El Gobierno Vasco descarta formar parte de una negociación sobre el futuro de Fagor CNA

La responsable de Industria del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, durante una visita a Fagor CNA
La responsable de Industria del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, durante una visita a Fagor CNA / Morquecho

Los sindicatos presentes en Edesa Industrial cargan contra Cata tras la pretensión de la firma de recortar la plantilla en Euskadi hasta un 62%. Los trabajadores quieren sentar en la mesa al Ejecutivo y a Fagor S Coop, propietaria de la marca

JULIO DÍAZ DE ALDASAN SEBASTIÁN.

La compleja situación que atraviesa Edesa Industrial se enredó ayer un poco más, si cabe, al acusar el comité de empresa (LAB y ELA) a CNA Group, propietaria del fabricante de electrodomésticos arrasatearra, poco menos que de haberles ocultado información, cuando no de haberles engañado, en la reunión que, para conocer el estado real de la firma y los eventuales planes de viabilidad manejados por la catalana, mantuvieron ambas partes el jueves.

Lo que sí ha quedado claro es el compromiso de los representantes de los trabajadores para intentar «incluir en la mesa de reuniones del Plan de Viabilidad a la Corporación Mondragón y a representantes del Gobierno Vasco», según el acta de aquel encuentro. Esa alusión a la Corporación hace referencia en realidad a la cooperativa de cooperativas Fagor S Coop, que es la propietaria de las marcas Fagor y Aspes, enseñas por las que cobra un canon anual a Edesa Industrial.

Las cifras

62%
de recorte de plantilla
62%
es el peor escenario de entre los planteados por CNA para Edesa Industrial, que hoy ocupa a 350 personas.
51
millones de euros es la deuda bancaria que acumula la filial vasca de Cata, que negocia una refinanciación con sus acreedores.

Según ha confirmado , el comité ya ha trasladado de manera informal al departamento de Arantxa Tapia su intención de establecer una relación más estrecha en busca de soluciones a los problemas que atraviesa la firma. Pero, del mismo modo, el Gobierno ha dejado claro a los sindicatos que no tiene inconveniente en reunirse con el comité para recabar sus impresiones o analizar sus necesidades, pero que ahí acabará por ahora su papel en la crisis que sufre la empresa de electrodomésticos.

Y es que, detallaron ayer fuentes oficiales del gabinete de la consejera Tapia, «lo que no va a hacer el Gobierno es entrar en una mesa de negociación con empresa y comité que, evidentemente, no le corresponde». «No tenemos nada que negociar, y el Ejecutivo no va a participar en esa relación triangular», añadieron.

Las misma fuentes insistieron en que «como es habitual», el Departamento de Desarrollo Económico «no tiene ningún inconveniente en mantener una relación bilateral pero independiente con unos y otros». De hecho, según ha sabido este diario, es más que previsible que la próxima semana se produzca una reunión entre el Ejecutivo y los trabajadores de Edesa Industrial.

La negativa a formar parte de una eventual negociación sobre el futuro de la filial vasca de CNA se producirá también en el caso de Fagor S Coop, que, en buena lógica, mantendrá que tiene un contrato en vigor con la catalana que habrá de cumplirse. La apelación a esta cooperativa esconde la necesidad de Cata de aligerar el compromiso adquirido en su día, ya que la empresa puede usar esas marcas siempre que mantenga en activo en Euskadi una plantilla de al menos 350 personas. Cabe recordar que la aspiración de CNA es dejar la compañía en 130 personas.

'Hachazo'

Tras la cita del jueves, la compañía pilotada por Jorge Parladé dejó claro que su hoja de ruta pasa, básicamente, por dar un 'hachazo' de hasta el 62% a la plantilla y a la actividad industrial en Euskadi, que quedaría reducida a ollas y calentadores. Sin embargo, los sindicatos solo hablaron de «reestructuración» y de que la empresa se había comprometido a retirar un ERE de 30 despidos.

Pues bien, ayer, en un nuevo y escueto comunicado, el comité expresó su «absoluto rechazo a la decisión de la dirección», ya que, subrayaron los representantes de los trabajadores, «no se corresponde con lo expuesto en la reunión que mantuvimos con ellos». «No es para nada un buen punto de partida que se juegue de esta manera con el futuro de 350 personas», subrayaron. Sin querer entrar en polémicas, fuentes oficiales de CNA Group explicaron también ayer a este periódico que en aquella reunión «sí que se explicaron con claridad suficiente las grandes líneas del plan».

En lo que no hay dudas (sobre todo, porque el comité de empresa publicó ayer parte del acta del encuentro con la compañía) es en que CNA retirará el ERE de extinción (despidos) presentado ante las autoridades de Trabajo del Gobierno Vasco para los 30 empleados del área de lavadoras. Un gesto lógico, toda vez que lo que pretende la catalana es un tijeretazo muchísimo más intenso.

Enfado de la alcaldesa

El misil a la actividad industrial lanzado por CNA Group, disfrazado de plan industrial o de viabilidad, no hizo sino enervar al extremo a la alcaldesa de Arrasate-Mondragón, María Ubarretxena, quien recordó ayer que «las últimas noticias sobre Edesa Industrial son inaceptables».

La regidora cargó contra la compañía catalana, de la que criticó sin contemplaciones su oscurantismo y falta de diálogo con el pueblo que acoge a la empresa. «Una vez más, hemos conocido por los medios de comunicación que todo apunta a que la verdadera intención de la empresa no es otra que cerrar la planta de Arrasate (en referencia a Garagarta)», denunció, enfadada, la alcaldesa, que recordó que el Ayuntamiento «trabajará a favor de los derechos de los trabajadores».

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