PNV y PSE encarrilan la reforma fiscal, que verá la luz la próxima semana

Ambas partes estiman que cerrar un acuerdo en los últimos días de octubre posibilita su aprobación en Juntas antes de cierre de año

A. ALGABA SAN SEBASTIÁN.

Se acerca la fumata blanca. Después de una negociación que se ha demorado más de lo esperado, PNV y PSE ya confirman de forma abierta que el texto base de la reforma fiscal se presentará en los primeros días de la próxima semana, esto es, antes de la festividad del 1 de noviembre. El acuerdo entre ambas partes está cerrado «al 99%», confirman fuentes cercanas, y ambas partes esperan una tregua en el proceso independentista catalán para poder vestir el quorum y darle la relevancia deseada.

«Esperamos cerrar el lunes los últimos flecos», apuntan jeltzales y socialistas, que están inmersos también en la negociación de los Presupuestos vascos y en la búsqueda de los apoyos necesarios para llevar adelante ambos proyectos. El presidente del PP vasco, Alfonso Alonso, apuntó ayer tras la reunión mantenida con el consejero de Hacienda y Finanzas, Pedro Azpiazu, en el marco de las cuentas vascas, que no le «parecería mal» impulsar la reforma fiscal en estos mismos encuentros.

Sea como fuere, el texto con el que las tres diputaciones deberán acometer el trámite de las Juntas Generales de los tres territorios estará listo sobre el cierre octubre, un plazo más que justo para que los parlamentos debatan las medidas, presenten enmiendas y, finalmente, aprueben las modificaciones fiscales que se aplicarán desde el 1 de enero de 2018. De hecho, en el calendario previsto inicialmente se contaba con que la reforma estuviera ya lista antes de finalizar el mes de septiembre, de forma que tanto Gipuzkoa como Bizkaia y Álava pudieran disponer de un trimestre entero para presentar el proyecto, recabar apoyos -más necesarios en el territorio alavés que en los otros dos- y aprobarlos con suficiencia antes de fin de año.

Sin embargo, la salida a terreno público del debate entre jeltzales y socialistas sobre la idoneidad o no de reducir los tipos nominales del Impuesto de Sociedades provocó que ambas partes se distanciaran y que incluso en algún momento se dudara de que pudiera alcanzarse un acuerdo. La posición abierta del diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, de reducir los tipos del 28% al 25% para «atraer inversiones» a Euskadi chocó desde un principio de frente con el posicionamiento socialista que consideraba ese terreno una línea roja irrenunciable y que solo estaba dispuesto a negociar cambios en las deducciones de dicho gravamen.

Armonización de Patrimonio

Ante esa tesitura, ambas partes decidieron desdeñar esa posibilidad -aunque el presidente del Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV, Andoni Ortuzar, señaló que puede quedar «para una siguiente fase»- y centrarse en las cuestiones que suscitaban un consenso casi total. De esta forma, los 'retoques' que se presentarán la próxima semana tendrán como plato fuerte -sobre todo para Gipuzkoa- la armonización del Impuesto de Patrimonio, el único que hasta el momento es distinto en los tres territorios. Queda comprobar si se recupera en Gipuzkoa el escudo fiscal que sí se recoge en Bizkaia y Álava, si se comparte una nueva tabla de tipos y cuál es el mínimo exento.

Al margen de Patrimonio, la reforma también incluirá cambios en Sociedades -sobre todo en la efectividad de las deducciones- y también en las rentas altas del IRPF.

Fotos

Vídeos