El impacto económico anual de Ficoba supera los 34 millones de euros

El impacto económico anual de Ficoba supera los 34 millones de euros

Un estudio de LKS para el ferial ha estimado la incidencia que tiene en su entorno, incluyendo también una vertiente social

DV

Gipuzkoa no tenía tradición ferial, ni la tenía tampoco Irun. Cuando hace ya más de dos décadas se empezó a plantear que la explanada de la antigua Aduana en la frontera irundarra de Santiago se convirtiera en un recinto para la organización de ferias no todo el mundo lo entendió. «¿Eso para qué?», se preguntaron muchos, según recordaba ayer el director de Promoción Económica de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Antton Tomasena. Incluso entre quienes creyeron que podía ser un dinamizador económico, «se pudo pensar que lo sería sólo para Irun y el Bidasoa», señaló el propio Tomasena.

La realidad, catorce años después de que abriera sus puertas, es que Ficoba «es una entidad clave para Gipuzkoa, dinamizadora de la economía de todo el territorio», decía el propio director foral. Juan Andrades, director de Comercio del Gobierno Vasco, lo calificó de «proyecto de país» porque «es tractor de la economía y del comercio, en Gipuzkoa y en el conjunto de la comunidad autónoma», en una ubicación estratégica para atraer «miles de visitantes de nuestro país vecino» y reforzar «uno de los ejes estratégicos de nuestro departamento: conseguir un turismo sostenible y de calidad apoyándonos en el comercio y los eventos feriales».

Tanto parabién dirigido a Ficoba tenía su razón de ser en el resultado del estudio realizado por la consultoría LKS sobre el impacto económico y social que Ficoba genera a su alrededor. «Muchas de las cosas que hemos ido percibiendo estos últimos años toman cuerpo con los datos de este estudio», afirmaba el alcalde de Irun, José Antonio Santano, el gran defensor de este proyecto desde su concepción inicial.

Los datos los explicó resumidamente Iñaki Elzaurdi, consultor de LKS. «Partimos del hecho de que la actividad genera un impacto económico y el objetivo que teníamos era estimarlo y cuantificarlo». El análisis partió del presupuesto de Ficoba en compras, sueldos e inversiones (1,4 millones de euros) y del resultante de sus actividades: los 8,6 millones de gasto estimado que hacen los expositores y visitantes (fundamentalmente en compras, alojamiento y hostelería) y los más de 7 millones en negocio dentro de los propios eventos.

Partiendo de ahí, LKS ha estimado los impactos directos (causados por la propia actividad), indirectos (los que se generan alrededor, como hoteles y restaurantes) e inducidos (los efectos concatenados derivados a posteriori) que ha provocado el ferial. En la suma total, el informe calcula que Ficoba da origen a una actividad de 34 millones anuales, 28 en lo que se refiere a Euskadi, fundamentalmente en Gipuzkoa. «En términos de renta, supone 15 millones de euros anuales y mantiene un total de 246 empleos, 216 de los cuales estarían en la Comunidad Autónoma Vasca», estimó Elzaurdi.

Un estudio similar que la Cámara de Comercio de Gipuzkoa encargó en 2007 sirve para comprobar cómo ha afectado la evolución de la actividad en Ficoba a su impacto en la economía. Al pasar de 81 actividades en 2006 a 247 en 2016, al pasar de 76.357 a 138.670 visitantes, «el impacto económico se ha multiplicado por siete hasta esos 34 millones y el empleo derivado se ha cuadriplicado».

El valor de lo transfronterizo

Además del análisis cuantitativo del movimiento económico que genera Ficoba, LKS estudió también su efecto desde una perspectiva social. «A la vista de los resultados, acertamos al hacerlo», afirmó Elzaurdi, que se reconoció «sorprendido».

Para conocer con qué ojos mira la sociedad guipuzcoana a Ficoba, se realizó una encuesta sobre una muestra de 300 personas, completada después con una serie de entrevistas en las que participaron representantes de instituciones públicas, de entidades ciudadanas, del tejido empresarial, de asociaciones de comerciantes...

«Es llamativo que 3 de cada 5 guipuzcoanos conocen Ficoba. El dato se encuentra ligeramente por debajo del que nos salió para el Kursaal, que pensábamos que iba a ser mucho más conocido», detalló el consultor de LKS. Además de conocerlo, los guipuzcoanos valoran el ferial positivamente, con una media de 7,5 sobre un total de 10 puntos. Un 76% sabe que está en Irun, un 51% lo ha visitado alguna vez.

Entre los diversos aspectos sociales que recoge el estudio destaca de manera especial el de la cuestión transfronteriza. Las encuestas y las entrevistas lo apuntaban y los políticos lo resaltaban. Ficoba lo lleva a gala desde su nacimiento y no en vano, está ubicado, precisamente, sobre la antigua frontera. «Se ha convertido en un símbolo real de cooperación transfronteriza. Hace poco lo vimos en un ejemplo claro». Santano citó el reciente Congreso de Ciudades Pequeñas de Francia. «Se celebró en Hendaia pero realizó sus actividades y su asamblea en Ficoba, que recibió a un ministro de Francia y a varios centenares de alcaldes de pequeñas y medianas ciudades. Todo fue porque el Ayuntamiento de Hendaia ha visto ya de forma natural que Ficoba forma parte del conjunto de infraestructuras de la comarca».

Profundizar en ese camino de la internacionalización y avanzar hacia ferias y eventos de perfiles más profesionales son dos de los retos que asume el ferial para un futuro «en el que Ficoba va a ser cada vez más un espacio de referencia para el territorio», auguraba Tomasena. No quiso concretarlos pero anunció que en la Diputación «tenemos en la cabeza proyectos de cara al futuro que van a reforzar el papel de Ficoba». De forma similar, Andrades anunció que «las actividades y el impacto positivo de Ficoba se van a multiplicar con creces en el futuro y, en ese camino, tendrá al Gobierno Vasco a su lado».

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