Gobierno Vasco y cooperativas, a punto de consensuar la nueva ley que regulará el sector

La consejera María Jesús San José, durante la jornada sobre cooperativas./EC
La consejera María Jesús San José, durante la jornada sobre cooperativas. / EC

La nueva norma pretende dotarlas de instrumentos similares al resto de empresas para competir en igualdad de condiciones

PILAR ARANGURENSan Sebastián

A falta de unos flecos, el Gobierno Vasco y las cooperativas de Euskadi han logrado un consenso respecto a la nueva ley que regirá un sector con gran importancia en el País Vasco. El Ejecutivo vasco puso en marcha una fase de consultas con los agentes del sector antes de elaborar el proyecto de ley que enviará posteriormente al Parlamento. Esta fase concluirá el próximo 6 de noviembre y según ha indicado este miércoles la consejera de Trabajo, María Jesús San José, en unas jornadas sobre el sector cooperativo, «el consenso es amplio y tan solo quedan por definir algunas cuestiones». La consejera se ha mostrado convencida de que se llegará a un acuerdo en cuestión de pocas semanas, con lo que espera poder remitir el texto al Parlamento en el segundo cuatrimestre de 2018.

La nueva ley pretende dotar a las cooperativas del necesario equilibrio entre flexibilidad operativa e identidad cooperativa. Es decir, por una parte se mantendrán las características propias que definen la identidad de una sociedad cooperativa, pero al mismo tiempo se les dotará de instrumentos similares al resto de empresas para competir en igualdad de condiciones. En definitiva y según ha señalado María Jesús San José, «será una regulación moderna que haga posible un cooperativismo de futuro y con futuro».

Puntos principales

La nueva ley reforzará el gobierno cooperativo en línea con las novedades del derecho societario en la materia y clarificará aspectos relativos a la responsabilidad de los socios en caso de rehúse de reembolsos y en supuestos de crisis empresarial.

Por otro lado, se reforzará la configuración de dos clases de cooperativas: las de vivienda y transportes, evitando que la práctica desfigure sus formas de hacer empresa cooperativa. También se clarifica el régimen de los socios en las cooperativas mixtas.

Respecto a los órganos sociales, se refuerza el carácter auto-organizativo de las cooperativas y se flexibilizan diversos aspecto en cuanto a la celebración de la asamblea general o posibilitar la existencia del Consejo Social o la Comisión de Vigilancia, ajustando las funciones de los órganos sociales.

Asímismo, se actualiza el régimen de responsabilidad y obligaciones de los administradores, en línea con las recientes modificaciones legales en el ámbito mercantil.

Respecto a la regulación del régimen económico con carácter general, se fortalece el patrimonio común cooperativo, su sostenimiento y la continuidad empresarial.

Aportaciones

Otro aspecto importante es que se clarifica el régimen de imputación de pérdidas en relación con la responsabilidad de los socios; que afecta singularmente en los supuestos de insolvencia de la cooperativa. De igual forma se clarifica la naturaleza inembargable de las aportaciones de los socios al capital social frente a acreedores personales o la reusabilidad de las aportaciones de los socios.

También se incrementarán las obligaciones de información con respecto de terceros no socios en las emisiones financieras y posibilitar con carácter general otro tipo de financiaciones. Esta es una cuestión primordial.

Además en el ámbito societario, se facilita el carácter autogestionario de las cooperativas para su funcionamiento más operativo. En este sentido, se han revisado los criterios de reembolso en caso de baja de los socios; la reducción del capital social o de la actividad cooperativizada; o la incorporación de la figura de los liquidadores no socios en situaciones determinadas de crisis societaria.

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