Gipuzkoa ahonda su déficit recaudatorio a las puertas de la nueva Ley de Aportaciones

Los diputados generales de los tres territorios a su llegada al último Consejo Vasco de Finanzas./MIKEL ARRAZOLAGráfico
Los diputados generales de los tres territorios a su llegada al último Consejo Vasco de Finanzas. / MIKEL ARRAZOLA

En 2018 se quedará a más de 70 millones de lo que le corresponde derivar al Gobierno Vasco. El Fondo General de Ajuste ha engordado un 25% ante la petición de corrección de las Haciendas alavesa y guipuzcoana

ALEXIS ALGABASAN SEBASTIÁN.

«Puede seguir así un poco más», apuntó en diciembre del pasado año el consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, cuando se le cuestionó sobre el retraso en la puesta de largo de la nueva Ley de Aportaciones. «No podemos esperar más», explicaron en el pasado Consejo Vasco de Finanzas (CVF) los diputados generales y de Hacienda de Gipuzkoa y Álava. Así se fraguó el compromiso alcanzado entre territorios y Gobierno Vasco para que la nueva norma vea la luz durante 2018. Y es que, lejos de autocorregirse el problema, el agujero parece volver a ampliarse y la recaudación tanto de Gipuzkoa como de Álava se quedará el próximo año a una mayor distancia de la aportación que deberían realizar según corresponde al coeficiente de la ley prorrogada desde 2011. En lo que corresponde a nuestro territorio, se prevé que en 2018 se quede a alrededor de 71 millones de euros de los fondos que debería destinar a contingencias comunes, esto es, al fondo compartido que controla el Ejecutivo vasco.

Parecía que la recuperación económica y los pequeños retoques en el coeficiente horizontal que se hacen anualmente iban camino de reducir casi a la mínima expresión el déficit que curso tras curso registra la Hacienda foral en su entrega al Gobierno Vasco y que llegó a ser de hasta 148 millones en 2012. Pero cuando daba la sensación de caer por debajo de los 60 millones (este año, el desvío previsto se sitúa en torno a los 54 millones), el nuevo año traerá, en principio, un estirón que alcanzará los 70,7 millones de euros.

Expliquemos con detenimiento de dónde proceden esos millones y que, en ningún caso supone que Gipuzkoa recaude menos de lo previsto. Según los coeficientes horizontales previstos para el próximo año, la Hacienda guipuzcoana tendrá que aportar el 33,19% del total recaudado que a los tres territorios les toca entregar al Ejecutivo vasco. Lakua, atendiendo a la previsión recaudatoria de las Haciendas forales, aplica el coeficiente vertical, es decir, calcula el 70,04% del total que será la cuantía que deberá terminar en sus arcas y con la que cubrirá sus competencias y contingencias. En 2018, esa cifra se eleva hasta los 9.523,3 millones de euros.

Pues de esos millones, el 33,19% le corresponde entregarlo a Gipuzkoa, aunque su peso económico no le permita cubrir esa contingencia con el 70% de su recaudación. Así, si el próximo año a la Hacienda foral le corresponde aportar 3.160,8 millones, si se aplicara que solo se pueden destinar el 70% de los ingresos a ello apenas se alcanzarían los 3.090 millones, es decir el 97,76% del total previsto.

Tres décimas más

Eso supone un paso atrás importante, ya que se espera que en este 2017 el cierre recaudatorio permita a Gipuzkoa cubrir con recursos propios el 98,33% del coeficiente asignado. Más de medio punto menos en ese cumplimiento que es consecuencia directa de la revisión en el coeficiente horizontal que ha pasado del 32,89% en 2017, al 33,19% en 2018. Dicho coeficiente establece cuánto aporta cada diputación del 70% que debe recibir el Gobierno y que se calcula principalmente en base al peso de la economía de cada territorio.

El coeficiente horizontal de Gipuzkoa ha aumentado tres décimas, lo que apremia la firma de la nueva Ley

Bizkaia no solo llega al 100% de su aportación sino que alcanza el 102,5%, lo que le libera 100 millones

Esas tres décimas de más conllevan alejarse del objetivo y dejan también un coeficiente para Gipuzkoa mayor que el establecido en la propia Ley de Aportaciones que sigue en vigor, la de 2007 y que establece los siguiente pesos relativos: Álava el 16%, el 33,06% para Gipuzkoa y el 50,94% para Bizkaia.

Curiosamente, el territorio que lidera Unai Rementeria será el que vea reducirse en mayor grado ese porcentaje de aportación, ya que el próximo ejercicio su coeficiente se reduce hasta el 50,37%, lo que provoca que su cobertura no solo alcance el 100% de lo que le correspondería, esto es 4.796,9 millones de euros, sino que lo sobrepasará hasta alcanzar el 102,47%, o lo que es lo mismo, los 4.915,4 millones. Eso sí, el Gobierno Vasco solo le exige cumplir con su parte y destinar una cuantía limitada de lo restante al Fondo de Ajuste que comparten las cuatro instituciones para lograr que todas las Haciendas puedan cubrir, al menos, el 99% de la aportación prevista.

En total, Bizkaia aporta 19 millones a ese fondo del que no recibirá ni un euro, pero aun así, le sobrarán alrededor de 100 millones que se quedarán en sus arcas para sus inversiones o gastos. Ese es, finalmente, el quid de la cuestión de las quejas y los sinsabores alaveses y guipuzcoanos, que en la última década han visto como ha sido una constante año tras año ese reparto mal equilibrado y que ha favorecido siempre a los mismos. Por ello, y ante la proximidad de otro desequilibrio tan pronunciado, han impulsado -también a petición de las Juntas Generales de ambos territorios- la firma de un compromiso para que una nueva norma se pueda aprobar el próximo año y entre en funcionamiento ya para el curso 2019.

La salvaguarda

Pero como se ha comprobado en los últimos años, los compromisos alcanzados en el CVF para renovar la Ley de Aportaciones en un plazo concreto no han terminado de acelerar el proceso de la manera en la que han querido alaveses y guipuzcoanos. Por ello, y ante otra posible demora o falta de concreción sobre la fecha concreta para su puesta de largo, ambas diputaciones forzaron otro compromiso adicional en forma de medida correctora para que no se repita en ningún ejercicio la posiblidad de que alguna hacienda se quede por debajo del 99% de la aportación prevista.

Ese compromiso -que ya fue requerido por Gipuzkoa el pasado diciembre tras aplazarse la publicación del borrador de la Ley- lleva a que el Fondo de Ajuste se refuerce con más recursos, una eventualidad que ya se vivirá de cara al próximo año. Habitualmente, dicho fondo rondaba los 100 millones de euros (101,3 concretamente en 2017), pero para 2018 su cuantía asciende hasta los 125 millones, esto es, casi un 25% más para reforzar esa aportación y que tanto Álava como Gipuzkoa alcancen el 99% del coeficiente asignado.

Según el informe del último CVF, Gipuzkoa recibirá 59 millones netos de ese fondo -se lleva, oficialmente, 71,4 millones, pero su aportación al mismo es de 12,4-, y Álava se llevará 47,5 millones limpios -aporta 6,1 y se llevará 53,6-. Ambos territorios confían en que este sea el último ejercicio en el que el Fondo de Ajuste tenga que jugar un papel tan decisivo.

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