El mínimo exento y la deducción por vivienda serán menores en Patrimonio en Gipuzkoa

Larrañaga y junteros del PSE, en el pleno que aprobó el primer cambio del Impuesto de la Riqueza./MICHELENA
Larrañaga y junteros del PSE, en el pleno que aprobó el primer cambio del Impuesto de la Riqueza. / MICHELENA

La derogación del Impuesto de la Riqueza aceptada por el PSE mantiene en el tributo ciertas especificidades respecto a Álava y Bizkaia

A. ALGABASAN SEBASTIÁN.

«Armonización no significa uniformización». Así describió ayer el portavoz económico del PSE en las Juntas de Gipuzkoa, Julio Astudillo, la reforma del Impuesto de Patrimonio incluída en el pacto fiscal con el PNV y que trata de alinear tanto la tabla de tarifas como la figura del escudo fiscal. Pero el detalle del anteproyecto de norma conocido ayer y que se recoge en un pliego aparte del resto de medidas acordadas, pone de manifiesto que el gravamen en Gipuzkoa mantendrá dos diferencias notables con los territorios vecinos y que se conservan del ya casi obsoleto Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas.

Por un lado, el mínimo exento se mantiene en los 700.000 euros, mientras que en Bizkaia y Álava continúa en los 800.000. Y por el otro, la exención por vivienda habitual también sigue siendo inferior en Gipuzkoa, al quedarse en los 300.000 euros, por los 400.000 de sus vecinos.

Las diferencias

700.000 de mínimo exento
mantiene el Impuesto de Patrimonio en Gipuzkoa, por debajo de los 800.000 de Bizkaia y Álava.
300.000 euros de vivienda
es el valor exento que también se respeta en el territorio. Un 25% por debajo de los vecinos alaveses y vizcaínos.

«Podemos decir que el Impuesto de Patrimonio de Gipuzkoa será el más progresivo de Euskadi», añadió Astudillo en un comunicado remitido en la tarde de ayer. El portavoz del PSE guipuzcoano, que en su día pacto con Bildu el diseño del Impuesto sobre la Riqueza que eliminaba el escudo fiscal, argumentó que en la decisión de apoyar la «restauración» de dicha figura «no ha pesado tanto la bondad o no de tal técnica, sino la desarmonización existente a nivel de Euskadi». «Una medida fiscal muy positiva deja de serlo cuando te quedas aislado del conjunto del País Vasco y de España», añade.

No se cerrará este año

El Gobierno foral llevaba desde 2015 tratando de conseguir ese alineamiento casi completo del tributo con Álava y Bizkaia. El pasado año, por razones de plazo, no fue posible la presentación, debate y aprobación de la recuperación del escudo fiscal. Este año, con el acuerdo PNV-PSE se abre de nuevo esa posibilidad, aunque fuentes cercanas al proceso apuntan que será imposible que esta modificación en el impuesto sea aprobada antes de que concluya el ejercicio, nuevamente por motivos de plazo. Y es que en Gipuzkoa, la exposición pública de las medidas alcanza los 20 días naturales, mientras que en Bizkaia son 15 y en Álava, 8. Por ello, los cambios se aprobarán en enero con carácter retroactivo al inicio de 2018.

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