El Gobierno destaca el notable repunte del desempleo en Cataluña

Subraya que el número de parados ha crecido en esa comunidad autónoma lo mismo que en toda España por la inestabilidad política

J. D. A./D. V. SAN SEBASTIÁN.

Los datos de desempleo y afiliación del que, sin duda, fue un mal mes de noviembre para el conjunto de España se vieron ayer desplazados de los titulares por los correspondientes a Cataluña, donde el número de personas inscritas en los Servicios Públicos de Empleo aumentó en 7.391, por encima de los 7.255 registrados en toda España.

Esto es, el latigazo del paro fue más acusado en la comunidad catalana que en el conjunto del Estado. Un dato que no dejó pasar el secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo al dar cuenta de la estadística oficial: «Es el mayor aumento mensual de toda la serie histórica con la excepción de 2008 y 2009». En términos de afiliación, añadió, entre octubre y noviembre se han destruido 2.500 puestos de trabajo este año, cuando en 2016 se crearon 6.000. «Un saldo neto de 8.500 empleos menos, lo que constata una realidad ciertamente preocupante», dijo.

170.732
contratos indefinidos se firmaron en España en noviembre; la cifra más alta para ese mes en términos comparables, según Empleo.

También el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos, aludió al asunto catalán para asegurar que la tensión política que allí se registra «ha producido una quiebra en el patrón de comportamiento de la afiliación».

OCUPADOS La afiliación se apuntó, con 637.232 personas más, el mejor dato de la serie histórica tras el de 2005

Del mismo modo, la ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Dolors Montserrat, insistió en esta idea y cargó contra el Govern de Carles Puigdemont al asegurar que «solo un mal gobernante se dedica a dividir una sociedad y a generar incertidumbre». Circunstancia que, añadió, ha hecho que Cataluña pase de «ser líder en creación de empleo a invertir esa tendencia».

La patronal catalana, Foment del Treball, que rechazó que se deban generar «alarmismos», ligó también los malos datos de empleo al ambiente político que vive Cataluña y urgió a generar cuanto antes «un clima de estabilidad».

La sombra sobre Cataluña no llegó solo del departamento dirigido por Fátima Báñez. El Ministerio de Turismo explicó que prevé para este puente de diciembre una mejora en la ocupación hotelera respecto a 2016 en todas las comunidades autónomas, a excepción de Cataluña, donde se espera un descenso del 13%. La ocupación prevista en hoteles, alojamientos de esquí y casas rurales es del 64,3%, un 19,4% superior a las previsiones con respecto al pasado año y, además, 15 puntos mayor que la alcanzada finalmente en el puente de 2016, del 49,3%. En Cataluña, por contra, se espera una caída del 13%, hasta una ocupación del 56% frente a las previsiones del 65% en 2016. La ciudad de Barcelona aguarda un descenso de las reservas del 26,7 % y del 26% de la previsión de ocupación respecto a los datos recogidos en 2016. No obstante, las perspectivas de ocupación para la costa catalana son mejores que hace un año.

De vuelta al mercado laboral, la estacionalidad volvió a quedar patente en noviembre. Un mes en el que el fin de la temporada turística provocó el incrementó del paro registrado en el Estado hasta un total de 3.474.281 desempleados. Dato que desde el Gobierno trataron de suavizar, al resaltar que el alza fue inferior a las 24.841 personas de hace un año.

En cualquier caso, en tasa anual el número de ocupados creció en 637.232 personas. En este sentido, Mariano Rajoy resaltó que con estas cifras la creación de puestos de trabajo va «en la buena dirección» y que 2017 será el «mejor año para el empleo». E insistió en que el objetivo de su gabinete es alcanzar los 20,5 millones de ocupados en 2020 para recuperar así lo perdido durante la crisis. «Hay que crear más empleo y a tiempo completo. Se ha creado muchísimo, pero tenemos que ser capaces de abordar todos los aspectos que inciden en la calidad del empleo», subrayó.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos