Europa lidera el 'todos contra Trump' en un G-7 marcado por la guerra comercial

Los líderes del mundo occidental reprocharán hoy al presidente de EE UU lo peligroso de proseguir con la escalada de imponer aranceles

ADOLFO LORENTEBRUSELAS.

Europa abandera el 'todos contra Trump' en la reunión más convulsa que se recuerda de un G-7 marcado por la obsesión proteccionista del presidente de EE UU, como se acaba de demostrar con la imposición de aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio comunitarios. Bruselas, siempre tan diplomática, insiste en que no ha estallado la guerra comercial, que su anuncio de imponer represalias por valor de 2.800 millones a productos americanos solo son «medidas compensatorias». Lo negativo, casi todo. Lo positivo, que el ambiente no puede ser peor.

Los líderes del mundo occidental -Canadá, como país anfitrión, EE UU, Japón, Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y la UE- se reunirán hoy y mañana para seguir acordando unos desacuerdos hasta la fecha irreconciliables. «No sirve de nada ocultar que la noticia de la cumbre es el desacuerdo en el seno del G-7. O para decirlo de forma más clara, el desacuerdo entre Estados Unidos y el resto del grupo, el aislamiento autoimpuesto de Washington», asegura un alto funcionario comunitario. Bruno Le Maire, el ministro francés de Economía, admitía que quizá convenga más hablar de G-6 que de G-7. «¿Estas decisiones del presidente Trump son meramente turbulencias estacionales o los primeros síntomas de la ruptura de la comunidad política occidental que el G7 representa?», se lamentaba ayer el presidente del Consejo, Donald Tusk.

El todos contra Trump, y todos es todos, volverá a escenificarse sin que al mandatario estadounidense le importe lo más mínimo. Este es el problema. A él solo le atañe el 'American first', las banderitas y las gorras, el voto rural, aquel electorado que quizá no sabría ni ubicar Europa en un mapa. Como para preocuparse de lo que es el G-7...

La Comisión aprueba nuevas reglas para defenderse del dumping comercial de terceros BRUSELAS SIGUE APRETANDO

«Al menos, esta situación garantiza que las discusiones de Canadá serán animadas», ironizan estas mismas fuentes. De hecho, nadie pone la mano en el fuego sobre si al final podrán pactarse conclusiones sobre la cita. Si las hay y por poco que digan, será una buena noticia. Si no las hay... Malo. Ayer, ya desde Canadá, el presidente francés, Emmanuel Macron, se mostró firme, pero positivo. «Es una oportunidad para unirnos y tener discusiones francas y abiertas entre naciones que han sido aliados y amigos durante largo tiempo».

Pese a todo, nadie en Europa se lleva a engaño. «Tenemos muy pocas esperanzas de convencerle para que cambie su política de aranceles, pero todos los líderes presentes en la mesa dirán lo que piensan y eso no será muy agradable de escuchar para él», recalcan fuentes europeas. No hay que olvidar que el primer ministro canadiense, el mediático Justin Trudeau, tachó de «ridículos» los aranceles americanos al acero.

Afecta ya a la zona euro

Las tensiones comerciales empiezan a reflejarse en los indicadores económicos. Así, el PIB de la zona euro se moderó en el primer trimestre del año tres décimas al avanzar un 0,4%, frente al 0,7% anterior. Se trata del crecimiento más bajo desde el tercer trimestre de 2016, según los datos de Eurostat, publicados ayer. Una moderación que estuvo marcada por el mal comportamiento de las exportaciones, que cayeron cuatro décimas. De hecho, el sector exterior tuvo una contribución negativa al PIB de la zona euro en un momento en el que el enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y la UE alcanza cotas preocupantes con cruces de medidas arancelarias y amenazas de represalias.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos