Gimeno trata de boicotear el consejo que hoy le destituirá de la cúpula de El Corte Inglés

El presidente del grupo, que no acudirá al órgano ejecutivo, avisa de que impugnará la reunión en la que nombrarán a Nuño de la Rosa como sustituto

JOSÉ M. CAMARERO MADRID.

El Corte Inglés vive hoy un nuevo capítulo en la pugna empresarial dotada con tintes familiares, en el que previsiblemente caerá el presidente del grupo, Dimas Gimeno, después de casi cuatro años al frente de la compañía. El consejo de administración de la corporación se reunirá para tratar un único punto del día: la propuesta de cese y nombramiento del primer ejecutivo de la distribuidora. Y aunque no todos los consejeros validarán la destitución de Gimeno, la mayoría es lo suficientemente amplia como para que las hermanas Marta y Cristina Álvarez Guil consigan desterrar del puesto a su primo.

De los diez miembros que forman parte del consejo, siete ya se han mostrado a favor de la destitución de Gimeno. Además de las hermanas Álvarez Guil -hijas adoptivas del anterior presidente, Isidoro Álvarez, fallecido en 2014-, apoyan este cese los dos consejeros delegados del grupo, Víctor del Pozo y Jesús Nuño de la Rosa, que fueron quienes solicitaron la convocatoria de este consejo extraordinario. También se encuentran en este grupo Paloma García Peña, la representante de Cartera Mancor, sociedad que tiene un 10% del accionariado, según fuentes cercanas a la empresa; y los consejeros históricos Florencio Lasaga y Carlos Martínez Echavarría. Solo faltan por pronunciarse el inversor catarí, Al Thani, quien adquirió en el verano de 2015 un 10% de la firma, con la posibilidad de incrementar esa participación al 14% a medio plazo; y el independiente Manuel Pizarro, expresidente de Endesa, entre otros cargos.

La destitución parece garantizada incluso aunque el propio Dimas Gimeno no se presente en el consejo de administración, tal y como anticipó ayer en una entrevista a 'Expansión'. El aún presidente no sólo no acudirá, sino que además tiene previsto impugnarlo «a través de una demanda». Gimeno anticipa que seguirá «batallando», aunque admite implícitamente que tendrá que hacerlo ajeno en un principio a la presidencia para que El Corte Inglés salga a Bolsa, para mejorar el gobierno corporativo de la firma y para dotarle de una mayor transparencia en aspectos claves como la investigación por la adjudicación del servicio de seguridad del grupo. Todos estos temas quiere tratarlos en un nuevo consejo de administración, solicitado para el 12 de julio, apenas un mes antes de la junta de accionistas que debe ratificar todos los cambios que se realicen.

Para Gimeno se trata de una pugna meramente personal y no empresarial. «La empresa va a pasar de una situación mala a otra infinitamente peor», indica el presidente. Sostiene que durante estas últimas semanas en las que el núcleo duro e histórico de El Corte Inglés -formado por las hermanas Álvarez Guil y los consejeros delegados- ha intentado despojarle del cargo, «no han querido» negociar su salida. Lo único que buscarían sus primas es «quitar al presidente a toda costa».

El presidente, que asumió el cargo tras el fallecimiento de Isidoro Álvarez, después de que le nombrara director general un año antes de su muerte, desvela que su tío «jamás quiso que sus hijas participaran en la gestión» de la empresa, porque no tenían puestos relevantes ni pertenecían al consejo ni al patronado de la Fundación Ramón Areces, que ostenta más de un 37% del accionariado de El Corte Inglés.

Si la propuesta de cese sale adelante, el consejo de la compañía nombrará hoy mismo al nuevo presidente de la firma. Todas las miradas apuntan a uno de los dos consejeros delegados, Jesús Nuño de la Rosa, quien accedió al consejo en marzo del año pasado después de haber dirigido Viajes El Corte Inglés durante casi dos décadas. Nuño de la Rosa se convertiría en la opción que podría pacificiar las luchas entre las familias propietarias de los grandes almacenes.

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