Tubacex perdió 19,7 millones en 2017 pero da por superada la crisis

Trabajadores, en una planta de Tubacex. /
Trabajadores, en una planta de Tubacex.

La compañía vive ya un repunte de su actividad y espera finalizar este año con un beneficio importante

MANU ÁLVAREZ

La empresa alavesa Tubacex cerró el pasado ejercicio con unas pérdidas de 19,7 millones de euros, fruto principalmente de los ajustes realizados en su factoría austriaca y también de la limpieza contable del balance de la compañía. Pese a ello, el consejero delegado de la firma, Jesús Esmorís, ha asegurado este miércoles que 2018 será un ejercicio completamente distinto, con un importante aumento de las ventas y también de los beneficios que, apuntó, se situarán en cifras similares a las de 2014. Esmorís aseguró que la empresa da por superada la crisis vivida en los tres últimos años, fruto del descenso en la demanda que generó la caída de precios del petróleo y que estuvo acompañada también por el hundimiento de los precios y los márgenes en el mercado de tubos sin soldadura.

Sus ventas el pasado año ascendieron a 490 millones de euros lo que supuso un descenso del 0,7% en comparación con el ejercicio anterior. Así, Tubacex ha aprovechado un año mediocre para asumir algunos costes de la reconversión que ha realizado en su filial austriaca Sber. En síntesis, una parte importante de su producción de tubos de menor valor añadido se ha desplazado a la factoría de India, al tiempo que se han realizado inversiones para fabricar otros más especializados.

En esa planta, donde ya se ha reducido de forma importante la plantilla en los últimos años –cuando fue adquirida por Tubacex en 1999 tenía 800 trabajadores y pasará a poco más de 350- aún está pendiente un ajuste que afectará a unos 150 empleados.

La compañía también ha cargado en las cuentas del pasado año la amortización del fondo de comercio de esa filial austriaca, lo que le ha llevado a contabilizar gastos puntuales y extraordinarios por un importe de 23,4 millones de euros. Ese proceso está ligado, ha señalado la compañía, con el aumento de la fabricación de tubos sin soldadura de alto valor y el desvío a India de la producción más convencional que reclama bajos costes de mano de obra.

Sin esas circunstancias extraordinarias, ha apuntado Esmorís, Tubacex hubiese terminado el ejercicio con un resultado equilibrado o con un pequeño beneficio. La cartera de pedidos actual de la compañía supera los 700 millones de euros, cifra que destaca con los apenas 200 millones que tenía hace tan sólo un año. La recuperación de las inversiones en el sector de extracción de petróleo y la ligera mejoría en los márgenes, permiten estimar que las ventas de 2018 escalarán hasta 650 millones de euros.

Esmorís también ha anticipado que a lo largo de 2018 también se producirá un recorte drástico del endeudamiento, dado que comenzarán a cobrarse los primeros envíos de tubos a Irán. La primera entrega del gran contrato firmado el pasado año y que tiene un periodo de vigencia de tres años ha salido ya de la factoría de Llodio.

Por último, Esmorís se ha mostrado escéptico en torno a las posibilidades de que Tubacex pueda participar en alguna operación de concentración en el sector siderúrgico vasco, idea que han lanzado en varias ocasiones el presidente de Tubos Reunidos, Guillermo Ulacia y también el de Sidenor, José Antonio Jainaga. Así, ha explicado que la actividad de la acería para Tubacex es muy limitada, con muy pocas toneladas y para productos de altas aleaciones, de ahí que no sea compatible con procesos de colada continua y de grandes volúmenes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos