El lehendakari reitera que su gobierno estará al lado de las empresas con problemas

El lehendakari posa junto a los directivos de LagunAro homenajeados ayer en Arrasate, en el 50 aniversario de la entidad de previsión./NAGORE GOÑI
El lehendakari posa junto a los directivos de LagunAro homenajeados ayer en Arrasate, en el 50 aniversario de la entidad de previsión. / NAGORE GOÑI

Iñigo Urkullu reconoce que existen dificultades en algunas compañías, pero destaca que Euskadi «poco a poco avanza en positivo»

FERNANDO SEGURAARRASATE.

El lehendakari reconoció ayer que existen "problemas en algunas empresas vascas", pero añadió que éstos son "puntuales" y que no deben ocultar que Euskadi "sigue avanzando en positivo, tal y como lo constatan los estudios en sus datos de empleo y los índices de producción industrial".

Íñigo Urkullu realizó estas declaraciones en Arrasate, en el acto del 50 aniversario de la constitución de LagunAro, la EPSV de la Corporación Mondragón. Su discurso se enmarca en una semana donde las malas noticias empresariales se han sucedido, con los cierres de Muebles Xey y General Electric, el preconcurso de acreedores de Fagor CNA, así como las dudas sobre el futuro de La Naval y de CEL.

También es cierto que esta semana el BBVA se ha mostrado optimista sobre la situación económica de Euskadi y que el índice de producción industrial, unido a una revisión al alza del PIB, dibujan un escenario positivo. A estos datos se aferran tanto Urkullu como la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, para delimitar los problemas a unas pocas compañías, una realidad que, aunque dura, no debería en su opinión ocultar la buena marcha del conjunto de la economía.

Las frases

Euskadi
"Los datos de empleo y de producción industrial son positivos. La Corporación Mondragón es un ejemplo"
Empresas
"En algunas existe un problema serio. No vamos a ocultar ni obviar esta realidad"

En esta línea, el lehendakari subrayó que Euskadi avanza "poco a poco, pero en positivo" y puso como ejemplo a la propia Corporación Mondragón "que ha presentado unos excelentes datos de empleo y de producción industrial".

No obstante, Urkullu reconoció que existen problemas "serios" en algunas compañías. "No vamos a obviar ni ocultar esta realidad. El Gobierno Vasco está ocupado en atender a cada una de ellas. Acompañamos a un tejido industrial que, desde un trabajo discreto y callado, genera riqueza y empleo".

El lehendakari recordó que el futuro de las empresas depende de la competitividad y del proyecto común que se desarrolla en el seno de las mismas, donde se deben involucrar "propietarios, accionistas, directivos y trabajadores".

Enfado de Tapia

El discurso del lehendakari confirmó la línea marcada por la consejera de Desarrollo Económico en la semana 'horribilis', en cuyas declaraciones se esforzó en dejar claro que la complicada situación de unas pocas compañías no debe "nublar" el paisaje general. Ayer, no obstante, Arantxa Tapia dio una vuelta de tuerca a sus argumentos y afeó que "solo" se mire a la Administración a la hora de buscar culpables. Cabe recordar que el secretario general de ELA, Txiki Muñoz, acusó el jueves al Gobierno Vasco de que "mira hacia otro lado, sin asumir sus responsabilidades".

Tapia, enojada tras las críticas, se preguntó: "¿Por qué no se mira a la parte del inversor privado? Porque algunas de las empresas han caído y están en concurso o en liquidación porque su accionista industrial ha huido". La consejera subrayó que "si existe un proyecto industrial, si el socio o inversor privado cree en él, la Administración acompaña". Pero, insistió en que las instituciones públicas "no van a sustituir nunca a la iniciativa privada, porque no me vale que se mire a la Administración cuando el responsable principal ha huido. Ese es el responsable principal de lo que ha ocurrido".

La consejera de Desarrollo Económico recordó que algunas de las empresas en dificultades "ya estaban en una situación complicada y venían toda la crisis intentando aguantar, un tiempo en el que les hemos dado apoyo de una forma y otra".

Tapia también apuntó al papel de los directivos. "En su mano está emprender inversiones en mejoras de gestión financiera, en formación de trabajadores, así como buscar nuevos mercados o alianzas. O lo hacen, o vamos a encontrarnos con muchos problemas como los actuales".

Para la consejera, los casos que han surgido estos últimos días no significan que la industria vasca esté en una situación de "alarma social", ni tampoco que todas las firmas vascas estén en positivo. Hay "dificultades", reconoció, pero esa no es "la tónica general. No lo digo yo, lo dicen indicadores generales y otros sectores que están mejorando".

Fagor Electrodomésticos

El acto de conmemoración de los 50 años de LagunAro coincidió en una semana en la que el terremoto que supuso la caída de Fagor Electrodomésticos ha tenido una réplica con la entrada en preconcurso de acreedores de su sucesora, Fagor CNA, propiedad de la firma catalana CATA.

Aquel seísmo de 2013 fue recordado ayer, pero en clave positiva, porque LagunAro sirvió de cortafuegos para evitar que el desempleo en la comarca llegara a ser dramático. Los directivos de la compañía no se explayaron sobre la situación angustiosa sufrida aquellos meses, quizá para no remover temores que la crisis de Fagor CNA ha vuelto a sacar del armario.

Por esa razón, tanto el presidente como el director de LagunAro se esforzaron en mostrar el músculo de la EPSV de la Corporación Mondragón, que cuenta con 28.000 mutualistas y 6.325 millones de euros de patrimonio.

El presidente, José Antonio Alústiza, se limitó a recordar que la caída de la joya de la corona supuso la "crisis más larga de la historia" de Mondragón y que la EPSV supo responder con "reubicaciones masivas".

Por su parte, el director de la entidad, Luis María Ugarte, indicó que LagunAro superó en aquellos momentos, "el mayor test de estrés posible", con resultados positivos. Ugarte añadió que la trayectoria de la EPSV "ha sido exitosa, enfrentándose a los compromiso y reforzando los niveles de solvencia". Esta solidez permitiría a LagunAro "afrontar posibles crisis futuras".

El director destacó la positiva gestión de los fondos que maneja la entidad, provenientes de las aportaciones de los trabajadores de las cooperativas. Estos fondos han obtenido una rentabilidad del 8,66%.

Entre los problemas que deben afrontar las EPSV indicó el incremento de la esperanza de vida, "una buena noticia, pero que obliga a ajustar el sistema en cuanto a la edad de jubilación y las prestaciones". Ugarte indicó que en LagunAro han previsto todas las hipótesis para que los cobros estén asegurados.

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