Gipuzkoa defiende su bonificación de 334 euros a pensionistas y elude el cheque de Montoro

Vista de la concentración de protesta de los pensionistas este pasado lunes en los jardines de Alderdi Eder, en San Sebastián. / LUIS MICHELENA
Vista de la concentración de protesta de los pensionistas este pasado lunes en los jardines de Alderdi Eder, en San Sebastián. / LUIS MICHELENA

Las Haciendas vascas son las únicas que otorgan ayudas fiscales especiales a mayores de 65 años. En la Campaña de la Renta de 2015, 73.226 guipuzcoanos se ahorraron más de 42 millones de euros por esas deducciones fiscales

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABA

Las calles llevan varias semanas que no paran de hablar. Los pensionistas las han tomado y reclaman a viva voz que el incremento del 0,25% en sus prestaciones en año más les parece, cuando menos, ridículo, cuando el IPC subió un 1,6% el pasado curso. El debate ha escalado en posiciones en el orden de prioridades de las distintas administraciones y el Gobierno central ha tratado de apaciguar hasta cierto punto el fervor con el anuncio de un 'cheque fiscal' para las personas de edad más avanzada. Una medida esbozada por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, de la que apenas conocemos el trazo grueso y que, a bote pronto, apenas ha alterado a la Haciendas forales vascas. Podríamos decir que si de algo ha servido el anuncio de Montoro, ha sido para que las mismas pongan en valor las bonificaciones fiscales a mayores de 65 años que llevan un buen puñado de años aplicando en el IRPF.

«Cuando presenten la medida y la conozcamos con más detalle podremos plantearnos si sería positivo aplicarla o no», señala a DV el departamento de Hacienda y Finanzas de la Diputación de Gipuzkoa. De momento, lo que se conoce es que el Gobierno central está diseñando una especie de prima fiscal para todos los contribuyentes que ronden los 80 años. El ministro Montoro estima que aproximadamente a esa edad el gasto que soportan estas personas -atendiendo a enfermedades, dependencia...- es importante por lo que se puede contemplar una ayuda universal en forma de cheque de 100 euros al mes. Una especie de impuesto negativo similar al que beneficia desde 2015 a las familias numerosas o a cargo de dependientes.

Pero esta medida compensatoria no debería eclipsar la realidad actual que muestra como en el Estado apenas existen deducciones en el IRPF para los contribuyentes de mayor edad. Una situación que es distinta en Euskadi, donde las Haciendas forales aplican desde hace un buen puñado de años bonificaciones a las personas mayores de 65 años en sus declaraciones de la Renta.

Hasta 612 euros

Así, la norma recoge que «por cada contribuyente de edad superior a 65 años, se aplicará una deducción de 334 euros en el IRPF siempre que tenga una base imponible igual o inferior a los 20.000 euros». Esto es, en los tres territorios vascos se benefician de esta medida los contribuyentes que menor poder adquisitivo tienen. Además, los contribuyentes mayores de 65 años con una base imponible superior a 20.000 euros e inferior a 30.000 se aplican una deducción de 334 euros menos el resultado de multiplicar por 0,0334 la cuantía resultante de minorar la base imponible en 20.000 euros.

Pero no solo eso, ya que en el caso de los contribuyentes mayores ya de 75 años, la deducción en la Renta asciende hasta los 612 euros para los que tengan una base imponible (BI) inferior a 20.000 euros. Para el tramo de entre 20.000 y 30.000 euros también se contempla una bonificación similar a la explicada para los mayores de 65.

El coste fiscal para las Haciendas vascas y, en consecuencia, el ahorro para los contribuyentes de más edad es cada año mayor. Así lo refleja la evolución de las deducciones aplicadas que presenta cada ejercicio el fisco foral. Así, en la campaña de la Renta de 2015 -últimos datos cerrados que se conocen- se beneficiaron de esta bonificación para mayores de 65 años 73.226 contribuyentes, que obtuvieron un ahorro de 42,04 millones.

En los últimos años, eso sí, la deducción para mayores de 65 años ha sufrido distintas reformas. En 2011, la bonificación estaba dotada con 326 euros para los contribuyentes mayores de 65 años y con 596 para los mayores de 75. En ese ejercicio se beneficiaron 83.904 personas de la deducción y se ahorraron 47 millones de euros. Sin embargo, en ese curso se introdujo una limitación para que la bonificación dejase de ser universal y solo se aplicase en su totalidad a las bases imponibles de menos de 20.000 euros. Precisamente, ese concepto de universalidad es el que algunas voces critican del 'cheque fiscal' que plantea Montoro.

La segunda modificación llegó con la última reforma fiscal pactada entre PNV, PSE y PP y que se aprobó en 2013. Entonces se revisaron las cuantías bonificables, pasando de los 326 euros a los 334 en el caso de los mayores de 65 años, y de los 596 a los 612 en el caso de los mayores de 75. De momento, no parece que en la negociación de la nueva reforma fiscal en la Juntas de Gipuzkoa se pueda incluir alguna medida similar a la que comienza a diseñarse en el Estado. Al menos, el PP de Gipuzkoa, a consulta de este medio, avanza que no prevé incluir ninguna propuesta en este sentido.

Solo Aragón y Canarias

Así, haciendo balance de los últimos diez años (periodo 2005-2015), la deducción por edad ha ahorrado a los contribuyentes mayores de 65 años -en un porcentaje muy alto, pensionistas- un total de 417 millones en sus declaraciones de IRPF.

Por otro lado, al margen de las Haciendas forales, apenas hay provincias en el Estado que hayan incluido en los últimos años algún tipo de deducción fiscal solo por edad en el IRPF. En Aragón, por ejemplo, existe una deducción de 75 euros a mayores de 70 años con base imponible inferior a 23.000 euros. En Canarias, a su vez, cada contribuyente mayor de 65 años dispone de una deducción de 120 euros.

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