«Somos una fuerza de creación de empleo y riqueza en este país»

La Confederación de Cooperativas celebra que la futura ley le considere 'agente social' mientras Mondragón agradece la «cercanía» del Ejecutivo

J. D. A. SAN SEBASTIÁN.

La futura Ley de Cooperativas de Euskadi incorpora alguna novedad que, sin duda, removerá el terreno socioeconómico en el País Vasco. El texto elaborado por el Gobierno Vasco «codo con codo» con el sector, como explica la consejera San José, reconoce en su artículo 145 a la Confederación de Cooperativas de Euskadi (Konfekoop) como «agente social».

Una definición que para el común de los mortales hace referencia a los sindicatos y la patronal. El texto maneja esa indefinición de manera consciente y, según el propio Ejecutivo, lo que realmente hace es «abrir un debate». Ese debate llegará, sin duda. De entrada, porque la norma no aclara si la Confederación actuaría del lado de las empresas o del de los trabajadores, pues los cooperativistas son ambas cosas a la vez.

El viceconsejero Azkue reconoce que el debate será «intenso» e, incluso, que la idea ya fue rechazada en 2016 por el CES vasco en uno de sus dictámenes. «Para nosotros sí debe ser un agente social en determinadas mesas; en el consejo de la Spri, están y en Osalan, también», dice, para añadir que «si me preguntan por la Mesa de Diálogo Social, to creo que no». La inclusión como agente social ha sido una propuestas de las propias cooperativas.

Sea como fuere, la presidenta de la Confederación de Cooperativas de Euskadi, Rosa Lavín, no esconde su satisfacción por el resultado del anteproyecto, en cuya elaboración Konfekoop ha colaborado de manera muy activa. Y respecto a ese artículo 145, señala que «las cooperativas vascas son una fuerza de creación de empleo y riqueza económica y social en este país».

Así las cosas, añade Lavín, «deben contar con presencia e interlocución en los ámbitos de consulta y decisión de los organismos de representación institucional en materias como empleo, economía, educación o políticas sociales».

La máxima responsable de Konfekoop (que con 1.100 cooperativas asociadas, lo que supone un 7% del PIB del País Vasco, representa al 95% del sector en Euskadi) afirma que «solo de este modo podremos asegurar que se contempla, reconoce e integra en nuestro ecosistema institucional la visión del movimiento cooperativo vasco». «Debemos hacer valer nuestra voz y asegurar que está presente», añade en declaraciones a este diario.

Como no podía ser de otra manera, el Gobierno Vasco se ha apoyado y ha trabajado de la mano de la Corporación Mondragón en la elaboración de su anteproyecto. Lejos de esconderlo, la consejera San José pone en valor esa colaboración y trabajo compartido, que se han prolongado durante más de un año.

El grupo presidido por Íñigo Ucín explica tambien a DV que hace una «valoración positiva del proceso seguido hasta la fecha». «El Gobierno ha estado muy cercano al sector, sensible a sus propuestas, en un marco de flexibilidad y adaptación», añaden desde la Corporación.

Mondragón resalta que la ley vigente es de 1993 (hace 25 años) y que desde entonces «se han vivido nuevas experiencias, incluida una profunda crisis, que recomendaban una actualización incorporando los aprendizajes de los últimos años y la adaptación a los tiempos».

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