Masiva respuesta a la manifestación del Movimiento de Pensionistas de Txingudi

Participantes en la manifestación convocada por el Movimiento de Pensionistas de Txingudi recorrieron ayer el paseo de Colón de Irun. / FERNANDO DE LA HERA
Participantes en la manifestación convocada por el Movimiento de Pensionistas de Txingudi recorrieron ayer el paseo de Colón de Irun. / FERNANDO DE LA HERA

Alrededor de 5.500 personas, según la Policía Local, defendieron en Irun el sistema público de pensiones y reivindicaron «una prestación justa»

MARÍA JOSÉ ATIENZA IRUN.

El Movimiento de Pensionistas de Txingudi volvió a mostrar su poder de convocatoria. Si cada lunes a mediodía reúne a varios cientos de personas en la irunesa plaza de San Juan, ayer fueron alrededor de 5.500, según la Policía Local, las que secundaron la manifestación convocada por esta organización «sin adscripción a partido político, ni sindicato alguno», en la ciudad fronteriza.

La defensa de un sistema público de pensiones, la revalorización de las mismas según el IPC, la exigencia de que ninguna pensión esté por debajo del umbral de la pobreza (1.080 euros) y el rechazo a la brecha de género, a las reformas de 2011 y 2013 y al 'factor de sostenibilidad', que entrará en vigor en 2019, fueron las principales reivindicaciones expresadas por los convocantes.

La marcha partió a las 18.00 horas de la plaza de San Juan, en una tarde soleada y con temperatura agradable. «Temíamos que con este tiempo, la gente no iba a venir, pero la respuesta ha sido extraordinaria», comentaba Juana Mari Erro, integrante del movimiento.

Los manifestantes portaron pancartas con distintos lemas, en euskera y castellano, tales como 'No a la brecha de género', 'No al 0,25%, sí al IPC', 'Por una pensión justa' y 'Pensiones justas, 1.080 euros mínimo'. Pensionistas en su mayoría, los participantes en la marcha no cesaron de hacer sonar silbatos y corear consignas que muchos recordaban de sus tiempos de juventud, como 'Ni un paso atrás' o 'Esta batalla, la vamos a ganar' y otras alusivas a la política de pensiones y al Gobierno de Mariano Rajoy, como 'No al 0,25', 'Mujeres y hombres, las mismas condiciones' o 'Montoro, escucha, no nos robes la hucha'.

Pura y María Isabel, ambas viudas y vecinas de Irun, participaban ayer, por primera vez, en una manifestación convocada por el Movimiento de Pensionistas de Txingudi. «Nos hemos decidido a venir, porque cada vez nos llega para menos», decía Pura. «Yo tengo una pensión muy bajita, de 600 euros, así que fíjate tú lo que me dan. Menos mal que no he tenido que ayudar a los hijos. Son los hijos los que me ayudan a mí, porque, entre unas cosas y otras no me llega».

«Yo no me puedo quejar de la pensión», comentaba su amiga María Isabel. «Mi marido murió en activo y tengo 1.000 euros, pero he tenido que dar la mitad del sueldo a dos hijos que estaban en paro».

«¡Joven, escucha!»

La marcha del Movimiento de Pensionistas de Txingudi recorrió la calle Iglesia, el paseo de Colón, las calles Aduana y José Eguino y la avenida de Gipuzkoa para terminar en la plaza del Ensanche, pasadas las ocho de la tarde. La masiva afluencia de personas hizo que cuando la cabeza de la manifestación alcanzaba el encuentro del paseo de Colón con la calle Aduana, la cola no había llegado aún al cruce con la avenida de Iparralde.

Durante el recorrido, los manifestantes también interpelaron a grupos de jóvenes que observaban la marcha desde las aceras, coreando consignas como 'Hoy por mí, mañana por ti' y 'Joven, escucha, que no te roben la hucha'.

En uno de esos grupos de chavales, que miraban entre asombrados y divertidos a los mayores, se encontraba Arelys, de 16 años. «Estamos de acuerdo con ellos», decía, «pero protestan más que nosotros y saben unirse mucho más. Al final, todos tenemos gente mayor en casa. Está bien que luchen por sus derechos y también por los nuestros. Los jóvenes tenemos nuestros ideales y sabemos las cosas que queremos, pero, al final, preferimos estar con nuestros colegas y no nos tomamos el tiempo que deberíamos para hacer manifestaciones».

Poco a poco, la cabeza de la marcha fue alcanzando el Ensanche y los organizadores pidieron paciencia a los asistentes para esperar la llegada del último manifestante. Tras dar lectura a un poema de Julen Lekuona, por parte de su hija Oihana, los portavoces del Movimiento de Pensionistas Fernando Arocena (en castellano) y Xole Agirre (en euskera) leyeron un manifiesto, en el que detallaron sus reivindicaciones.

«El problema de las pensiones, es un problema de todas y todos, para pensionistas actuales y pensionistas del futuro», dijeron. «Exigimos la obligación de los poderes públicos de garantizar el sistema público de pensiones, mediante unas pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas», así como «la suficiencia económica a los ciudadanos de la tercera edad, tal y como reza el artículo 50 de la Constitución».

«Ninguna pensión debe estar por debajo del umbral de la pobreza, tal y como reza la Carta Social Europea», añadieron y rechazaron «la injusta brecha de las pensiones entre hombres y mujeres» y «el humillante trato de las viudas». Por último dijeron «no a la reforma de las pensiones de 2011 y 2013 y al mal llamado 'factor de sostenibilidad', que petende imponer el Gobierno a partir del año 2019 y que supondrá un brutal hachazo para los futuros pensionistas».

Los organizadores agradecieron la respuesta masiva a la convocatoria y anunciaron que «aquí seguiremos».

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