Ninguno de los registros de paro de Gipuzkoa alcanza el 10% por primera vez desde 2010

Las oficinas de Lanbide en territorio guipuzcoano han visto caer la cifra de inscritos en las listas del desempleo./LOBO ALTUNA
Las oficinas de Lanbide en territorio guipuzcoano han visto caer la cifra de inscritos en las listas del desempleo. / LOBO ALTUNA

Las cifras de desempleo y ocupación se asemejan a las de inicio de 2009, aunque el número de demandantes casi duplica al de entonces. Lanbide establece la tasa actual en el 9,9%, por el 8,73% del INE y el 9,1% del Eustat

ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

En la mayoría de disciplinas suele representar la perfección. Esa cifra que divide a los buenos de los elegidos. El 10 ha representado históricamente la mejor nota, un sobresaliente soñado por cualquier alumno. Pero en otras materias supone una barrera psicológica que no se desea rebasar. Hablamos de la tasa de paro y, concretamente, de Gipuzkoa. Que haya un 10% de desempleo significa que uno de cada diez ciudadanos activos, no tiene trabajo. La crisis provocó que desde 2010 Gipuzkoa haya contado siempre con esa 'penitencia' cualquier estadística, sea de los Servicios Públicos de Empleo, del Eustat o del INE ha dejado esa evidencia de desempleo de dos dígitos.

Hasta ahora. Los últimos datos del mercado laboral vasco publicados por Lanbide han venido a constatar que en el camino de regreso a Ítaca, Gipuzkoa ha marcado un nuevo hito a cierre de noviembre. Por primera vez en, al menos, siete largos años, todos los indicadores que hacen una fotografía del número de parados en el territorio reflejan una tasa por debajo del 10%. Los institutos de estadísticas vasco y estatal ya llevaban varios trimestres avanzando en sus respectivas encuestas de población que esa tasa ya era historia, pero los datos mensuales sobre desempleo seguían apuntando un paro unas décimas por encima de los dos dígitos. Sin embargo, noviembre ha terminado con esa contradicción y gracias a la reducción en 495 personas del grupo de desempleados, los 33.826 parados que figuran en las lista de Lanbide dejan la tasa actual en el 9,9%.

Con la campaña navideña de por medio, donde se esperan más de 11.000 nuevos contratos, y un crecimiento sostenido de la economía y el empleo en Gipuzkoa en los último trimestres -un avance del PIB del 0,9% entre julio y septiembre- todo hace indicar que por primera vez desde 2010, un ejercicio completo terminará con todos los indicadores de paro por debajo del 10%.

La cifra de demandantes de empleo que ya tienen una ocupación ha crecido el 351% en nueve años ESCASA CALIDAD DEL EMPLEO

El primero en colocar la tasa de desempleo guipuzcoana por debajo de los dos dígitos fue el INE en el último trimestre del pasado año, con un 9,95%. El siguiente en subirse al carro fue el Eustat que situó el porcentaje a cierre de marzo de este año en el 9,3%. Ambas referencias han seguido descendiendo hasta el cierre del tercer trimestre del año, con el 8,73% y el 9,1%, respectivamente.

Ahora, como acabamos de comprobar, el Servicio Público de Empleo vasco (Lanbide) también coloca una décima por debajo del 10% esa tasa de paro, después de que varias comarcas guipuzcoanas ya llevaran un puñado de meses con tasas más reducidas. Así, ya son siete de once las divisiones del territorio que cuentan con una tasa de un solo momio. La que mejor ha evolucionado ha sido Urola Kosta la cual, aun contando con el cierre de Muebles Xey el pasado julio, deja su porcentaje en el 8,3%, el segundo más bajo de todas las comarcas vascas.

Le acompañan en esta lista de 'privilegiados' Goierri (8,4%), Alto Deba (8,6%), Donostia (9,5%), Donostialdea (9,6%), Urola Erdia (9,6%) y Tolosaldea (9,9%). Tan solo siguen con tasas de dos dígitos Urola Garaia (10,1%), Oarsoaldea (11%), Bajo Bidasoa (11,6%) y Bajo Deba (11,8%). Todas las comarcas, eso sí, se encuentran por debajo de la media vasca (12,2%).

La burbuja de demandantes

Eso por lo que respecta a la tasa de paro. Pero para encontrar otro mes precedente con una cifra de parados tan baja y un número de ocupados tan elevado, debemos volver la mirada hacia enero de 2009, es decir, al primer impacto notable de la última crisis económica. Si este pasado noviembre se cerró con 33.826 parados en Gipuzkoa y 314.499 afiliados a la Seguridad Social, enero de 2009 concluyó con 33.070 desempleados y 314.317 trabajadores. Cifras similares -la variación de las tasas de paro tiene que ver con el descenso de la población activa-, aunque cualquiera se atrevería a comparar ambas realidades, ya que la precariedad ha provocado que la calidad de los empleos de antaño no se asemeje a la mayoría de los creados en los años de recuperación (cuatro de cada diez contratos fijos, por ejemplo, no son a jornada completa), y el sufrimiento de los desempleados -sobre todo los de larga duración- es superior, económica y anímicamente, a la de hace casi nueve años.

Ese empeoramiento de la calidad en el empleo se ve reflejada en la evolución al alza de la cifra de demandantes de empleo que ya disponen de una ocupación. Por querer acceder a un empleo mejor, por no perder el derecho a la RGI o por necesitar un complemento a sus salarios (trabajadores pobres) para poder llegar a fin de mes, este colectivo sigue engordando convirtiéndose en la burbuja laboral para la que urge una solución en Gipuzkoa. Así, si a cierre de 2008, eran 10.453 los no parados que buscaban empleo en el territorio, a cierre del pasado mes de noviembre, esa cifra se elevaba hasta los 47.150. Es decir, un crecimiento del 351% en casi nueve años. Teniendo en cuenta que el aumento de la cifra de desempleados apenas alcanza el 12,5% desde el último día de 2008, la diferencia es más que notable. 2016 fue el primer ejercicio que se cerraba con una cifra de demandantes de empleo no parados superior a la de parados en Gipuzkoa (39.113 por un lado y 36.965 por el otro), pero este año el récord se volverá a superar, ya que solo a cierre de noviembre la diferencia entre ambas magnitudes se acerca a las 14.000 personas.

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