La industria guipuzcoana acelera pero aún no logra el ritmo de la vasca

La producción hasta el mes de julio, en el que las factorías se pusieron las pilas, apenas ha crecido un 0,3% frente al 2,2% del País Vasco

J. DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

La industria guipuzcoana, que comenzó el año un tanto renqueante, acelera, aunque aún exhibe una fortaleza que queda lejos de la que muestran los territorios vecinos y el conjunto de Euskadi. El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) ofreció ayer los datos correspondientes a los siete primeros meses del año, cifras que evidencian esta fotografía un tanto borrosa de las empresas de Gipuzkoa.

Así, y a pesar de que la producción industrial guipuzcoana avanzó un 2,9% interanual en el mes de julio (que frente al 1% de Bizkaia o la caída del 3,6% de Álava da idea de ese acelerón), los datos acumulados hasta esa fecha revelan que las plantas del territorio apenas mejoraron su producción un 0,3%; una ratio pobre si se compara con el 2,2% de promedio en el conjunto de Euskadi, el 2,4% de Álava o el 3,9% de Bizkaia.

Las cifras

2,9%
fue la mejora interanual de la producción industrial de Gipuzkoa, sostenida, sobre todo, por la metalurgia y los productos metálicos.
1%
de caída experimentó la producción fabril vasca en julio respecto a junio; Álava y Bizkaia cedieron, y Gipuzkoa se mantuvo estable.

«El indicador de ciclo se sitúa en el entorno de la estabilidad; es decir, en el entorno de la línea que separa las fases de expansión de las fases de recesión», señaló la patronal guipuzcoana, en un aséptico mensaje. Adegi, ni optimista ni lo contrario, añadió eso sí que «para los próximos meses la situación podría mantenerse en este entorno».

Según la organización empresarial, «se sitúan en fase expansiva la industria química, la fabricación de productos de caucho, plástico y otros, la de material electrónico y óptimo, la de material eléctrico y la de materiales de transporte; pero mientras las dos primeras ramas ganan algo de impulso respecto a junio, las tres últimas lo pierden».

«La industria de la maquinaria y equipo y la de metalurgia y productos metálicos muestran a lo largo de los últimos meses una progresiva evolución hacia la fase expansiva, pero solo la primera de ellas alcanza ya el nivel de estabilidad, mientras que la segunda se sitúa todavía en fase recesiva», concluye Adegi.

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