Las Juntas aprueban el nuevo Impuesto de Patrimonio en Gipuzkoa

Las Juntas Generales han aprobado la norma./USOZ
Las Juntas Generales han aprobado la norma. / USOZ

Con este último trámite se completa la reforma fiscal general pactada por PNV, PSE y PP el pasado año para toda Euskadi

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Fin de trayecto para el Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas. Las Juntas de Gipuzkoa han aprobado hoy la norma que da paso al nuevo Impuesto de Patrimonio, que actualiza su nombre, recupera el escudo fiscal que fue eliminado en 2012 y aplica una nueva escala más progresiva para gravar a las rentas más altas del territorio. De esta forma, y tras aprobarse el pasado mes de mayo el grueso de la reforma fiscal del resto de tributos, queda así completada la aprobación de la reforma pactada a finales del pasado ejercicio entre PNV, PSE y PP. Tanto en Álava como en Bizkaia, las modificaciones fiscales que principalmente atañen al Impuesto de Sociedades (incluye una reducción del tipo nominal del 28% al 24% en 2019) ya fueron aprobadas meses atrás.

Esta mañana ha tenido lugar el último debate sobre la reforma del Impuesto de Patrimonio, donde las posturas que han sostenido los partidos han sido más que conocidas. La portavoz del PNV, Maria Eugenia Arrizabalaga, ha sostenido que el efecto recaudatorio con el primer Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas será de 8 millones, lo que apenas supone «el 0,17% de la recaudación total». Estos cambios, ha subrayado que «el efecto pretendido de esta reforma es que los contribuyentes más importantes no se vayan y podamos mantener un nivel de recaudación adecuado».

Los cambios han sido también apoyados por el PSE y PP, mientras que EH Bildu y Ahal-Dugu Podemos han votado en contra de la modificación. El portavoz de la coalición abertzale, Xabier Olano, ha reiterado que este movimiento «solo beneficia a los más ricos, sobre todo a los 38 más ricos que se ahorrarán más de 400.000 euros, y elimina una norma que es efectiva».

Tanto EH Bildu como Podemos han sido especialmente críticos con el papel socialista en el pacto fiscal, ya que la aprobación del Impuesto sobre la Riqueza en 2012 fue apoyada por el PSE en las Juntas de Gipuzkoa. El procurador socialista, Mikel Arrizabalaga, ha apuntado que «el Impuesto sobre la Riqueza fue un avance, pero no tiene sentido sin el factor de la armonización fiscal».

Los cambios del impuesto

Así, cada partido ha sostenido su postura y la reforma ha sido aprobada con 28 votos a favor y 22 en contra. El nuevo Impuesto de Patrimonio tendrá su efecto ya a partir del 1 de enero de este 2018 e incluye tres novedades principales. En primer lugar, el cambio de nombre y la adopción nuevamente de la nomenclatura de Impuesto de Patrimonio.

Además, Gipuzkoa recupera el escudo fiscal de Renta y Patrimonio, que fija un tope para que el contribuyente no pague por ambos tributos más del 65% de sus ganancias anuales. Y también actualiza las tarifas del gravamen al adoptar la tabla alavesa. Así, la nueva escala de tipos tendrá ocho tramos, que van desde el 0,20% hasta el 2,50%. En Bizkaia seguriá habiendo seis tramos con el tipo más alto fijado en el 2%.

Según el estudio de impacto de la reforma, la Hacienda de Gipuzkoa prevé que en el primer año de aplicación la recaudación por dicho tributo descienda en cerca de 13 millones en comparación con 2016, cuando su recaudación se elevó hasta los 67 millones.

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