El Gobierno Vasco lamenta la «deriva» de la empresa y critica la mala gestión de Cata

Califica el planteamiento de CNA de «mala noticia para un proyecto que había generado ilusión» y pide a Parladé que actúe con «transparencia»

J. D. A. SAN SEBASTIÁN.

La cúpula de Edesa Industrial también se reunió ayer con el Ddepartamento de Desarrollo Industrial del Gobierno Vasco. Parladé y su equipo estuvieron con el gabinete de Arantxa Tapia después de sentarse con el comité de empresa de Edesa Industrial. Y, a tenor del mensaje lanzado después por el Ejecutivo, el planteamiento de CNA resultó poco menos que decepcionante para el gabinete de Tapia, quien ya se confesó en estas páginas «defraudada» por la firma catalana.

«El Gobierno lamenta que el proyecto inicial adquiera esta deriva», sentenció el Gobierno, que criticó la decisión de reducir la plantilla a menos de la mitad como vía de 'salvar' la empres. El departamento de Tapia dejó claro que la idea de Cata supone «la práctica desaparición de la planta productiva» de Garagartza, lo que, a su vez, «representa, sin duda, una mala noticia para un proyecto que había generado ilusión en Euskadi». El Gobierno Vasco -añadieron fuentes oficiales de la consejería- es consciente y conocedor de las dificultades financieras a las que se enfrenta esta empresa, pero además de dichos problemas, entiende que el grupo CNA no ha estado a la altura en la gestión del proyecto». Todo un mensaje a Jorge Parladé a los gestores de Edesa Industrial, que en apenas tres años han endeudado a la firma en cien millones en total.

Así, Tapia, pidió a la dirección de la catalana «que actúe con transparencia y responsabilidad hacia el conjunto de trabajadores, de los proveedores así como de las entidades financieras que han tratado de colaborar con el proyecto». El Ejecutivo espera «que el plan se ajuste a la realidad y se haya medido con el rigor suficiente».

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