El Gobierno Vasco ofrece 1,4 millones en ayudas a empresas en reestructuración

Imagen de archivo del interior de una empresa/
Imagen de archivo del interior de una empresa

Los anticipos reintegrables se pueden solicitar hasta el próximo dia 27

JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

Con todas las bendiciones de Bruselas ya bajo el brazo -el permiso definitivo llegó a finales del mes de abril después de que Lakua pasara el exámen sobre ayudas de Estado de la Comisión Europea-, el Gobierno Vasco ha reabierto estos días el programa Bideratu Berria de ayudas a la reestructuración y relanzamiento de empresas en crisis. Una iniciativa que, básicamente, está concebida para ayudar a aquellas pymes que atraviesan problemas pero que, sin embargo, “tienen producto y pueden ser competitivas”.

Así reza la orden del pasado 17 de octubre de la consejera de Desarrollo Económico e Indraestructuras, Arantxa Tapia, por la que se hace oficial la convocatoria de estas inyecciones urgentes de oxígeno financiero, que cuentan con un presupuesto global de 1,4 millones de euros. Habrá que estar atentos, pues el plazo para pedirlas concluye a mediodia del proximo día 27.

En la exposición de motivos de la citada orden, a cuyo contemnido completo ha tenido acceso DV, el Gobierno Vasco pone en valor el que, a pesar de la crudeza de la crisis económica, muchas empresas de Euskadi han sabido sostener el embate; muchas, eso si, añade, mediante procesos de ajuste, reducciones de costes o replanteando sus producciones.

Aún asi, explica la norma, “existen algunas empresas cuya adaptación ha sido sólo de forma parcial, e incluso otras que aun habiendo sido capaces de reconducir su situación en términos de competitividad, mantienen una serie de desequilibrios financieros que condicionan sus posibilidades de viabilidad a medio y largo plazo”.

Es en esta tesitura en la que el Gobierno “quiere consolidar a las empresas o los sectores de actividad que, pudiendo ser competitivos, ya que tienen producto y mercado, sufren las consecuencias de una situación anterior adversa”. Se trata de aquellas firmas, detalla la orden, “en las que los esfuerzos financieros realizados para la aplicación de las medidas de adaptación dificultan ahora la búsqueda de financiación para la puesta en marcha de nuevos proyectos de consolidación y desarrollo”.

El ‘leit motiv’ del Bideratu Berria, añade la Orden, es doble. Por un lado (como no podía ser otra manera), evitar cualquier interferencia en la compatencia. Y, por otro, facilitar que ese tránsito del agobio a la viabilidad sea rápido y contemple -y esto es importante- un esfuerzo por parte de todos. Esto es, que las empresas auxiliadas se esfuercen. Así, quien las pida, deberá ‘desnudarse’ y comprometerse a apretarse el cinturón mediante un plan de reestructuración serio.

Con esos mimbres se ponen en marcha las ayudas, que consideran subvencionables los costes derivados de las medidas dirigidas a “la reorganización y racionalización de las actividades de las empresas para hacerlas rentables, tales como, entre otras, la reducción o el abandono de las actividades deficitarias, la reestructuració de aquéllas cuya competitividad pueda ser restablecida o la diversificación hacia nuevas actividades rentables”.

Beneficiarios

El bideratu Berria está concebido para lo que, bajo criterios europeos, se entiende por pyme. Esto es, que emplee a menos de 250 personas, que su volumen de negocio anual no supere los 50 millones de euros, o que su balance no rebase los 43 millones.

El artículo 6 de la norma se refiere a una serie de requisitos de los beneficiarios que el Consejo Económico y Social Vasco solicito, sin éxito, al departamento de Tapia que eliminara para no dejar fuera del programa a las pymes más pequeñas.

El texto dice asi: “Para ser beneficiarias las solicitantes deberán reunir, durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud de las ayudas, al menos dos de las circunstancias siguientes: a) que el número medio de personas empleadas durante cada ejercicio sea superior a cuarenta; b) que el total de las partidas del activo supere 1,5 millones de euros y c) que el importe neto de su cifra anual de negocios supere los 3 millones de euros”.

En su necesario dictamen, cuando se le presentó (el 10 de abril de este año) el proyecto de orden de la consejera, el CES fue muy claro en este asunto. “En un contexto de tejido empresarial como el de Euskadi, que se compone en su mayor parte de microempresas, (los condicionantes) suponen excluir a la inmensa mayoría de las empresas y limitar las ayudas a un número reducido de las mismas, únicamente aquellas pyme de mayor tamaño”.

“Mientras las Directrices comunitarias permiten considerar como beneficiarias de las ayudas a la totalidad de empresas que cumplan con la citada definición de pyme, la Orden opta por limitar el acceso a las ayudas únicamente a aquellas que cumplen con unos determinados requisitos adicionales”, subrayó el organismo presidido por Francisco José Huidobro.

Acreditar la crisis

Además, se ha de acreditar que se atraviesa una crisis real, lo que se entenderá cuando las empresas “sean incapaces, mediante sus propios recursos financieros o con los que estén dispuestos a aportar sus accionistas y acreedores, de enjugar pérdidas que la conducirán, de no mediar una intervención exterior,a su desaparición económica casi segura a corto o medio plazo”, añade la orden.

El necesario plan de reestructuración (siempre oboligatorio), que deberá contar en todos los casos con el aprobado de los trabajadores, deberá tener la duración más breve posible y “permitir que se restablezca la viabilidad de la empresa en un periodo razonable, partiendo de hipótesis realistas en lo que se refiere a las condiciones futuras de explotación”, dice el texto. La empresa se deberá comprometer también a no aumentar la producción durante la vigencia del plan.

Anticipos reintegrables

Las ayudas a conceder se materializarán a través de anticipos reintegrables y se otorgarán bajo los principios de publicidad, concurrencia y objetividad, en función del momento en que el expediente esté completo sin utilizar la técnica concursal. Esto es, el primero que llega y completa el expediente con todo en regla, se las lleva. Y el silencio administrativo (cuando nadie contesta a la solicitud) será en este caso positivo. El plazo para resolver los expedientes está fijado en tres meses.

El importe de ese impulso financiero podrá alcanzar el 50% del coste total de las medidas de reestructuración incluidas en el plan, hasta un máximo de un millón de euros (y esto es también esencial) “siempre que la beneficiaria de las ayudas contribuya en la misma proporción con sus propios recursos a la financiación de aquéllas, incluida la venta de activos que no sean indispensables para la supervivencia de la empresa, o mediante financiación externa obtenida en condiciones de mercado”.

En definitiva, por cada euro que llegue de Lakua, la socorrida deberá aportar otro. El importe y la intensidad de la ayuda deberán limitarse a los costes de reestructuración estrictamente necesarios para permitir la reestructuración en función de las disponibilidades financieras de la empresa, de sus accionistas o del grupo empresarial del que forme parte.

El pago

¿Cómo se devuelven las ayudas? Tras un año de carencia, los reintegros de los anticipos realizados tendrán la consideración de carácter fijo y se harán efectivos periódicamente, durante cinco años, en una cuenta de la Tesorería general del País Vasco.

El primer pago se hará efectivo en el segundo año siguiente al del ejercicio en que se produce la finalización del plan de reestructuración y el resto consecutivamente hasta el quinto año. El importe será reintegrado a razón de una quinta parte del mismo, en dos reintegros anuales, la mitad en el mes de febrero y el otro 50%, en julio.

El contenido del Plan de Reestructuración

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Las solicitantes, además de cumplimentar la instancia de solicitud, deberán adjuntar un Plan de Reestructuración en el que se incluyan al menos los datos siguientes:
a)
Evolución de la empresa en los últimos años y situación actual.
b)
Estudio de los distintos factores que han llevado a la empresa a la situación de crisis
c)
Análisis de las distintas hipótesis de evolución del mercado resultantes del estudio de mercado.
d)
Evaluación de las consecuencias económicas y sociales, a nivel regional o nacional, de la desaparición de la empresa.
e)
Propuesta de un Plan Estratégico que incluya las distintas medidas de reestructuración previstas y de sus costes respectivos.
f)
Calendario de aplicación de las distintas medidas y plazo para la ejecución completa del plan de reestructuración.
g)
Descripción detallada de las medidas financieras a aplicar, en la que se incluyan los compromisos financieros de los accionistas de la empresa (aportaciones de capital, condonaciones de deudas, préstamos, garantías y otras formas de aportación de recursos.
h)
Previsión de las cuentas de resultados para los cinco años siguientes con estimación de la rentabilidad de los fondos propios y análisis de sensibilidad a partir de varias hipótesis.
i)
Comparar la situación de la empresa tras realizar el plan de reestructuración con la situación de la empresa si no lo llevara a cabo.
j)
Acuerdo laboral para la ejecución de las medidas establecidas en el plan de reestructuración, especialmente en el supuesto de que las mismas contemplen una reducción de plantilla.
k)
Compromiso de no reparto de dividendos una vez concedida la ayuda y durante el periodo de ejecución del plan de reestructuración.
l)
) Compromiso de que una vez concedida la ayuda y durante tres años desde esa fecha la empresa solicitará al Gobierno Vasco una autorización previa en el caso de una transmisión de acciones a terceras partes que implique un cambio de control.
m)
Compromiso de abstenerse de adquirir participaciones en otras empresas durante el periodo de reestructuración, salvo cuando ello resulte indispensable para garantizar la viabilidad a largo plazo del beneficiario en mercados existentes o nuevos.
n)
Compromiso de que se abstengan de dar publicidad al apoyo estatal como una ventaja competitiva al comercializar sus productos y servicios.
ñ)
Detallar si se cuenta con un Plan de igualdad o con certificados de entidad colaboradora en igualdades de oportunidades entre mujeres y hombres así como, protocolos contra el acoso sexista, medidas de conciliación de la vida laboral y familiar, etc....
Así mismo, deberán presentar
:
a)
Escritura de constitución de la empresa, así como de los estatutos debidamente inscritas en el registro competente, y de sus modificaciones posteriores.
b)
Tarjeta de identificación fiscal.
c)
Poder de representación de la persona solicitante.
d)
Cuentas Anuales Auditadas de los dos últimos ejercicios o, en su defecto, de las dos últimas declaraciones del Impuesto de Sociedades.
e)
Declaración responsable describiendo los bienes o derechos que componen los activos de la empresa, estén o no afectados al proceso de producción, con la valoración actualizada, de acuerdo con los criterios generales de valoración, y detalle de las cargas que soportan.

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