Diario Vasco

El Ibex-35 no se une a la fiesta del Popular

Bolsa de Madrid.
Bolsa de Madrid. / Efe
  • El selectivo español continúa anclado en los 8.600 puntos por décima jornada consecutiva

Números rojos en los mercados de renta variable europeos para comenzar el mes de diciembre a excepción del Ftse Mib de Milán, que terminó el día con una revalorización de casi un punto porcentual. De hecho, choca que en las cinco últimas sesiones la Bolsa italiana gane un 3,62%, mientras que el Ibex-35 apenas avance un 0,14% y el Dax alemán haya perdido un 1,45%. ¿Qué están leyendo los inversores sobre el resultado del referéndum del próximo domingo en Italia? 

En la jornada de hoy, el selectivo español se dejó un 0,22%, para dar un último cambio en los 8.669,2 puntos. Sigue, pues, en su tediosa línea. Aunque, en su composición, sí hubo valores que destacaron. El que más, el Popular, que cerró la sesión con una fuerte subida del 13,66% una vez que se conoció un relevo en su cúpula: Emilio Saracho sustituirá en la presidencia del banco al cuestionadísimo Ángel Ron por su errática gestión del banco y el hundimiento que han sufrido sus acciones, agravado por las sucesivas ampliaciones de capital. Desde los máximos de 2008 que marcó en los 29,68 euros hasta los niveles actuales (después del rebote de ayer y de hoy), acumula una caída del 95%.

Tras el Popular, en el selectivo español se colocó el Sabadell, con un avance del 4,08%. Entre los bancos, en verde también cerró CaixaBank, que avanzó un 1,64%, mientras que Bankia se anotó un 1,07%. BBVA ganó un 0,76%, Santander, un 0,67%, y Bankinter, un 0,63%. En definitiva, el cambio en la presidencia del Popular ha terminado por cotizar al alza en todo el sector, aunque más en las entidades medianas.

La clave del crudo

Destacó el comportamiento de Repsol, que se anotó un 2,34%. Ello, por la fuerte subida del crudo, que continuaba disparado después de que la OPEP haya acordado por fin el primer recorte de la producción en ocho años. El barril de Brent, de referencia en Europa, se anotaba otro 7,5%, hasta los 54,27 dólares, tras haberse disparado otro 8,82% en la sesión de ayer. Son los niveles más altos desde el verano de 2015. La reacción del barril de West Texas era mucho más moderada: se anotaba hoy un 2,4%, hasta los 50,63 dólares, tras anotarse un 9,3%, en la jornada de ayer.

Otro valor ligado al crudo, Técnicas Reunidas, también se colocó entre los mejores valores del día, al anotarse un 1,27%.

Pero hay que tener cuidado. De acuerdo con Daniel Pingarrón, de IG, "más allá de esta reacción inicial explosiva, es difícil que el crudo desarrolle subidas estructurales sostenidas" y pese a que el objetivo de la OPEP es situar la cotización del barril entre los 55 y los 60 dólares, lo más probable, en su opinión, es que se siga moviendo en el rango entre los 45 y los 55 dólares. Y ello porque la sobreoferta de petróleo sigue siendo muy abundante y cualquier subida del crudo reactivará con más intensidad la oferta generada por el frácking. Pingarrón cita a Goldman Sachs, que considera que por encima de los 55 dólares, la industria del fracking incrementaría su oferta en otros 800.000 barriles, es decir, en una cantidad equivalente a dos tercios del recorte acordado ahora.

En rojo, Amadeus fue el peor, con un descenso de casi un 3%. Grifols se situó después, con un recorte del 2,16%. A partir de ahí, entre los peores, Inditex, que retrocedió un 1,49%, además de las eléctricas, con Red Eléctrica, Iberdrola y Endesa perdiendo entre un 1,46% y un 1,33%. También Enagás se dejó más de un punto porcentual. Gas Natural, por su parte, se dejó un 0,65%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, sólo un valor ganó en rentabilidad al Popular: fue Codere, con una revalorización del 24%. En rojo, el peor fue Prisa, con un descenso de casi el 4%, seguido de Dogi, que se dejó un 3,68%, y de Talgo, que perdió un 3,64%, en una recogida de beneficios.

EE UU vuelve a encender a los bonos

En Estados Unidos comportamiento mixto al cierre de la sesión europea, porque el Dow Jones ganaba un 0,30%, mientras que el Nasdaq se dejaba un punto porcentual. El S&P 500 cedía un 0,11%. Ello después de que se conociera un dato de paro semanal peor de lo esperado por los analistas. Pero, a cambio, los índices de gestores de compras del sector manufacturero superaron expectativas.

Los datos económicos de Estados Unidos, junto al repunte del crudo, que implica más presión inflacionista, llevó a los bonos globales a registrar nuevos fuertes avances en sus rentabilidades. El rendimiento de los títulos americanos a diez años avanzó desde el 2,38% hasta el 2,45%. El de los títulos alemanes, desde el 0,27% hasta el 0,35%. El de los españoles, volvió al 1,60% y el de los italianos regresó a niveles por encima del 2%.

Aunque el movimiento más brusco lo vimos en los títulos latinoamericanos, con el rendimiento de los bonos brasileños en dólares avanzando desde el 5,33% hasta el 5,53% y el de los argentinos, desde el 7,30% hasta el 7,50%.

Los tres últimos meses han sido históricamente malos para el mercado de deuda: la renta fija americana sufrió un descenso cercano al 5%, lo que supone su peor registro en más de diez años. La del Reino Unido ha sufrido la mayor caída (cerca de un 10%) en 25 años. Europa es una excepción y su comportamiento no ha sido tan excepcionalmente negativo, debido a que la crisis soberana está muy cerca aún en el tiempo (tuvo lugar entre 2011 y 2012).

Pero en el mercado de divisas, el euro recuperaba posiciones respecto al billete verde. La moneda comunitaria avanzaba un 0,35%, hasta el nivel de 1,0625 unidades. El dólar perdía un 0,20% frente a la cesta de principales monedas.

El precio del oro retrocedía por tercera sesión consecutiva y de niveles cercanos a los 1.200 dólares ha regresado a los 1.168 dólares.

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