Solo uno de cada diez guipuzcoanos quiso ceder su 0,7% del IRPF a la Diputación

La gran mayoría de contribuyentes optó en la ultima declaración de la Renta por reforzar la casilla de fines de interés social, que se lleva ya el 67% del total

Solo uno de cada diez guipuzcoanos quiso ceder su 0,7% del IRPF a la Diputación
DAVID TABERNASAN SEBASTIÁN.

Los contribuyentes guipuzcoanos discrepan de la postura del Gobierno foral de Bildu favorable a eliminar la tradicional casilla del 0,7% en la declaración de la Renta que se destina a fines religiosos o de interés social. Sólo así se entiende la fría acogida que los contribuyentes del territorio han mostrado a la nueva opción que introdujo la Diputación la pasada primavera y que permitía destinar el 0,7% de la cuota íntegra del IRPF a «fines generales gestionados por el sector público». Un eufemismo que significaba simple y llanamente que el dinero se quedaba en manos de la Diputación para gastarlo como creyera conveniente.

Según los datos a los que ha tenido acceso este periódico, apenas uno de cada diez guipuzcoanos -los mismos que antes no hacían constar ninguna opción- se decantaron por marcar esta casilla. La gran mayoría volvió a solidarizarse con los fines sociales, que año a año van haciéndose con un mayor trozo del pastel y en 2014 ya se llevó el 67% de los 15,5 millones que recaudó la casilla del 0,7%. En el otro lado de la balanza, la gran perjudicada es la Iglesia Católica, que sigue perdiendo terreno y baja su peso del 28% del dinero destinado en 2013 al 23% en 2014.

La casilla del 0,7% de la cuota íntegra del Impuesto sobre las Renta tiene su origen en un tratado internacional firmado con el Vaticano por el cual el Estado español se comprometía a establecer un sistema en el que se recogiera expresamente la opinión de la ciudadanía a fin de determinar la cuantía de fondos que el Gobierno español debería transferir a la Iglesia. Su importe, sin embargo, no va a misa.

En el caso de la Diputación Foral de Gipuzkoa, según reconoce Hacienda, la pregunta del 0,7% que se recoge en la declaración de la Renta tiene efectos «meramente estadísticos» de los que se informa al Estado que «presumiblemente» contabilizará ese gasto como una competencia no asumida en el cálculo del Cupo.

Hasta ahí nada nuevo. Sin embargo, la pasada primavera el Gobierno de Bildu introdujo una novedad que no sentó nada bien en el Obispado de San Sebastián que encabeza José Ignacio Munilla. A diferencia de ejercicios anteriores, la Diputación anulaba la posibilidad de marcar simultáneamente las dos casillas -fines religiosos y e interés social-, una opción que elegían miles de contribuyentes y que suponía destinar el 0,7% a cada una de ellas.

En total, un 1,4% de la cuota íntegra del IRPF. El Obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, no se anduvo con rodeos y acusó a la Diputación de minar los derechos de elección de 65.000 guipuzcoanos que marcaban la opción conjunta. «Ahora nos obligan a competir a la Iglesia, a los fines sociales y a la Hacienda foral. Es un gran error que ojalá se pueda rectificar. No queremos competir con asuntos sociales, somos aliados», se lamentó Munilla.

No fue el único cambio foral. El Ejecutivo de Bildu elevaba la competencia e incluía una tercera opción en la declaración de la Renta para que los guipuzcoanos que quisieran destinaran su 0,7% del IRPF a fines generales gestionados por el sector público, un enunciado genérico que una vez comenzada la campaña los técnicos del fisco se encargaron de aclarar: el destino del dinero era el mismo que el del restante 99,3% de la cuota íntegra del IRPF, las arcas forales.

Eliminar la casilla del 0,7%

La novedosa casilla respondía a dos inquietudes del Gobierno foral: la primera, impedir que, como venía sucediendo, los contribuyentes dejaran sin marcar ninguna opción, obligándoles ahora a optar por una de las tres casillas. Y la segunda, añadir una opción como es la del refuerzo al sector público que Bildu considera la más adecuada. De hecho, la Diputación defendió en mayo eliminar directamente la casilla del 0,7% para gestionar así todos los impuestos recaudados. «Es más lógico eliminar esas casillas para que toda la recaudación se gestione de manera presupuestaria. No habría que tomar decisiones privadas sobre el fin de los mismos», defendió la diputada de Hacienda, Helena Franco.

Este periódico ha tenido acceso a los resultados pormenorizados de la campaña de la Renta y los guipuzcoanos no parecen tan convencidos. A instancias de una pregunta parlamentaria del PP, Hacienda responde que de las 379.526 declaraciones presentadas en la pasada campaña de la Renta, sólo 36.980 (el 9,74%), marcaron la casilla de fines gestionados por el sector público, prácticamente el mismo volumen que representaba la opción de 'no consta'. Su importancia es aún más minoritaria si se habla de dinero contante y sonante. El 0,7% de la cuota íntegra de los que decidieron dar su dinero a la Diputación ascendió a 1,3 millones, lo que supone apenas el 8,75% de los 15,5 millones recaudados.

Su resultado parece una mera anécdota frente al respaldo que año a año siguen ganando las organizaciones de interés social. En la pasada campaña de la Renta, 265.575 contribuyentes (el 69,98%) marcó la casilla que destina el 0,7% a ONGs, Cáritas... Su parte de los 15,5 millones de cuota íntegra del 0,7% ascendió a 10,5 millones, el 67,72% del total. Es decir, el porcentaje más alto cosechado hasta ahora. Apenas hace cinco años, en 2009, la casilla de fines de interés social recibía el 59% del total.

Lo que gana esta opción lo pierde la Iglesia Católica, perjudicada por la negativa foral de marcar la casilla conjunta. Un total de 76.971 declaraciones destinaron el 0,7% de sus impuestos por IRPF a la Iglesia, el 20,2% de los 379.526 declarantes. De esta manera, a los fines religiosos les correspondieron 3,6 millones, el 23,53% del total. O lo que es lo mismo, cinco punto menos que hace un año.

La fotografía tiene más matices, como el hecho de que la crisis haya hecho descender el número total de declarantes -20.000 en dos años-, pero las inclinaciones no engañan. En caso de optar por sólo una opción, el apoyo fiscal de Gipuzkoa a la Iglesia disminuye mientras crece hacia los fines sociales.

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