Laboral Kutxa cree que las firmas que han ganado productividad deberían ahora subir los sueldos

Joseba Madariaga y Xabier Egibar, de Laboral Kutxa./P. URRESTI
Joseba Madariaga y Xabier Egibar, de Laboral Kutxa. / P. URRESTI

Estima que el PIB vasco crecerá un 2,7% en 2018, con una creación de empleo de unos 16.000 nuevos puestos

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

«Durante los últimos años, los de la dura crisis económica que hemos vivido, muchas empresas han ganado competitividad gracias a la contención, cuando no a la bajada, salarial, lo que les ha permitido apuntarse un 'gap' respecto a sus competidores de Francia o Alemania; ahora, esas mismas empresas se pueden permitir subir los sueldos sin perder un ápice de competitividad».

Así se expresó ayer en declaraciones a el director del departamento de Estudios de Laboral Kutxa, Joseba Madariaga, tras la presentación de las Perspectivas Económicas para 2018 y la Encuesta de Confianza Empresarial de la entidad; trabajos en los que la institución prevé un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) vasco del 2,7% el próximo año, una décima por encima de la calculada para el conjunto de España. La tasa media de paro en la comunidad autónoma, según el mismo estudio, terminaría el próximo ejercicio en el 10,5%, cinco puntos por debajo de la estatal.

El también profesor de Econometría, Finanzas y Macroeconomía de la Universidad de Deusto insistió en la idea de la 'reflexión' salarial, expuesta también recientemente (sobre todo tras conocerse los ejes de la reforma fiscal que viene) desde el Gobierno Vasco por parte de los consejeros de Hacienda y Desarrollo Económico, Pedro Azpiazu y Arantxa Tapia, respectivamente.

«Ese 'gap' es enorme, al menos desde el punto de vista macroeconómico, con lo que ¿pueden subir ahora los sueldos? Sí. Seguro. Se puede y así debería ser, es lo serio. Y en el resto de empresas también», remachó Madariaga. El analista, no obstante, recalcó que «habría que vigilar de manera constante los movimientos en esos países europeos de referencia para Euskadi, no fuera a ser que nos volviéramos a descolgar, en este caso por arriba, y perdiéramos competitividad».

Junto a esa eventual actualización salarial, Joseba Madariaga planteó como retos de futuro otros aspectos. Entre ellos, un impulso a la estabilidad de los contratos, en el sentido de atacar la temporalidad de los mismos, afrontar el futuro de las pensiones o la necesaria consolidación fiscal, algo con lo que -cabe recordar- en el País Vasco se está cumpliendo de manera excepcional y a rajatabla según lo pactado.

Acompañado de Xabier Egibar, director de Desarrollo de Negocio de Laboral Kutxa, Joseba Madariaga avanzó que el equipo de análisis económico que dirige en la entidad financiera calcula que el PIB vasco crecerá este año un 3%, ajeno en términos generales a la crisis catalana.

LAS CIFRAS

70%
De las empresas afirman
70%
que mantendrán al inicio de 2018 el mismo ritmo de inversión que en el último trimestre de 2017.
56,8
es el índice de expectativas
56,8
empresariales declarado por 400 compañías del País Vasco, lo que supone expansión económica.
66,9%
de las empresas vascas dedican
a actividades de I+D menos del 0,5% de sus ventas totales
Algo que preocupa a los expertos.

En lo que respecta al ámbito laboral en el próximo ejercicio, el experto vaticinó la creación de unos 16.000 nuevos puestos de trabajo a tiempo completo en Euskadi. El analista matizó que el 2,7% de avance previsto para la economía vasca en 2018 es, de alguna forma, el término medio dentro de una horquilla que va del 2,5% al 3% y que abarca el posible comportamiento del PIB en caso de que surja algún problema (más bien internacional) o, por el contrario, el entorno crezca mucho más de lo previsto, lo que tampoco parece sencillo.

De todos modos, lo que sí queda claro en el análisis de Madariaga es que el crecimiento en términos generales (internacionales) empieza a demostrar cierta «sincronía» y que en el año que viene la economía vasca tendrá dos mitades bien diferenciadas, puesto que el PIB perderá algo de vigor en sus avances trimestrales (por la estabilización de la demanda externa y la depreciación del euro) a partir de junio para acercarse a su crecimiento potencial, que rondaría el 0,5%. Nada que asuste al experto, que subraya que ese 2,7% a final de año será un ritmo más que sano dado el contexto global.

Buen año para la industria

Otro de los mensajes lanzados por Joseba Madariaga es el de que «2018 será un muy buen año para la industria», el motor de la economía (y del empleo de alto valor añadido) del País Vasco. Para argumentar la idea, el analista recuerda varios datos. Por ejemplo, la buena marcha del Índice de Producción Industrial, que camina paralelo al Producto Interior Bruto.

De la misma forma, Madariaga hizo hincapié en que Francia y Alemania registran robustos crecimientos de sus economías y, por supuesto, en la sustancial mejora de las estimaciones de crecimiento para la zona euro anunciadas ayer por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi.

Madariaga explicó que el informe sobre Confianza Empresarial (referida al primer trimestre de 2018) revela buenas sensaciones por parte de las 400 empresas vascas consultadas. Aunque el índice general pasa del 57,8 de la anterior consulta al 56,8, éste valor «refleja expansión del ciclo económico, y se sitúa por encima del registro español». Las previsiones de precios e inversiones, mejoran; las de facturación, pedidos y rentabilidad, por su parte, ceden muy ligeramente.

Las empresas -que mayoritariamente se declaran también 'vacunadas' ante cualquier eventual impacto por el 'procés' catalán- sí desvelan con sus respuestas un desequilibrio que preocupa a Madariaga. Y es que mi entras el 5,9% de las firmas invierten más de un 5% de sus ventas en I+D, el 78,9% dedica menos de un 1% de la facturación. «Ahí tenemos un problema, consecuencia también del tamaño de nuestras empresas», concluye.

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