascos han visto rescindidos sus contratos por esta vía. Se trata de 286 más que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un aumento del 92%. Es decir, prácticamente se han duplicado.

Solo otras cuatro comunidades presentan incrementos en la cifra de trabajadores afectados por EREs de rescición: Castilla y León, con un aumento del 42%; Andalucía (15,3%), Navarra (14,3%) y Asturias (11,4%). En el resto descienden, con La Rioja al frente, que presenta una reducción del 80,6%. Y en el conjunto del Estado se produce también una caída del 12,7%, con 1.675 afectados menos.

Además, Euskadi no solo encabeza el incremento procentual, sino también en términos absolutos. Esta es una realidad que llama la atención, ya que los afectados por EREs de rescisión se estaban reduciendo paulatinamente en el País Vasco a medida que salíamos de la crisis y se iniciaba la recuperación económica, hasta el punto de que en los dos últimos años han marcado incluso mínimos históricos desde 1991. Es decir, que nos habíamos situado en un escenario prácticamente inmejorable. Y ello, pese a que el año pasado cerró en Gipuzkoa una empresa emblemática como fue Arcelor-Zumárraga, que dejó en la calle a 230 empleados, todo un mazazo para la comarca del Alto Urola.

Así lo revelaban al menos las cifras dadas a conocer por el Departamento de Trabajo y Justicia del Gobierno Vasco, que no concuerdan con las del Ministerio de Empleo, ya que en éstas figuran también los EREs de las empresas que están asentadas en Euskadi pero que se presentan en el Estado por estar implicado algún centro de trabajo que está fuera de la CAV, como ocurrió en su día con Corrugados Azpeitia y este año con Unipapel.

En los dos últimos años, la CAV había marcado mínimos históricos desde el ejercicio 1991

Gipuzkoa es el territorio que muestra una peor evolución este año, con un aumento del 150%

Según los datos del Gobierno Vasco, Euskadi cerró 2016 con 638 trabajadores afectados por expedientes de rescisión, lo que supuso una reducción del 25,81% en relación al año anterior, que ya había marcado un mínimo histórico, con 860 empleados implicados. Lejos de los 3.336 alcanzados en el momento más duro de la crisis (2012), ya que a partir de ahí comenzó un descenso hasta quedar por debajo de los niveles precrisis. Y es que en 2007 los despidos colectivos afectaron a 942 trabajadores.

Mal inicio de año

Volviendo al cierre del año pasado, el descenso protagonizado por Euskadi fue muy superior al del conjunto del Estado, que se quedó en un paupérrimo 2,7%. Pero las tornas han cambiado en esta primera mitad del año. De hecho, los primeros meses del ejercicio han sido los más negros, ya que se inició el año con 177 afectados y un aumento del 205%, es decir, el triple que en enero del año pasado. En febrero continuó la senda alcista en la misma proporción y ya en marzo el acumulado se disparó hasta alcanzar los 459 afectados. A partir de ahí, siguió al alza aunque a un ritmo algo menor hasta llegar a los 597 en los seis primeros meses.

Los datos del Departamento de Trabajo del Gobierno Vasco, aunque menores, muestran una evolución similar, con un aumento en los seis primeros meses del 72,98%, ya que se ha elvado la cifra de contratos rescindidos hasta los 429 frente a los 248 del mismo periodo del año anterior.

Dichos registros permiten analizar los datos territorializados, que muestran una peor evolución de Gipuzkoa, donde el número de trabajadores afectados por EREs de rescisión se elevan en los seis primeros meses hasta los 173, frente a los 69 del ejercicio anterior, lo que supone un aumento del 150%.

Bizkaia también presenta una tendencia negativa, con 247 empleados implicados, lo que supone un incremento del 63%, mientras que Álava registra una reducción al producirse nueve rescisiones de contratos frente a los 28 de un año antes.

Eso sí, los afectados por expedientes de suspensión de jornada y de reducción siguen bajando. Los primeros lo han hecho un 50% y los segundos, un 68%. Un descenso proporcional que coincide miméticamente con las estadísticas del Ministerio de Empleo, aunque las cifras globales varían sensiblemente. Así, según el registro estatal un total de 1.443 trabajadores vascos se vieron afectados por un ERE de suspensión en el primer semestre, la mitad que en el ejercicio anterior, mientras que los implicados en un expediente de reducción se limitó a 249.

En ambos casos, la evolución de Euskadi es mejor que la del conjunto del Estado, que arroja un descenso del 48,5% en los EREs de suspensión -ligeramente inferior a la vasca- y del 29,7% en los de reducción de jornada. En este caso muy por debajo de la de Euskadi. En el conjunto de trabajadores afectados por los expedientes de regulación de empleo, en el País Vasco se reducen un 42,8%, por encima de la media española (-36,7%).

Unos datos que demuestran que solo las medidas más drásticas, las de rescisión de contratos, son las que se están incrementando en la CAV, lo que evidenciaría que se trata de algunos casos puntuales, pero extremos.

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