El fondo público-privado vasco para la inversión en empresas estratégicas se retrasa a 2019

Arantxa Tapia y su equipo acuden a dar cuenta de los presupuestos de su departamento para 2018./IREKIA
Arantxa Tapia y su equipo acuden a dar cuenta de los presupuestos de su departamento para 2018. / IREKIA

Tapia pone en valor el presupuesto de su departamento, que sin contar con el impacto de los ritmos de la 'Y Vasca' crecerá un 4,7% en 2018

JULIO DÍAZ DE ALDAVITORIA.

El fondo de inversión público-privado para apoyar y arraigar a empresas estratégicas de Euskadi -telegrafiado ya en 2016 por el lehendakari, Iñigo Urkullu- no termina de arrancar. Si el pasado mes de enero la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras estimó en sede parlamentaria que el vehículo empezaría a funcionar a finales de este año, la propia Arantxa Tapia corrigió ayer el tiro para explicar que el instrumento arrancará no antes de comienzos de 2019.

Ese fondo, que nada tiene que ver, matizo la consejera, con los que la Diputación de Bizkaia promueve en el marco de la reforma fiscal pactada entre PNV y PSE en los tres territorios, busca ser un un ancla y un pulmón financiero para compañías importantes para el país. Firmas medianas o grandes -en principio, «no tanto cotizadas», aseguró Tapia- que necesitan un impulso para crecer, ganar tamaño o abordar algún proyecto importante.

El fondo tendrá, según detalló la consejera, una participación pública minoritaria, pues el grueso del capital será aportado por agentes privados. «Estamos analizando el proyecto en profundidad, y viendo si actores como las EPSV vascas, las fundaciones de las cajas de Kutxabank, entre otros, estarían dispuestos a entrar», afirmó Tapia.

Según ha podido confirmar de fuentes del mercado, aún quedan algunas lagunas sobre qué forma jurídica tendría el fondo o en qué condiciones podría entrar en el mismo la parte privada. Los esfuerzos del Gobierno Vasco para impulsar el proyecto no han sido pocos, aunque de momento imperan las dudas. Arantxa Tapia reconoció que los planes, a día de hoy, pasan por que «para principios de 2019 se empiecen a levantar los fondos» de este vehículo.

Más industria

Dejando de lado el apartado derroviario (que, es verdad, se lleva la parte del león de los 889 millones planificados para el departamento y que depende del ritmo de ejecución de las obras), la consejera Tapia resaltó ayer que el presupuesto de 2018 crece un 4,7%, con partidas como la de Tecnología (150 millones) o desarrollo industrial y apoyo a emprendedores (103 millones), que aumentan más del 7%.

En un repaso en el que los grupos de la oposición hicieron de grupos de la oposición y el PSE de socio de Gobierno, Arantxa Tapia realizó un repaso somero de las cuentas, dentro de las que surgen algunas novedades interesantes.

Por ejemplo, la posibilidad de sacar adelante un programa Indartu 2 que, más allá del que hasta ahora se ha llevado a cabo (subvenciones a fondo perdido para zonas calificadas como desfavorecidas por la Unión Europea) se pueda ayudar a comarcas afectadas por la deslocalización de alguna empresa tractora. La letra pequeña de este instrumento, explicaron fuentes del departamento, está siendo contrastada con Bruselas para evitar después 'sustos' innecesarios.

Entre otros muchos capítulos, la consejera destacó de los presupuestos los 22,6 millones de euros previstos para apoyar la internacionalización o un nuevo plan de 5,8 millones concebido para impulsar la realización de doctorados industriales que estará enclavado en el apartado de I+D, en el que destacan las iniciativas Hazitek, Emaitek, Elkartek o Berrikertu.

Uno de los puntos fuertes de las cuentas, explicó Tapia, será la apuesta por la renovación de los polígonos industriales que, con un presupuesto de 4,6 millones, tratará de modernizar alguno de los industrialdeas más veteranos de Euskadi y que incluirá también distintas ayudas a la eficiencia energética por valor de 1,5 millones de euros.

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