Edesa Industrial pretende ampliar el ERE de Garagarza a todas sus plantas vascas

Los trabajadores de Edesa Industrial ya alertaron el pasado diciembre de la situación. / KEPA OLIDEN

La Corporación Mondragón, a través de Lagun Aro, aún puede acoger a unos 150 trabajadores de la antigua cooperativa

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDASan Sebastián

Lamentablemente, los problemas en Fagor-CNA no son nuevos. Desde que terminara el concurso de acreedores de la antigua cooperativa y entrara en escena la firma catalana Cata, ganadora del concurso con una oferta de 42,5 millones de euros por la unidad productiva del fabricante de electrodomésticos, todo ha sido complicado. El mercado no acompañaba, las ventas se hacían difíciles después de haber desaparecido casi por completo del escenario, y la crisis dejaba paso a la recuperación –y, por tanto, también al consumo– a una velocidad más bien moderada.

Así las cosas, la ‘salvación’ catalana de la emblemática firma vasca no fue tal. Primero se anunciaron unos escenarios y unas previsiones que nunca se cumplieron. Ni de lejos. Aunque, cabe recordarlo, Cata reconoció su exceso de optimismo y trató de corregir el tiro.

Sin embargo, los problemas seguían. Y no eran pocos. Se habló se posibles socios. De inversores británicos, de traer producción de China a Arrasate, de dinero que llegaría de allende los mares. Pero nunca llegó. A mediados del año pasado se iniciaron los recortes de empleo en Edesa Industrial. Sin demasiado ruido, fueron saliendo mandos intermedios y trabajadores. Algunos con destino a Mondragón, que tiene abierto el sistema de rescate de excooperativistas a través de Lagun Aro hasta final de año. Hablamos de 150 personas que tienen aún esa posibilidad, lo que podría dar un margen a CNA que, sin embargo, despierta no pocos recelos en el comité de empresa, que teme un uso artero de ese colchón (pactado en el concurso de Fagor Electrodomésticos) por parte de la empresa catalana. Tras los despidos, que fueron unos 57, Edesa Industrial inició un ERE temporal para 147 personas en su planta de Garagarza, la más grande de cuantas tiene en Euskadi. Los pedidos flojeaban y era una medida de flexibilidad que no fue demasiado contestada. Pero ahora, según ha podido saber este diario, la empresa ha empezado a negociar la ampliación de ese Expediente de Regulación de Empleo temporal a todas las factorías de Euskadi. Esto es, a Basauri (termos eléctricos), Eskoriatza (pequeños electrodomésticos) y Geiser (calentadores de gas).

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