El último año del Impuesto de la Riqueza a la espera de la llegada del nuevo Patrimonio

La reforma fiscal, que se aprobará en junio, reducirá en casi 13 millones al año los ingresos por este tributo en el territorio

A. ALGABA SAN SEBASTIÁN.

Fin del trayecto para el Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas. Esta será la última Campaña en la que los mayores patrimonios del territorio deberán rendir cuentas con el fisco foral a un gravamen con esa denominación. A partir del próximo curso, si el calendario que prevé la Diputación de Gipuzkoa sobre la aprobación de la reforma fiscal se cumple, el impuesto volverá a conocerse como el de Patrimonio.

De esta forma, se cumplirá el ciclo de cinco años en los que ha estado vigente el tributo rediseñado por Bildu en 2012 y que ha pasado de recaudar 57 millones en su primer año -Campaña de Riqueza y Grandes Fortunas 2013-, a los 64,4 millones de la Campaña 2016, última de la que se tienen datos firmes hasta el momento. No se prevé que en este curso los ingresos vayan a variar mucho al alza, ya que apenas se incluyen novedades y el pasado ejercicio el repunte recaudatorio solo fue de 70.000 euros. En total, se registraron 7.517 declaraciones por un importe medio de 8.561 euros.

Sin embargo, para la próxima campaña (la primera del recuperado gravamen de Patrimonio), sí que se esperan modificaciones que, en buena medida, repercutirán en una reducción considerable de los ingresos por dicho tributo. Y es que se prevé que los 7.538 mayores patrimonios del territorio vayan a pagar una media de 1.720 euros menos al fisco que hasta ahora.

Así lo recoge la memoria económica del proyecto de modificación del impuesto que presentó el pasado mes el diputado de Hacienda y Finanzas, Jabier Larrañaga, en las Juntas de Gipuzkoa. Ese informe anticipa una reducción del 20,1% en la recaudación total del Impuesto de Patrimonio lo que provocará que los ingresos por dicho impuesto se reduzcan en 13 millones el año que viene.

La reforma incluye como principal novedad la recuperación del escudo fiscal, el límite según el cual la cuota íntegra del gravamen junto con la del IRPF no pueden superar un porcentaje concreto de la base imponible general y del ahorro del IRPF (el 65%); en resumen, de los ingresos totales del contribuyente. Gipuzkoa además adaptará su nuevo Impuesto de Patrimonio con la tabla de tipos vigente en Álava, más progresiva, con nueve tramos y que irá del 0,20% al 2,5%. De esta forma, con las nuevas figuras se observa que el 48% de los contribuyentes (3.616) verá aumentar su cuota a ingresar, mientras que para otro 49,8% (3.753 personas) la cuota disminuye y solo 169 tributantes no apreciarán cambio alguno.

Los que más se beneficiarán de la reforma serán los patrimonios con una base liquidable superior a 12,8 millones de euros, la mayor de todas. Cuarenta contribuyentes componen este grupo del que solo dos pagarán más en la próxima Campaña que en esta. El resto se ahorrarán de media 193.545 euros. Los distintos tramos de patrimonios que van desde los 400.000 euros de base liquidable a los 3,2 millones, serán los únicos que de media vean crecer su aportación.

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